Como tenemos tan pocos días en la capital de Camboya antes de nuestro viaje a Siem Reap, hemos decidido salir y explorar la parte turística. Lo primero es buscar un lugar donde comer diferente al de ayer, pues lo cierto es que no fue la gran cosa y con tanto de donde elegir seguro encontraremos algo mejor. Después, la idea es buscar el transporte que nos lleve a dar una vuelta por la ciudad. Así que empecemos.

Buscando dónde comer

Nuestros cocineros en Phnom PenhAl salir de la habitación, no puedo describirles el calor que hace. Camboya es un bochorno constante, a mí que el calor me agobia, esto no me gusta mucho, pero bueno, hay pocos días y hay que aprovecharlos. Así que nos hemos ido explorando dónde comer. Como les comenté antes hay bastantes opciones, sin embargo mientras caminaba divisé un chiringuito con bastante gente local. No sabría decirles cuánto, pero los puestos callejeros me encantan. Así que animé a Jaime para comer allí y vaya sorpresa la que nos dieron. El lugar, como cualquier establecimiento de este tipo es bastante sencillo, la comida tenía carne, desde luego estamos en Camboya, y también para variar eran unos noodles. Los dueños sin hablar ingles, nos entendieron al final y nos prepararon dos platos solo con verduras y huevo. El sabor era exquisito, tanto así que en la noche volvimos por más 😀

Hora de buscar transporte

Tuck Tucks en Phnom PenhDespués de comer y disfrutar de la gente local, nos hemos ido a buscar el transporte que nos llevaría por la ciudad. Lo habitual son los Tuk Tuks, los cuales desde Indonesia han evolucionado un poquito. La idea que teníamos era ir a un templo y al palacio. Por el viaje nos pedían 10 USD. El servicio consistía en llevarte, dejarte en el templo, esperar; luego llevarte al palacio, esperar y por último dejarte en casa. Sin embargo, yo le había dicho a Jaime que no pagáramos más de 4USD. Regateamos todo lo que pudimos, pero no se bajaron de 6USD (habían con nosotros unos 6 conductores, pero todos siguieron en sus trece, diciendo que era muy lejos y que por menos no nos llevarían). Le dije a Jaime que no pagáramos eso, que mejor camináramos.
Obviamente eso estaba lejos, pero cuando me empecino en algo, no hay quien me convenza. Así que los dejamos y nos fuimos. No llevábamos media cuadra cuando nos alcanzó un conductor con su Tuk Tuk. Él no estaba en el grupo con el que hablamos, pero estaba cerca y seguramente escuchó lo que necesitábamos. Nos cobró de entrada 6USD (no hablaba nada de inglés, eso sí), pero le dije que solamente pagaríamos 4UDS. Decía que no, que 6 y ahí estuvo un momento, yo le dije que dejará así que nos íbamos caminando y empecé a andar y el tipo me llama y dice «OK, 4USD» y por ese precio nos ha llevado 🙂
Viajando en Tuck Tuck por Phnom PenhA mi puede que me tumben y que a veces compre cosas innecesarias, pero cuando me da por algo no me bajo de esa. Lo más gracioso es ver a Jaime tratando de convencerme de que me vaya con el muchacho, «que mira que dejamos a los otros que hablaban algo de inglés…» Me decía. El pobre estaba mortificado, «que cómo nos vamos a ir caminando, que deje de ser tan terca…» Pero bueno, mis impulsos tienen sus beneficios 😀

Viajando en Tuk Tuk

Mucho para contarles del camino. Viajar en Tuk Tuk es toda una aventura, creo que es algo que hay que hacer cuando estas en estos países. Aunque sea solamente por probar y disfrutar de algo tan autentico y sobre todo aventurero. Los lugares que visitamos fueron bonitos, agradables, pero lo mejor ha sido el camino. Lo que vimos por las calles, la gente que pasamos. Ha sido una gran aventura, además que es genial ver como se meten por cualquier parte en estos aparatos y con la facilidad con que lo manejan, es increíble.

Templo Wat Phnom

Templo Wat PhnomEste templo también conocido con el nombre de Pagoda de la Montaña es un templo budista que se construyó en el siglo XIV (1373) Para ingresar al templo hay que pagar 1USD por persona. Hay que subir unas escaleras que te llevan a la capilla principal. Su gran atractivo, al menos para mí, es los jardines que tiene al rededor. Es todo un parque hermoso, lleno de árboles y lugares para descubrir. Lamentablemente como teníamos poco tiempo disfrutamos solamente de la parte de arriba, pero abajo hay mucho para recorrer.
El templo como tal es muy bonito, tranquilo y cuenta con visitas de varias personas (turistas y locales). Me gustó los alrededores, el verde que se ve, los árboles, el olor y la paz que se siente en el interior. Creo que es un buen sitio para estar y conocer.

Palacio Real de Phnom Penh

Palacio Real de Phnom PenhEste palacio fue construido en 1866 y es el lugar donde viven los Reyes de Camboya, su nombre en jemer es Preah Barom Reachea Vaeng Chaktomuk. Cuenta con tres recintos principales y 6 edificios (aunque no tan altos como para llamarse así). Uno es la Pagoda de Plata, otro el Palacio Khemarin y por último la Sala del Trono. En general es todo un parque temático que si te da tiempo vale la pena descubrir. En caso de que no puedas, te dejo la información que reunieron los chicos de Vietnamitas en Madrid, una guía bastante completa.
Al palacio como tal no pudimos ingresar, pues llegamos demasiado tarde, la entrada es hasta las 5pm. Así y todo nos tocó el atardecer allí y el parque que hay al frente, aunque no tiene árboles es genial. Me recordó un poquito al parque de las banderas de Cali, Colombia. Gente con sus hijos, palomas, personas armando sus puestos para vender en la noche mientras el sol se iba poniendo. Fue un buen espectáculo que disfrute un montón.

Impresiones generales de Phnom Penh

Recorriendo las calles de Phnom PenhDurante el recorrido me pareció sorprendente ver el cambio de la ciudad. Desde donde nos estamos quedando al lugar donde llegan los turistas es un mundo de diferencia. La parte turística es mucho más organizada, más limpia, más «bonita». Tiene locales más «modernos», mucha más variedad en la comida (comida occidental), calles mucho más «organizadas», avenidas y hasta los Tuk Tuks son más «bonitos». Así y todo me quedo con el barrio, porque la gente que llega a esta parte de la ciudad, se esta perdiendo lo realmente autentico de Phnom Penh, porque eso solamente es una pequeñísima parte, el resto es lo realmente apasionante.

Noche y madrugada

Esa segunda noche la pasamos tranquilamente en casa, llevamos comida, trabajamos y al otro día madrugamos para viajar rumbo a Siem Reap. La idea era estar más días en la capital pero con el retraso que tuvimos en Yogaya se nos corrieron todos los planes y ni modo, cuando toca correr toca.
Mercado Central de Phnom Penh
Al día siguiente madrugamos y nos hemos ido a buscar el bus que nos llevaría a Siem Reap. Como salía casi 3 horas después, tuvimos tiempo de recorrer el Mercado Central de Phnom Penh, sobre todo porque queríamos buscar un lugar para comprar una SIM, así que aprovechamos y vimos un poco el movimiento de este lado de la ciudad.
Debo decir que el mercado es todo una belleza, tiene forma de X y su nombre oficial es Psah Thmei. Tiene una cúpula central y cuatro alas, fue construido en 1937. Como buen mercado, dentro y en los alrededores, puedes encontrar muchas cosas: joyas, ropa, electrodomésticos, celulares, cosas de aseo, replicas, libros, frutas, comida y yo diría que muchísimas cosas más.
Es curioso, el mercado es un sitio organizado, bonito y «tranquilo». Lo complicado ha sido encontrar dónde vendían una SIM. En el interior no venden, nos recomendaron salir y entramos a una tienda de telefonía, donde se supone que debería vender SIMs. Habían celulares y hasta planes, pero la chica que atendía, no entendía lo que pedíamos (no hablaba inglés) y por más que sacamos la SIM del celular y le mostramos, seguía sin saber de qué hablábamos, fue impresionante. Además como era medio día, estaba sola, así que ni modos. Después de mucho caminar y buscar, encontramos un lugar donde pudimos comprar la SIM. Nos atendieron unos chicos muy formales y pudimos, después de todo, tener Internet en el celular. Gracias a Dios, porque Jaime empieza a desesperarse cuando no tiene Internet de resoplado, cosas de Traviajar 😀
Mercado Central de Phnom PenhLuego vino la odisea buscando un cajero. Por ese sector solamente hay uno (aparentemente) y se encuentra bien escondido, porque casi que no lo encontramos. Luego nos perdimos llegando a la estación donde debíamos tomar el bus. Fue graciosísimo ese momento, yo no podía de la risa (luego), porque era como: «Es aquí, estoy segura», «Claro que sí» me decía Jaime. Pues nos habíamos fijado muy bien que había una estación de gasolina y la estación de bus era ahí mismo. Sin embargo, no estaba allí. Tras darle y dalle vueltas y tener la salida en ese momento, preguntamos y nos mandaron una cuadra más allá y efectivamente era lo mismo: una estación de gasolina, pero en esta calle sí estaba la estación de bus.
Recorriendo las calles de Phnom Penh
Fue impresionante descubrir lo fácil que te puedes confundir cuando las cosas son exactamente iguales. La locura… Yo creo que era el calor, nos tenía alucinando, yo realmente estaba cocinada y mi pobre cerebro no funcionaba muy bien… Dios hace un bochorno en Camboya (ya se los comenté), pues es verdad… 😀
Alcanzamos a comprar algo para comer y picar durante el trayecto (ya que no sabíamos dónde pararíamos durante el viaje). Así que tras subirnos al bus, casi ahí mismo emprendimos un viaje que duraría entre 8 y 9 horas.

Conclusiones de Phnom Penh

Me quedo con que Phnom Penh es una ciudad en crecimiento, que tiene una parte turística impresionante, una pequeña Europa en medio de la pobreza con que vive la mayoría. Casas inmensas, chiringuitos, hogares pequeños, mucha gente en pijama, otros sin camisa, muchas salas de juegos, congestión, turistas y muchas sonrisas. Eso me deja esta ciudad, que debo decir que a pesar del caos me ha gustado.
[su_box title=»Participa:» style=»noise» box_color=»#f6bec1″ radius=»10″]Hoy quiero saber cómo te están pareciendo estos relatos. No sé si lo estoy haciendo bien, si te gusta cómo lo hago o si debería cambiar y mejorar algo. Estoy aprendiendo y aunque le pongo todo el empeño que puedo no sé si lo hago bien. Sobre todo, si te entretengo y si algo de lo que lees te está sirviendo. Me gustaría saber tu opinión para mejorar y sobre todo brindarte no solamente historias, si no cosas que puedan ayudarte, ya sea a planear tu viaje o en tu propia vida (por qué no). Ahí te dejo la tarea, feliz día 🙂 [/su_box]

3 comentarios

  1. Me parece que están bien contados y nos enteramos de cositas varias que ni idea.
    Esos tuk tuks se parece al transporte que hay en Peru y Ecuador, claro que los de allá son más bonitos y organizados, los de peru son unas moto-carro, sin tanto despliegue, pero igual es chevere montar en ellos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.