Mi historia

A estas alturas seguro ya me conoces bastante bien, sin embargo, he decidido crear esta página para contarte un poco quién soy, qué hago, dónde me encuentro, cuáles son mis pasiones, cuál es el objetivo de este blog personal y seguramente alguna cositas más que irá saliendo y que estoy segura te sorprenderá, al menos un poco.

Por ese motivo, si quieres saber sobre quién hay detrás de estos escritos que has estado leyendo, cómo soy y qué me motiva a seguir compartiendo contigo mis reflexiones, ideas y experiencias. ¡Estás en el lugar correcto!

Sin más preámbulos, vamos a empezar:

¿Quién es Diana Garcés?

Describirse a uno mismo debería ser materia obligada en la escuela, porque no hay cosa más difícil de hacer que eso.

No sé si es porque somos demasiado «modestas». Porque no sabemos cómo hacerlo. Porque somos tímidas y nos avergüenza hablar de nosotras mismas. O porque nos da miedo que otras personas piensen que somos unas presumidas.

Yo me encuentro entre los que no saben cómo hacerlo y soy tímida (aunque no lo creas). Así y todo, he decidido que en este espacio hablaré y presumiré de mi, porque si no lo hago yo, nadie más lo hará.

Además, nadie me conoce como yo lo hago, así que no me queda de otra que mojarme si quiero que me conozcas un poquito más.

Nací en un pequeño pueblo de Colombia, ubicado al norte del Valle del Cauca, llamado Sevilla, en el año 1980 (No es que no quiera decir mi edad, es que así me evito tener que cambiar la edad cada año).

Terminé mis estudios «básicos» cuando tenía 16 años y como no tenía dinero para entrar a la Universidad me la pasé los siguientes tres años de mi vida haciendo cursos de todo: manicure, modistería, sistemas, secretariado, contabilidad, artesanías y otras cosas más…

Durante mucho tiempo estuve buscando algo que me apasionara, pero sobre todo que me diera las herramientas para aprender un oficio, buscar un trabajo y luego poder pagarme mis estudios (algo que definitivamente quería hacer).

En mi pueblo viví hasta los 19 años. Antes intenté salir, pero no pude aguantar la presión de la ciudad, las responsabilidades y el cambio, así que volví a casa y me dije: «nunca saldré de aquí, porque la vida fuera es muy dura»

Sin embargo, en el 2000, ya pensaba de otra manera y no veía la hora de salir de mi querido pueblo.

Así que junto con una buena amiga, ideamos el plan de irnos a vivir a Armenia ¿Cómo? no lo sabíamos, pero ese era el sueño que teníamos: «salir del pueblo, buscar trabajo y estudiar».

Empieza mi vida laboral

Antes de hacer eso, de irnos a vivir por nuestra cuenta, nos fuimos para Cali donde una gran amiga, iba a ser un fin de semana loco.

La idea era pasarla rico, acompañar a nuestra amiga y volver. Sin embargo, el destino o la causalidad tenía otro plan.

Así fue como estando allí, uno de mis tíos que es contador me dijo que tenía un trabajo temporal, de dos meses, para ser recepcionista en un Centro de Servicio Técnico, que si me interesaba podría ir ese lunes a hablar con el dueño.

Como no tenía mucho dinero ahorrado, dos meses de trabajo podría darnos un buen empujón para nuestros sueños. Así que le dije que «sí» y me quedé en Cali, mientras mi amiga volvía a Sevilla, esperando que yo en dos meses me reuniera con ella para irnos a Armenia.

Aunque era un trabajo temporal, yo di lo mejor de mí. Me preocupé por aprender todo lo que pude, por hacer las cosas bien, aunque sabía que en dos meses me iría.

De hecho mis «compañeras» así me trataban, como la chica que pronto se va a ir.

El cuento es que después de esos dos meses, los dueños estaban tan contentos conmigo que me contrataron de planta, con todos los juguetes: Salud, Vacaciones, Pensión, etc.…

Era, después de todo, una trabajadora más en el gran sistema y yo estaba encantada.

Tenía un contrato a un año y muchas prestaciones. Mi amiga no se sintió desilusionada, al fin y al cabo ese era nuestro sueño, salvo que ahora yo estaba en Cali y ella en Sevilla.

Estuve en esa empresa más de tres años. Aprendí tanto y estoy tan feliz de haber estado allí. Salí porque llegó un momento donde ya no era suficiente para mí. Quería más.

Gracias a este primer trabajo me pagué mi primera carrera: Técnica en Sistematización, se llamaba. Además de algunos cursos de programación e inglés.

Cada fin de semana viajaba a mi querido Sevilla, que está a dos horas y media de Cali. Fue una buena época. Lo complicado es que vivía con mis tíos y mantenía en un régimen militar que nunca tuve en casa.

A pesar de ello aprendí mucho, porque sé que se preocupaban, que querían lo mejor para mí y aunque en su momento dolía y fue difícil, la verdad es que les agradezco que no me lo hayan puesto fácil.

Después de esto trabajé durante un año en Sanofi-Synthelabo, si, la multinacional farmacéutica.

Allí me contrataron, tras varias pruebas y entrevistas para reemplazar a la asistente de Dirección Comercial quien se iba de licencia de maternidad durante tres meses.

El trabajo era solamente por ese tiempo, pero lo hice tan bien que mi jefe me consiguió un puesto en planeación, y si no me hubiese entrado la loca idea de irme para Bogotá a vivir con mi novio, seguro aún estaría ahí. Porque es una empresa para crecer y crecer.

A Bogotá llegué con trabajo, como recepcionista en una ONG. En ese puesto estuve durante unos cinco meses.

Un día, una de las coordinadoras del proyecto que estaban ejecutando descubrió que yo era buena con las bases de datos y solicitó que me trasladaran para su equipo de trabajo. Desde entonces trabajé en el Área de Atención y Prevención y estuve en esa Fundación durante 9 años.

Estando en Bogotá me matriculé para estudiar Comunicación Social, una carrera que terminé justo en el 2013 y de la cual me siento muy orgullosa, porque me costó sudor y lágrimas.

¿Qué hago para ganarme la vida?

Sí, solamente he tenido tres grandes trabajos en mi vida, cada uno tan distinto y tan maravilloso.

De ellos, he aprendido mucho y aún hoy recuerdo muchas de las cosas que viví allí.

En cada uno de ellos di el 200%, aprendí todo lo que pude, disfruté, conocí, pero sobre todo crecí como persona y como profesional.

Todos los trabajos los he dejado porque he querido, porque he sentido que necesitaba más, que quería más. Es por eso que decidí, después de 9 años teniendo el trabajo de mis sueños, perseguir otro donde soy dueña de mi tiempo, de lo que hago y de lo que voy a conseguir en mi futuro.

No es un camino fácil, no descarto el día de mañana tener que volver a trabajar en una empresa u organización. Sin embargo, es un camino que pienso recorrer y sobre todo disfrutar para aprender y seguir creciendo.

La vida me ha enseñado que hay que disfrutar lo que tienes y lo que haces. Cuando ya no es así lo mejor es dejarlo y buscar otro camino, porque no hay nada más frustrante que hacer las cosas por hacer y perder la pasión que hace que cada día sea emocionante.

En mis trabajos yo vivía impulsada, acelerada, como cuando estás enamorada. Me levantaba emocionada y contenta porque tenía que ir a trabajar, porque iba a ser un día para aprender.

Sin embargo, también descubrí que cuando esa pasión se pierde, no hay nada que hacer y lo mejor es dejarlo y buscar otro camino, para no terminar odiando algo que amabas tanto.

Esa búsqueda de caminos me llevó en el 2009 a España y en el 2013 a empezar un viaje por el mundo que aún continúa, por más que pase largas temporadas en un mismo lugar o país.

Me he equivocado muchas veces en la vida, en mis trabajos y relaciones, pero soy del pensar que uno está en este mundo para aprender, para enseñar y sobre todo para compartir.

La vida no es sencilla, pero es apasionante, llena de color, dolor, drama y vida.

Las cosas no siempre van bien, sin embargo depende de uno que eso cambie y que sean del color que uno quiere disfrutar

Pero bueno, en definitiva ¿Qué hago? Escribo. Sí, lo sé, no muy bien, pero ando aprendiendo y buscando la manera de trasmitir mi visión de la vida por medio de mis palabras.

Así que a veces coloco enlaces de afiliados o sponsor en mis artículos. También escribo sobre temas que me contratan (sin perder para nada mi esencia, eso siempre lo dejo claro), otras veces escribo para otros, esto cada vez con menos frecuencia.

Me ayuda mucho, que soy buena ahorrando, no soy de grandes gastos y soy flexible, vivo con poco y soy muy feliz.

¿En dónde estoy?

Actualmente estoy viviendo de nuevo en mi tierra, junto con mis padres y lo estoy disfrutando muchísimo, pues llevo 22 años fuera de casa y estar con la familia es gratificante.

Tengo cuatro hijos, que son mis proyectos digitales: Hablando de Sexo,  Mi Blog de Cine y TV, Traviajar y Comunidad Fluyendo.

No soy la mejor madre del mundo y me falta mucho para serlo, pero la verdad es que me encanta escribir, compartir y responder preguntas y comentarios que me envían las personas.

Esta pasión es algo que he ido desarrollando y creando con el tiempo. Aunque no te diré que es sencillo compartir cada día un poco de ti misma en lo que se escribe. Me encantaría decir que soy muy buena en esto después de años en la red, pero lo cierto es que soy una aprendiz y aún me falta mucho por aprender ¿Te gustaría que aprendiéramos juntas?

Soy una convencida de que es necesario hacer lo que te gusta y vivir tu pasión.

¿Por qué he creado este blog?

Escribo en este blog desde el 2005 cuando me lancé con mi primera entrada.

La verdad cuando lo creé no sabía de qué iba a hablar, simplemente quería aprender a escribir mejor y tener un espacio en Internet para practicar cuando yo quisiera, y escribir sobre lo que me diera la gana.

El blog ha tenido sus momentos mágicos, oscuros, sus descuidos y sobre todo ha sobrevivido todo este tiempo porque a la final yo escribo porque estoy aprendiendo y porque es toda una terapia para mí.

Escribir me ayuda a conocerme y es la mejor terapia que existe y de la cual disfruto cada día.

A veces tengo mis aciertos con los temas de los que hablo, otras veces mis descaches. Es normal, después de más de 2500 artículos en la red son muchas las bobadas y cosas inteligentes que puedes llegar a decir.

A pesar de ello puedo asegurarte que me siento orgullosa de mi misma, de lo que he conseguido estos años, de los amigos con los que he tenido la oportunidad de compartir, pero sobre todo he disfrutado, he aprendido y eso para mí es lo más importante.

Con este blog pretendo mostrarte una parte de mi esencia: mis gustos, mis temores, mis pasiones, mis relaciones y la manera en la que yo veo la vida.

Intento con él llegar a ti y poder entablar una relación. Una relación de confianza, en la cual el día de mañana tú te sientas tan cómoda y quieras compartir conmigo algo de ti, de tus sueños, pasiones, miedos y esperanzas.

Porque estoy convencida de que no estamos solas en el mundo. Como nosotras hay muchas personas más y el que yo me permita expresarme aquí para que me conozcas, hace que no me sienta sola y que sepa que en algún rincón, en algún lugar, hay alguien que siente o piensa muy parecido a mi.

Si quieres llegar a sentir eso, te invito a que compartas y dejes tus miedos y vergüenzas, yo lo he hecho y cada día me siento más libre y feliz.

¿De qué va realmente este blog?

Este blog va de mi vida, de mis dudas, descubrimientos, miedos, pasiones, sueños… de lo que he aprendido en las diferentes etapas que he tenido la fortuna de vivir.

Aquí encontrarás reflexiones, algunas muy profundas, otras bastante superficiales, pero en general encontrarás un pedacito de mí.

Un pedacito de mi esencia, un pedacito de lo que soy, de lo que quiero y sobre todo de mi alegría y de mi forma positiva de ver la vida.

Porque a pesar de que tengo mis momentos oscuros, siempre soy positiva, siempre sonrío y siempre busco y veo el lado amable de las cosas.

Así que ya ves, como dice la canción: «Esta soy yo»

Comprometida | Enamorada | Apasionada | Aventurera | Creativa | Entusiasta | Optimista | Sincera | Loca |  Malgeniada | Aprendiz | Valiente | Trabajadora |  Llorona | Sentimental | Temperamental |   Cíclica | Hormonal |   Mujer |  Intensa | Agresiva | Alegre | Perezosa …

Pero sobre todo amo vivir el aquí y el ahora, disfruto de los animales, la naturaleza y de las cosas buenas y malas que me pasan en la vida.

Intento en este blog compartirte esa visión, esa idea, ese sueño.

Me encanta el principio del día (cuando abro los ojos) y la puesta del sol, cuando todo cae en la oscuridad.

Soy muy feliz cuando aprendo o veo algo nuevo, por lo que puedo decir que el 99% de los días y de las horas soy feliz.

En definitiva yo soy feliz porque me niego a que sea de otra manera.

Soy una creyente y soy la dueña de estas más de 2.500 palabras que espero te hayan servido para conocerme un poquito más. No mucho, porque deseo te haya dado curiosidad y ganas de saber más de mí en el futuro.

Muchas gracias por estar aquí, por leerte todo esto y por seguir mis escritos.

No olvides que puedes encontrarme en las Redes Sociales que están abajo y sobre todo recuerda que siempre que quieras hablar de algo, yo estaré encantada de leerte, porque si algo sé hacer bien es escuchar. 🙂

Hasta pronto,

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