Continuando con nuestro primer día en la capital de Camboya, Hemos descansado unas 5 horas y nos hemos despertado con ganas de conocer el barrio y luego buscar dónde comer.
El «apartamento» que alquilamos realmente era una habitación con baño en una casa. Totalmente privada eso sí, lo cual es muy bueno. Lo malo es que no tiene cocinetica y nos hemos dado cuenta (muy tarde) que eso para nosotros es importante. Así y todo viene con un gran botellón de agua y desde luego Internet.
A pesar de lo lejos que queda de «todo» lo turístico, no estaba uno completamente incomunicado. Como ya les he dicho a mí personalmente me gustan más estas casas retiradas, porque te hacen vivir la ciudad de una manera más autentica. Si puedes hacerlo, te lo recomiendo.

Descubriendo un barrio en Phnom Penh

Descubriendo Phnom PenhCuando salimos del edificio descubrimos dos cosas:
1. Que no sabíamos qué camino tomar
2. Que no veíamos nada salvo otras casas y más casas
Así que no sabíamos a dónde ir y si encontraríamos algo para comer. O al menos una tienda para comprar algunas cosas básicas.
La dueña del apartamento nos había dicho que por allí había mucho dónde comer y que en la esquina había servicios de Tuck Tuck todo el día.
Así y todo no sabíamos para dónde agarrar. Nos dejamos guiar por la intuición y efectivamente llegamos donde era. Pues a una cuadra estaban los Tuck Tuck listos para llevarnos a dónde quisiéramos.
Nosotros decidimos explorar primero el barrio. Como no compramos la SIM en el aeropuerto, no teníamos Internet y resulta que los datos de acceso que nos dio la señora que nos recibió no funcionaron. Así que teníamos que conectarnos a Internet para revisar el mensaje que nos envío, donde estaban algunas indicaciones, además de algunas claves que podrían funcionar.

Primeras impresiones de Phnom Penh

Bueno no necesariamente de Phnom Penh como tal, si no del barrio donde nos íbamos a quedar durante 3 noches.

Un lugar humilde

Calles de  Phnom Penh
El lugar parecía bastante humilde, aunque la casa donde nos quedamos era muy grande, espaciosa y aunque sin lujos estaba bastante agradable.
Al rededor habían casas mucho más grandes y «lujosas». Además estaban construyendo en varios lugares del barrio, lo que significa que era un lugar en crecimiento (a mi entender).
Así y todo parecía humilde. Cerca quedaba una galería o mercado. Muy parecido al de Sevilla (mi pueblo), no sé con qué compararlo en España, ya que allí nunca he visto un mercado como estos 🙂

 Lugares para comer

Encontramos muchas opciones para comer, desde restaurantes muy sencillos, hasta unos mucho más costosos y aparentemente muy caros.
Sin embargo, como eran las 4 de la tarde no había nada abierto hasta después de las 5pm. Así que decidimos seguir explorando y buscar un lugar para ingresar a Internet.

 Juegos e Internet

Nuestro primer restaurante en Phnom Penh
Encontramos muchas salas con computadores, pero no eran Cibercafés o locutorios, eran salas de juegos en Internet.
Era impresionante, habían muchas, pero muchas personas (jóvenes y adultos) jugando en estos lugares. Muchos de esos juegos eran apuestas, pero también habían juegos en línea.
Al final, tras preguntar en varios locales,  encontramos uno donde nos dejaron conectar a Internet y pudimos buscar la información que necesitábamos.
El dueño de este local hablaba algo de español, pues estuvo viviendo en Cuba durante 7 años. Fue interesante conocerlo y conocer a su esposa e hijo.
Él nos indicó que por ese barrio no conseguíamos dónde comprar una SIM y mucho menos un restaurante vegetariano. Ya que por allí solamente conseguiríamos comida local (lo que significa con mucha carne) 😀

 Primera comida en Camboya

Gracias a él pudimos hablar con una señora de un chiringuito que nos preparó una comida sencilla sin carne. Debo decir que por allí (en ese barrio) casi nadie hablaba ingles.
Entramos a varios locales para buscar Internet, tiendas y dónde comer y el inglés que manejaban era demasiado básico o inexistente. Pero bueno, como siempre encontramos un Ángel que nos ayudó y pudimos comer.

Gente en Pijamas y sin camisa

Nuestras cocineras en Phnom Penh
Una constante que notaba en el lugar era ver a los hombres sin camisa mostrando sus «maravillosas» abdominales o para ser más exactos y realistas, su barriga cervecera.
Ya me imaginaba yo viendo a los chicos con su six pack, pero qué va, eso en sueños, porque en Camboya, difícilmente 😀
También se veían muchas personas en pijama. De hecho la chica que nos atendía en el chiringuito estaba en pijama.
Por allí eso como que es muy común. La gente sale a hacer la compra en pijama (o con prendas que parecen pijama), bien puede ser la moda. Yo no me enojaría saliendo así. Aunque como no utilizo pijama, no creo que pueda salir en bola a hacer la compra jajaja
Pero en fin, que era gracioso, pero a la vez interesante. Esto lo visualizo cuando pienso en Japón, donde me imaginó que la gente viste como le da la gana: se disfraza, sale en pijama o medio desnudos sin problema ¿Pero en Camboya? la verdad es que fue una sorpresa y una bastante curiosa 😀

Retornando a la habitación

Descubriendo Phnom Penh
Tras la comida, buscamos al «cubano» para despedirnos, pero se había ido. Así que le dejamos saludos con la mujer, que poco inglés hablaba y seguimos nuestro camino, buscando un lugar para comprar víveres.
Encontramos varios, compramos cositas para comer en la noche y nos fuimos para el apartamento. Ese día no íbamos a salir a conocer la ciudad. Decidimos llegar a trabajar y al otro día tratar de explorar algo.
Así que recogimos los pasos y regresamos por donde vinimos. En el camino nos encontrábamos con varios conductores de Tuck Tuck que te ofrecen llevarte a donde quieras.
Me daba mucha risa porque desde lejos te visualizan y se vienen, ya sea en la moto o caminando a ver para dónde vas y a dónde pueden llevarte. Es bastante gracioso el tema. No son irrespetuosos, ni intensos o intrusivos como en otros sitios.
Esa noche descansamos delicioso, para que les digo que no si sí. La habitación estaba bastante bien y nos permitió descansar de lo lindo. Pudimos hacer funcionar el Internet y trabajar un poquito, además de buscar información para el otro día salir a explorar la ciudad.
Así que ya sabes, si quieres saber lo que conocimos el sábado te cuento 🙂
[su_box title=»Participa >.<» box_color=»#dec6f8″ radius=»5″]¿Te gustaría salir en pijama a hacer la compra, recorrer la ciudad en moto y hasta recoger a tus amigos en el aeropuerto con esa pinta? Porque lo cierto es que muchos no salen de su barrio, pero otros parece que no tienen problema con el asunto ¿Tú lo tendrías? Cuenta, cuenta…[/su_box]

5 comentarios

    1. jajaja no creo que nadie por allí se sienta de esa manera y no creo que sea tampoco una moda, creo que es más una cosa normal, que no le ven nada de malo al tema. Para nosotros lo sería y la verdad es que me pregunto ¿Por qué? si esta en pijama es tan cómodo 🙂

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