Esta semana he leído algunos artículos de blogs que sigo que hablan sobre el tema del dinero o el ahorro, entre los que se encuentran el de Olalla: ¿Qué harías si el dinero no importara? ¿Qué es lo que deseas?, Otro de Ángel: El precio de la libertad (I) Mi relación con el dinero, Daniel: Tecnología y costo de vida y otro de Miguel: 10 formas de ahorrar
Los resalto el día de hoy, porque ellos me han hecho reflexionar y recordar cuál es mi relación con el dinero.

Mi Relación con el Dinero

Un poco de historia para entrar en contexto

Primero contarles que yo vengo de una familia que nunca ha tenido dinero, vive con lo diario. En mi casa no se merca para el mes o la quincena, se compra lo que se cocina cada día. Lo único que se compra para dos o tres días es el arroz o la panela y tal vez la sal o el azúcar. Pero la carne y en caso de que se vaya a comer otra cosa se compra cuando se requiere.
Nunca hemos vivido en grandes casas y normalmente cuando llueve cae goteras (o al menos así era cuando yo era peque), en alguna ocasión llovía más dentro que fuera jajaja era muy divertido (aunque suene terrible). Tal vez algún día les cuente sobre ello.
En casa nunca tuvimos lujos, pero teníamos un techo donde dormir, aguapanela caliente para tomar y arroz y tajadas para comer (como mínimo).
Nos dieron el estudio básico para que con ello nosotros decidiéramos que queríamos hacer. La ropa que yo usaba era hecha por mi madre o regalada por mis primas mayores. Eso como hasta los 15 años más o menos. Mis hermanos compartieron la ropa entre ellos y con los primos, porque así era. Nadie se quejó, nadie dijo nada porque era nuestra realidad y nos parecía bien. De hecho hoy en día, aún me parece bien.
Con respecto al dinero, siempre se ha tenido lo mínimo. Mis padres eran de esos que no trabajan para nadie, salvo para ellos mismos y eso desde pequeña era algo que yo quería para mí. Por eso a veces había dinero y otras no.
Cuando podían ahorraban o lo invertían en arreglar la casa o comprar algo que fuera muy necesario. Mi padre me daba una mesada todos los domingos y cada día para ir al colegio me daba algo de dinero para que desayunara allí (era una chica grande, no llevaba lonchera desde la escuela), así y todo había días que no podía darme dinero, así que tocaba sacar de mis ahorros para no quedarme sin desayuno.
Eso nunca me importo, porque dinero había (yo ahorraba todo lo que me daba de mesada), porque ¿Qué gastos puede tener uno a los 10, 12 años? Yo la verdad no tenía muchos. Las cosas que querían costaban más de lo que tenía, así que ¿por qué preocuparme?
Mi madre siempre me decía: «el dinero está hecho, si hay salud conseguirlo es muy fácil» y es verdad. Entonces, ¿Por qué preocuparnos?
Cuando creces te das cuenta que las cosas no son tan fáciles como decía mi madre. Conseguir trabajo cuesta y a veces toca aguantar mucha mierda para tener algo de dinero. Sin embargo, el dinero está hecho y eso es verdad y cuando has carecido de lujos y has vivido con lo justo aprendes a valorar el dinero cuando lo tienes, a ahorrar, a invertir mejor y sobre todo a no malgastar.
Eso lo he aprendido desde hace años, desde que mi padre me daba mesadas y un día me las empezó a dar más esporádicamente porque la situación en casa cambió.

Algo del presente en mi relación con el dinero

Recuerdo cuando empecé mi relación actual que Jaime no lograba entender como mi madre era una «fresca» con el tema del dinero. Siempre me decía: «cómo es posible que a tu madre no le preocupe que no tiene dinero para pagar tal recibo mañana» y yo le decía, «porque mañana tendrá el dinero para hacerlo». Y así era.
Mi madre no se preocupaba y creo que aún no se preocupa, por lo que tenía que pagar en una semana o mañana ella se preocupa el día que es y por cosas de la vida, o tal vez la Ley de la Atracción que siempre le funciona bien, el dinero llegaba a su puerta y había con qué pagar el recibo, con qué comer y hasta con qué ir a pasear cuando así lo ha querido.
Así que esa misma es mi actitud con el dinero. Una actitud no diría que dejada, ni despreocupada, si no en medio de todo responsable y sobre todo sin dejar que ello me agobie.
Quiero estudiar, pues ahorro un tiempo y cuando tengo una base empiezo, cosa que no tenga que sacar en un mes lo que cuesta un semestre, si no que va saliendo de a pocos. Nunca dejé de estudiar un semestre por falta de dinero, por más apretados que estuviéramos, porque siempre tenía una reserva.
Lo mismo pasa con las cosas importantes: arriendo, servicios, deudas. Siempre hay una base para ello, porque no me gusta preocuparme por esas cosas.
Así que sí, puede que mi relación con el dinero sea un poco extraña, pero no me preocupo por él. Soy ahorradora de toda la vida, creo que es una buena costumbre y siempre que puedo, y así no pueda, lo intento hacer.
No soy de grandes gastos, no me antojo de cosas que no necesito, no gasto en cosas materiales solo por tenerlas, ni en ropa, zapatos o joyas para chicanear.
No me interesa tener una gran casa, ni un carro nuevo cuando puedo vivir en un bonito y pequeño apartamento y usar el transporte público o hacer ejercicio para ir de un sitio a otro.
Todo esto se lo debo a mis padres que nunca me dieron cosas para estar «a la moda» o porque todos mis amigos lo tenían. Porque nos enseñaron a ser independientes, emprendedores y sobre todo a no depender de nadie para conseguir un trabajo y buscar nuestros sueños. Ellos con su forma práctica, descomplicada y responsable con el dinero, me enseñaron cosas de las cuales hoy en día vivo agradecida.
En conclusión, no necesito mucho para ser feliz y para estar satisfecha con mi vida. Requiero visitar y conocer lugares hermosos que me inspiren, tranquilidad en mi corazón y sobre todo amor que acompañe mis pasos.
[piopialo vcboxed=»1″]El dinero está hecho y conseguirlo no es tan complicado cuando te propones y necesitas hacerlo.[/piopialo]
No olvides visitar los blogs que me han inspirado para hablar de mi relación con el dinero, son muy buenos artículos de los cuales puedes tomar nota y aprender un montón con sus consejos.
Si al final de toda esta reflexión quieres contarme cuál es tú relación con el dinero, encantada estaré de conocerla… Hasta pronto 🙂
PD. Mira que en el 2005 ya hablaba del tema y pocas cosas han cambiado: El costo de la vida

8 comentarios

  1. Hola Diana,
    Tú sí me has hecho reflexionar a mí, muy interesante tu entrada, muchas gracias.
    Desde luego tu relación con el dinero se aleja de lo común, pero tengo que decir que me parece de lo más sana, ya que creo que te permite apreciar la vida de una forma muy auténtica, y te felicito una vez más por ello,
    Mil gracias por haberte pasado por mi blog y por la mención a mi post.
    Nos leemos 🙂
    Un abrazo

    1. Amiga qué te puedo decir, tengo unos padres raros. Me encantan los posts que me hacen recordar porque los quiero tanto y porque hoy en día soy como soy… Es por ellos, porque nunca me dieron lujo, pero me dieron mucho amor y me enseñaron muchísimo 🙂

  2. Pasan los años y seguimos en las mismas, pero ya para que me preocupo, los que se tienen que preocupar son ustedes que tendrán más obligaciones y cada día es más complicado vivir con menos.

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