Hoy me levanté contenta, tuvo muchos sueños, locos, como la mayoría de mis sueños. Me desperté temprano y salí a caminar. Desayunamos bien y en algún momento, en la mitad de la mañana, me deprimí.
Estaba respondiendo unas preguntas y sentí que no tenía nada que decir, se me fue la inspiración y lo peor me sentí mal. Sentí que no tenía nada que aportar, que no tenía nada que compartir y me empecé a preguntar para qué… Entonces, me dieron ganas de echarme a llorar y tirarme en la cama y estar ahí todo el día…
Y casi lo consigo. Tras dos horas allí: meditando, pensando y durmiendo, me paré y dije «bien, puedo sentirme triste, claro que sí, pero voy a hacer algo más que lamentarme» así que me paré, sin ganas, pero con mucho amor, hice el almuerzo y aquí estoy ahora desahogandome, porque soy del pensar que las cosas hay que vivirlas intensamente, así sean cosas malas, como lo que siento hoy.
Por que sí, siento cosas malas, además de la tristeza. Siento que:
no sé nada,
que no hago nada interesante,
que no aporto nada a nadie,
que en mi relación estoy tan cómoda que ya no me esfuerzo por nada,
que me cuesta aprender inglés pero no me esfuerzo realmente por practicar
que podría hacer tantas cosas, pero que a la final hago lo de siempre
que hoy, por más sana y viva que me siento, quiero que el mundo pare y bajarme aquí y ahora
Estoy triste y aunque me siento sola, porque sí, me siento muy sola, no extraño mi familia, ni mis países, no extraño el sol, ni la lluvia, ni a mis amigas. Simplemente quiero estar tirada en la cama y ver como el mundo pasa, sin hacer nada: sin leer, sin ver televisión, sin abrir el computador, en silencio, sin hacer nada de nada.
La tristeza ha entrado como hace años no la sentía y como soy de disfrutar los momentos lleguen como lleguen hoy me voy a dedicar a estar triste y no hacer nada. Más tarde, o tal vez mañana, seguramente estaré mejor, de momento me voy a disfrutar de la cama que la gata me espera y tal vez ponga una película porque el silencio está empezando a aburrirme más 🙂
Te dejo este vídeo, que es más sobre la pereza que la tristeza, pero que me ha hecho reír un montón y ya solo por eso mi tristeza se va desvaneciendo poco a poco 😀
[su_box title=»Participa >.<» box_color=»#dec6f8″ radius=»5″]¿Cómo haces para que la tristeza se vaya de tu vida?[/su_box]

8 comentarios

  1. Estaba buscando algo porque no tengo sueño y ya casi es de madrugada, he leído algunos de los escritos y me ha llamado mucho la atención por lo general nunca comento nada, pero está página me ha llamado la atencion. hace varios días me he sentido triste, sola, muy sensible, he llorado en mi cama, a veces no le encuentro sentido a mi vida, pero cuando se me pasa un poco la tristeza me pongo a pensar en que siempre vamos a sentirnos tristes en algún momento de nuestra vida y que son momentos de pruebas que Dios no manda para ver hasta dónde somos capaces de solucionar lo que nos pasa, la tristeza es un sentimiento que nos hace reflexionar pues es parte que la vida igual que la alegría y cada una de las emociones que presentamos en algún momento pues es necesaria para nuestro crecimiento. Siempre es bueno expresar lo que sentimos y está es una mejor manera de compartirlo, nosotros decidimos de que color pintar nuestro día. Bueno les dejo muchas bendiciones y un gran abrazo.

    1. Hola Edith muchísimas gracias por animarte a comentar y dejarnos este mensaje. Es verdad que la tristeza llega y hace parte de nosotras, el asunto está en cómo vivimos esos momentos bajos, porque como bien dicen son momentos que llegan para enseñarnos algo y luego se van para que podamos seguir adelante. Un abrazo y espero estés bien hoy 🙂

  2. Ánimo Diana! Yo ayer me sentía igual. Fui a dar un paseo y terminé por comprarme un libro (The Journals of Sylvia Plath) y me encanta!
    Así que de los malos días también surgen cosas buenas 🙂 Y todos los tenemos
    Un abrazo!

  3. Hola Diana como bien has dicho es momento de vivir esa tristeza y esos sentimientos, para que después venga otros.
    En ocasiones he sentido esa tristeza, esos sentimientos me han ayudado ha valorar, todos los logros que voy consiguiendo por pequeños que sean.
    Que disfrutes de la cama y la peli.

  4. Cuando me siento baja de ánimo, no es sino mirar a los que están detrás de mi y son felices con más poquito de lo que tengo, ahí me doy cuenta que a veces sufrimos porque queremos.

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