¿Alguna vez te has puesto a pensar en lo que dices y compartes? ¿En si esto que sale de tu boca, sale desde el corazón o es un reflejo de tu inconformismo, de tus quejas, de tu rabia y de tu egoísmo? Hoy quiero volver a tocar temas positivos, y nada más bonito que hablar desde el corazón para empezar la semana.
Justo acaba de pasar el Día Internacional de la Mujer y todos han dicho y hecho cosas tan bonitas, mientras yo me pregunto ¿Cuántas de esas palabras han salido del corazón? ¿Cuántas se han dicho por cortesía y cuántas con amor?
Hablar desde el corazon

Hablar desde el corazón: una tarea nada sencilla

Hablar desde el corazón no es una tarea sencilla, no siempre lo logramos y llegar a ese estado de sincronización entre: pensamiento, sentimiento, corazón, acción y palabra nos cuesta un montón.
Algunos pasan años buscando una fórmula secreta para ello, otros no logran coordinar y terminan pensando una cosa y diciendo una totalmente diferente o sintiendo algo y expresando lo contrario con hechos y palabras.
Y es que hablar desde el corazón va mucho más allá de hablar suavemente o con ternura. Se trata de hablar y decir las cosas que piensas u opinas con amor, sin juzgar, sin señalar, sin pretender que digan o hagan algo por lo cual estás interesado. Es hablar sin esperar que tus palabras lleven a la acción de algo en beneficio propio.
Cuando alguien habla desde el corazón tú lo sientes, lo percibes, porque te emocionas, sientes que te envuelven sus palabras, su verdad, su forma de decir las cosas. Se nota en su expresión y en su forma de hablar que cree lo que dice, que lo siente desde lo más profundo.
Puede ser algo tan sencillo como decir «te quiero», hasta algo mucho más complicado como vender un producto, servicio o idea. Se trata de hablar con un sentimiento positivo, sin falsas pretensiones, sin ofender a nadie, sin alzar la voz para que te escuchen, sin esperar que todos te hagan caso y crean en lo que dices.

En las discusiones siempre se puede hablar desde el corazón

Nada más bonito que tener una discusión y poder hablar sin rencor, sin recriminaciones, sin juzgamientos, sin malas palabras… Todo lo que digas puede ser sacado del corazón utilizando la verdad, las palabras sinceras, no pretendiendo vender una idea, sino defender un punto de vista.
Porque eso es lo que intentas hacer cuando discutes: defender tu punto de vista ¿Cuántas veces lo consigues si estás molesta? Seguramente muy pocas. Sin embargo, cuando hablas desde el corazón la situación es muy diferente y seguro logras transmitir tu mensaje sin problema alguno ¿Lo has intentado alguna vez?
Llevo un tiempo practicando esta terapia, porque hablar desde el corazón es hacer una terapia. Debes seguir muchos pasos para lograrlo y no martirizarte cuando no lo logras. Porque esto es una tarea que hay que hacer diariamente, poco a poco y momento a momento. Este es un trabajo de constancia.
No es sencillo, a mí me ha costado un montón y aún hoy sigo sin lograrlo en muchos aspectos de mi vida, pero sigo en la lucha y sin rendirme. En ocasiones he tenido que decir: «lo siento me he equivocado» y mira tú, he sobrevivido cientos de veces a ello.
[piopialo vcboxed=»1″]Hablar desde el corazón no es igual a tener razón[/piopialo]

Qué puedes hacer para hablar desde el corazón

Mis recomendaciones, si quieres meterte en esta locura de hablar desde el corazón, es que cuando tengas una discusión, vayas a dar un punto de vista, compartir una idea o una visión diferente, lo hagas de manera calmada, pausada y tranquila. Sin juzgar y sin odio de por medio. Para ello, lo mejor es:
Reflexiona sobre lo que vas a decir. Por ejemplo puedes utilizar el filtro de Sócrates (lee más abajo su historia) o crear uno tu misma. Yo antes de hablar pienso:
 

      Lo que voy a decir es útil o productivo

Enriquece en algo la discusión que tenemos
Es algo propositivo, positivo, amable, necesario
Hace reflexionar al otro
Lo pienso y lo quiero decir porque siento rabia, envidia o rencor. Si es así, mejor no digo nada.
Concentrarte en tu respiración por un par de segundos hasta que la rabia, la impotencia, la ira, el rencor o la felicidad excesiva se apacigüen o se hayan disipado.
Nota: No digas nada si estás molesto o irritado. Es mejor dejar tu opinión para otro momento. Es cierto que no debes guardarte tus opiniones y tus sentimientos, pero es recomendable hacerlo cuando ellos van a ser dichos de mala manera y no desde el corazón.
Cuando dices algo desde la rabia, la envidia o el rencor, no ganas nada salvo envenenar al otro y quedarte tu cargado con una mala sensación.
A mi me funciona muy bien reflexionar antes de hablar. Hacerlo pausadamente y cuando tengo mucha rabia o impotencia me concentro en mi respiración por unos segundos, medito otro par pidiendo claridad y de acuerdo a cómo me sienta en ese momento digo o no lo que tengo para decir.
No te diré mentiras, no siempre me funciona y a veces termino diciendo cantidad de cosas absurdas. Sin embargo, siempre intento seguir el triple filtro de Sócrates que me ayuda y me lleva por el camino de hablar desde el corazón.
Puede que no siempre tenga la razón pero a la final eso no importa, si lo que dices, lo dices desde el amor, no desde la envidia, el odio, la codicia, la mala fe.
No tengas miedo si pasas por ignorante, porque a la final nadie lo sabe todo. Sin embargo cuando hablas desde el corazón tu ignorancia es honesta y noble, lo que hace que tus palabras sean genuinas y amorosas.
Por eso no temas decir lo que sientes y piensas, sin embargo, siempre hazlo con amor y desde el corazón. De esa manera podrás tener conversaciones más positivas y te rodearás de personas que te llenarán más con sus aportes.
[piopialo vcboxed=»1″]Recuerda que para cambiar el mundo hay que empezar por cambiar uno mismo.[/piopialo]
Cuando tú estás en otra onda, notarás que la gente a tu alrededor cambia su actitud, porque cuando uno cambia a conciencia y con amor, inevitablemente cambian los demás también.
Aquí te dejo el cuento sobre los tres filtros de Sócrates, seguro te hará reflexionar la próxima vez que quieras decir algo de alguien 🙂
[su_spoiler title=»Para encontrar más información da clic en el +»]
En la antigua Grecia, Sócrates fue famoso por la práctica de su conocimiento, con alto respeto. Un día un conocido se encontró con el gran filósofo y le dijo:
– ¿Sabes lo que escuché acerca de tu amigo?
– Espera un minuto, replicó Sócrates. Antes de decirme cualquier cosa querría que pasaras un pequeño examen. Es llamado el examen del triple filtro.
– ¿Triple filtro?
– Correcto, continuó Sócrates. Antes de que me hables sobre mi amigo, puede ser una buena idea tomar un momento y filtrar lo que vas a decir. Es por eso que lo llamo el examen del triple filtro.
El primer filtro es la verdad: ¿Estás absolutamente seguro de que lo que vas a decirme es cierto?
– No, dijo el hombre, realmente sólo escuché sobre eso y…
– … Muy bien, dijo Sócrates. ¡Entonces realmente no sabes si es cierto o no!
Ahora permíteme aplicar el segundo filtro, el filtro de la bondad: ¿Es algo bueno lo que vas a decirme de mi amigo?
– No, por el contrario…
– Entonces, continuó Sócrates, tú deseas decirme algo malo sobre él, pero no estás seguro de que sea cierto. Tú puedes aún pasar el examen, porque queda un filtro; el filtro de la utilidad: ¿Será útil para mí lo que vas a decirme de mi amigo?
– No, realmente no.
– Bien, concluyó Sócrates: Si lo que deseas decirme no es cierto ni bueno e incluso no es útil, ¿Por qué decírmelo?
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Y le sumo a la pregunta de Sócrates, ¿Para qué escucharlo si no va a ser bueno, cierto, ni útil?
[su_box title=»Participa >.<» box_color=»#dec6f8″ radius=»5″]¿Crees que hablas desde el corazón? ¿Cuando terminas de hablar con alguien sientes amor, alegría o por el contrario te sientes cargado de mala vibra? ¿Realizas algún filtro antes de hablar?[/su_box]

18 comentarios

  1. Hola Diana, la verdad es que poder hablar desde el corazón es una tarea que requiere, como tú has dicho, de voluntad, empeño y contancia. En tu artículo has dado unas pautas muy buenas para trabajar el enfado, en cómo poder tomar prespectiva antes de «escupir» lo que, en el momento de explosión, diríamos. Llevo años entrenándome, me gusta decirlo así, desde dentro, para crecer y ser libre de «mí misma» y quererme; esta es una parte esencial de las que he trabajado y sigo en ello: Parar el impulso y reflexionar antes de hablar para poder realmente hacerlo desde el corazón, no siempre es fácil, no siempre lo consigo, pero estamos aquí aprendiendo y pienso que nunca acabamos de ser aprendices, aprendices de la vida.

    1. Aida, estoy de acuerdo contigo, seguimos siendo aprendices de la vida y eso es lo más maravilloso de estar aquí. Aprender a conocernos, explorarnos y sobre todo buscar la manera de hacerlo mejor cada día y en eso estamos y espero sigamos 🙂 Un abrazo guapa 🙂

  2. Hola 🙂
    Hoy si que le diste al gancho jajaa.. precisamente hace ratito intente hablar desde el corazón, pero costo trabajo, en el sentido que la otra parte no estaba dispuesta hablar desde el corazón lo que es verdad y tienes razon fue que mi cambio en la sintonía de lo que decia ayudaba a bajar este estado de defensa de la otra persona. Tampoco es que sea perfecta y tambien he llegado a explotar como dices jajaja… pero me dio mucha risa empezar a leer y decir auch!! me suena todo jajaja…
    También pienso como dice por ahi arriba no tienes nada bueno que decir mejor paso jajaja…

    1. Guapa que buena historia, la verdad es que llegar a hablar desde el corazón no es sencillo, tampoco imposible. Es un trabajo que se logra poco a poco y estando presente cuando hablas con alguien. Como dices, cuando cambias la sintonía se nota en todo, ya verás, sigue así y poco a poco lo irás consiguiendo 🙂

  3. Hablar desde el corazón a mí me ha costado mucho. Porque cuando no conocemos nuestras emociones se nos hace muy difícil el decir las cosas como debemos decirlo, hablar desde el corazón no es decir las cosas para lastimar a otros.
    El cambio siempre tiene que comenzar por uno mismo, aceptar quienes somos y que le damos a otros.
    Saludos.

    1. Muy cierto guapa, tenemos que hablar conociendo nuestras emociones y conociéndonos a nosotros mismos. No es sencillo y cuesta mucho llegar a ello, pero sería genial trabajar para que lleguemos a ello 🙂 Un abrazo preciosa y gracias por tu comentario 🙂

  4. Me encanta.hablar desde el corazón es parte de mi. Yo no uso filtros, soy alguien muy emocional y prefiero no hablar mucho o no hablar en algunas ocasiones, pero para lo bueno lo hago. Si te mereces un elogio te lo digo y me parece que este es uno de los mejores posts que he leido de ti. Muy original por cierto

    1. Marce muchas gracias qué linda. La verdad no es sencillo hablar desde el corazón, pero sí que merece la pena y se gana uno grandes momentos. A seguir siendo emocional guapa, creo que es estupendo 🙂 Un abrazo preciosa 🙂

  5. Que emocionante lectura, me encanto. Totalmente para cambiar o mejorar algo necesitamos conocernos primero, cambiar algo que esta dentro de nosotras. Pues hablar desde el corazón no siempre es fácil. Para mi depende mucho del ambiente aunque últimamente presto muchísimo más atención de como hablo y siento en el momento de expresar algo. Cuando estás en vibracion alta con la emoción con energía positiva es cuando hablamos desde el corazón. Gracias compartir ese precioso mensaje.

    1. Es muy cierto guapa, si logramos conectarnos con nuestra energía positiva y esa alta vibración hablar desde el corazón es mucho más fácil. Que bonito sería poder reflexionar así y llegar a hablar como queremos no como debemos según qué situación 😀

  6. Qué bonito es hablar desde el corazón y que difícil que es sobretodo en momentos de nervios o de estrés. Lo ideal sería estar sintonizados todo nuestro ser y conectados la cabeza y el corazón para poder hablar tal y como sentimos, sin ofender a nadie, con respeto, empatía y sin juzgar.
    Creo que lo mejor es respirar antes de hablar pero es difícil hacerlo en determinados momentos, aunque si conseguimos dominarnos en esos momentos, será cuando nos será más útil hablar desde el corazón.
    Me encanta estos filtros de Sócrates y yo cada vez intento practicarlos más y sobretodo hablar menos en momentos de nervios.

    1. Odina, es una buena estrategia, tratar de no hablar cuando no estamos listos, cuando sabemos que vamos a herir sentimientos, cuando no vamos a hacerlo realmente como debe ser. No es sencillo hablar desde el corazón, pero es posible si realmente así lo trabajamos y deseamos 😀

  7. Qué razón llevas sobre la importancia de hablar desde el corazón en vez del ego, desde emociones negativas. Pero qué difícil recordarlo y aplicarlo. Me ha gustado el triple filtro de Sócrates. Intentaré interiorizarlo y aplicarlo.

  8. Diana cuando uno habla desde el ego, inmediatamente te comunicas con el ego de la otra persona, cuando te diriges hacia el otro desde el reproche, de inmediato tocas el lado resentido de la otra persona obteniendo la misma respuesta, pero que increíble esos momentos en los que nos comunicamos desde el corazón, porque algo mágico pasa en ese instante comunicativo, es como si algo se activara en el otro y de inmediato le hablas al corazón de la otra persona y esa persona te responde desde el corazón, es como cuando rompes cualquier encuentro con una sonrisa, en un santiamén la otra persona no le queda de otra que devolver la sonrisa y allí la energía del encuentro cambia por completo. Por supuesto que es difícil hablar desde el corazón si estamos llenos de tanta ansiedad, preocupaciones y prisa, pero que delicia cuando hablas desde el corazón y te responden desde el corazón, es maravilloso sentir esa dicha.
    Un abrazo.

    1. Eli guapa, es verdad, es maravilloso cuando uno logra comunicarse y escuchar el corazón de la otra persona que está con nosotros. Son maneras de comunicación profundas y perfectas, a un nivel diferente, a un nivel que lamentablemente pocos encuentran y pueden disfrutar y es una pena :/

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