Todos cumplimos años, sea que sepas o no el día de tu nacimiento. Es por ello, que de alguna manera sabemos lo que es un cumpleaños. Algunas personas tendrán mejores experiencias y recuerdos que otros, pero en general, de alguna manera, hemos celebrado esa fecha, y son esas experiencias las que marcan cómo vives y cómo celebras ese día.

Cumplir años reflexiones

Cumplir años te hace reflexionar

Como sabes, hace pocos días cumplí mis primeros 34 años y no es que se me de muy bien el reflexionar cuando llegan estos días, más bien me da por estar sola, por estar en casa, por disfrutar de las pequeñas cosas de la vida y listo.
Para mí el cumpleaños es un día más. Sin embargo, es un día donde estás más en contacto con otras personas. Sea que quieras o no, es algo inevitable. Más ahora en esta era digital donde no hay manera de esconderse, al menos virtualmente hablando.
Yo tengo muy buen recuerdo de mis cumpleaños, los cuales me celebraron cuando pequeña, con torta y amigos. Me encantaban los cumpleaños.
A medida que crecía las cosas fueron cambiando y ya no quería las grandes celebraciones, sino que buscaba aquellas cosas que a mí me gustaba y una de ellas era no sonreír porque tocaba, sino disfrutar el día como yo quería y eso me he dedicado a hacer desde hace años.

Cuáles son las preguntas que vienen tras un cumpleaños

Sin embargo, el tema va a después del cumpleaños. Ese momento donde vienen las preguntas del tipo: ¿Qué te dieron? ¿Qué estrenaste? ¿Qué hiciste?
El dilema viene cuando no tienes nada que contar. Porque no estrenaste nada, porque no hiciste nada espectacular o porque nadie te dio nada (al menos material).
[piopialo vcboxed=»1″]Estamos tan acostumbrados a recibir que no entendemos que hay detalles que van mucho más allá de los objetos[/piopialo]
A mí personalmente me llenan más los mensajes que me llegan. Las llamadas inesperadas o las sorpresas que realmente no esperas.
Con mi pareja no estamos acostumbrados a darnos detalles. Llevamos juntos 15 años y nunca nos hemos dado nada importante el día de nuestro cumpleaños. Ni en ningún otro aniversario.
Eso me gusta, porque no está uno esperando que le den algo o pensando ¿Qué le daré este año que sea mejor que el anterior?
En nuestros días especiales lo que hacemos es estar juntos. Hacer un viaje en algún momento. Decirnos palabras bonitas, ir a un buen restaurante, darnos detalles que van mucho más allá de lo material.
[piopialo vcboxed=»1″]Porque para nosotros estar juntos y felices es nuestro mejor regalo[/piopialo]
Es que imagínate si se aparece con un carro en la puerta o con un súper computador o tal vez con un celular de última tecnología. Desde luego lo sentiré como un súper regalo, pero no necesito nada de eso y la verdad no me gustaría que en «mi día especial» se aparezca con un regalo de esos, porque entonces ¿Qué me va a dar el siguiente año? No esperaría menos y ahí vienen los problemas…
Tal vez esto hace que yo sea así con todo el mundo. No soy de dar regalos.
La última vez que di un regalo creo que fue cuando me invitaron a un cumpleaños y de eso hace más de 15 años.
Tuve un novio con el cual intercambiamos regalos cada mes que estábamos de aniversario. Duramos tres meses. Terminé porque me aburrí de tener que pensar y ahorrar todo un mes para darle un regalo cuando podía comprarme algo para mí.
Sí, sus regalos eran preciosos, pero nunca eran lo que yo realmente quería. Así que me aburrí. Me pareció un gasto innecesario y sobre todo una tradición bastante tonta con la cual no quería convivir.
Sí, hablé con él, pero al tercer mes me llevó regalo, mejor que los dos meses anteriores y como habíamos quedado de no darnos regalo, pues no le compré nada y me sentí mal, porque es incomodo. Ahí me di cuenta que no quería seguir en esa relación y la terminé. Porque así era yo.
Con los novios que tuve, después de ese, lo máximo que nos intercambiábamos era cartas y sí, alguno me daba regalos, pero yo me hacía la tonta y nunca volví a regalar nada.
Si me daba la gana daba un detalle, pero no porque fuera su cumpleaños o porque cumplíamos mes.

Recordando mis creaciones en Punto de Cruz

Hubo una época en que empecé a hacer dibujos en punto de cruz. Pues resulta que un día «enamorada» decidí regalarle a mi pareja de ese momento un detalle. Algo hecho por mí. Lamentablemente justo cuando terminaba el dibujo, terminaba con el susodicho y no le daba el regalo. Eso pasó como en tres o cuatro ocasiones.
[su_heading size=»17″]Mis amigas me veían haciendo un dibujo para mi novio y me decían: ¿Ya van a terminar?[/su_heading]
Siempre he sido rara, simple y bastante desprendida. No sé si será bueno o malo, pero me gusta ser así.
Tal vez con el tiempo cambie. Tal vez en algún momento vuelva a ser detallista y quiera tener detalles con todo el mundo por el simple hecho de querer hacerlo. No lo sé, de momento estoy bien así y quien me conoce sabe que no debe esperar nada de mi.
Ni cuando vuelva de un viaje, ni cuando cumpla años, ni cuando haga algo maravilloso como tener un hijo, graduarse o casarse, porque normalmente nunca estaré presente en ninguno de esos momento especiales.
Es lo que tiene la vida nómada y la verdad me encantaría estar presente en muchos de esos momentos, pero me alegra saber que hay muchas maneras de estar sin necesidad de hacer tumulto, sin necesidad de enviar regalos y sobre todo sin tener que forzarte para poder compartir con las personas que quieres.
En definitiva, no soy del pensar que porqué no me das un regalo de cumpleaños me quieres menos, o porque olvidaste felicitarme por mi grado, mi matrimonio, mi gran logro vas a ser menos importante o va a hacer que te deje de estimar.
[piopialo vcboxed=»1″]No creo que el amor se base en lo que te dan, sino en lo que las personas demuestran cuando están contigo[/piopialo]
[su_box title=»Participa >.<» box_color=»#dec6f8″ radius=»5″]¿Tú eres de dar detalles? ¿Crees que soy demasiado egoísta por no dar regalos cada fecha o momento especial en la vida de las personas que quiero? Vamos, no te cortes opina 🙂 [/su_box]

8 comentarios

  1. Estas traumada, con esos novios que tuviste. Desde luego la vida es complicada, pero no es blanco ni negro, y me parece te has ido al extremo. Te recomiendo el libro: los cinco lenguajes del amor (Gary Chapman). Saludos

    1. Pancho, muchas gracias por tu recomendación tendré en cuenta el libro que me recomiendas. Pero te digo que estas experiencias es de hace tantos años que mucho ha llovido desde entonces, ahora veo las relaciones de otra manera, así y todo muchas gracias por pasarte, dejarme un comentario y hacerme reír un rato. Un abrazo .)

  2. Yo soy poooco detallista y muchos me critican hasta hacerme sentir mal por eso, pero qué le hago si así soy? Cuando doy algo es porque de verdad me gusta hacerlo y me nace en ese momento, pero no porque llegue una fecha específica en la que «tenga» pensar en algo y comprar un regalo.

    1. Como he estado aprendiendo últimamente: «lo que piensen los demás es problema de ellos. Siempre y cuando tú te sientas bien y estés bien con tus decisiones. Eso es lo que a ti debe importarte». Un abrazo amiga 🙂

  3. Otra genial reflexión, amiga…
    Estoy totalmente de acuerdo con la especial comentarista que tengo más arriba: no creo tampoco que haya que esperar la llegada de un día especial para tener un detalle con alguien a quien quieres.
    Y los detalles, como tú sabes muy bien, pueden ser muy diversos y no necesariamente materiales. No hay nada como un gesto que nace del corazón, genuino, auténtico e irremplazable, algo que no se compra en ninguna tienda.
    Últimamente me pasa un poco como a ti… A medida que voy sumando años voy perdiendo la ilusión por mi cumpleaños y por hacer nada distinto ese día, esto no me pasaba antes… Será que la edad y las experiencias nos hacen cambiar y reorganizar nuestras prioridades, ¿no?
    Muchos besos!!
    Ali

  4. Los detalles son mejores en cualquier fecha, si se quiere regalar algo, no hay que esperar que sea en una día especial y lo mejor es dar cuando nace regalar algo, no por compromiso.

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