Así que ya estamos en Paris, que emoción, vuelvo y lo digo, porque la verdad es que es emocionante, yo estaba feliz. Aníbal nos llevo primero que todo a su apartamento, para que dejáramos las maletas, eran como las 8:20 p.m. cuando llegamos a su casa, su esposa, Lina y su bebe Emily nos estaban esperando, ambas mujeres son hermosas y muy queridas, claro que Emily al principio estuvo bien arisca, pues así son los niños con los extraños y así debería ser siempre. Lina nos había preparado algo de comer, así que comimos delicioso y luego salimos a dar una vuelta a la ciudad luz, nuestros primeros pasos en Paris…Yo no cabía de la dicha.

El primer destino a conocer fue el Moulin Rouge que está ubicado en el barrio rojo de Pigalle en el Boulevard de Clichy, al pie de Montmartre, la verdad no tenía idea de que era, pero según me decía Aníbal es muy visitado por los turistas de noche, pues este lugar es muy famoso gracias a varias películas que se han hecho en su nombre, en la última actúan Nicole Kidman y Ewan McGregor. Según la historia de este sitio desde hace más de cien años, el Moulin Rouge es un lugar de visita obligada para los turistas ya que aún continúa ofreciendo variedad de espectáculos para todos aquellos que quieren evocar el ambiente bohemio de la Belle Époque y que todavía está presente en el interior del local.
Me causó gran curiosidad y unas ganas enormes de conocerlo por dentro y ver una de las presentaciones de las chicas bailando cancán con sus vestiditos rojos, debe ser genial, pues estas cosas no las he visto nunca en ninguna otra parte, obviamente menos en Colombia, así que debe ser toda una experiencia, una de las cosas a repetir cuando volvamos a Paris, claro que según leí es algo costoso y arto que nos va tocar ahorrar si queremos hacer el paseo con todos los juguetes.
Como dato curioso les cuento que las fotos las tomamos en una glorieta desde donde la gente normalmente se para y toma fotos, esta glorieta tiene algo en particular y es que hay un conducto por donde sale aire de los trenes que van principalmente a la estación de Blanche. A la gente le gusta mucho esto, pues ese aire refresca un poco el ambiente y cuando pasan muy seguidos da la sensación de que te levanta todo lo que lleves encima (estilo Merilyn Monroe), así que este “circulo” mantiene bien ocupado, encontrar una plaza de “aparcamiento” para sentarse puede ser difícil.
De allí salimos al arco del triunfo, nos encontramos un pequeño trancón o congestión en una glorieta, que el día siguiente descubriría es la Place de la Concorde. Desde allí ya podíamos ver los monumentos que acompañan esta “pequeña” glorieta y las luces de la Torre Eiffel. Sin embargo después de un momento ya estábamos pasando por los Campos Elicios y viendo el famoso arco del triunfo al fondo, que según dicen es un homenaje de Napoleón a sus ejércitos, a los que quiso honrar con la construcción de este colosal arco de 50 metros de alto por 45 de ancho, siendo esculpidos en sus muros los nombres de las múltiples batallas ganadas por los ejércitos napoleónicos, la verdad es que es muy bonito, más de lo que uno puede imaginarse.
[su_frame] [/su_frame] Este arco está ubicado estratégicamente en la Plaza de l’Etoile (hoy Plaza Charles de Gaulle), de la cual parten radialmente 12 avenidas, una de ellas la famosa avenida de los Campos Elíseos. Desde este lugar se puede ver una impresionante perspectiva del Museo del Louvre y la Place de la Concorde, en el extremo este de los Campos Elíseos, y del Gran Arco de la Defense al oeste, al final de la avenida de l’Armee, no estuvimos ubicados en el lugar donde está el arco por eso no pudimos ver las 12 avenidas, pues era algo tarde (las 11 de la noche) y teníamos que descansar un poco para el recorrido del día siguiente, además nos faltaba ver aquello que no se podía dejar de ver la única noche que estaríamos en Paris….. Sin embargo lo que se puede observar frente a donde estábamos es realmente hermoso, esperamos en nuestro próximo viaje a Paris poder disfrutar más de la ubicación de este arco y por supuesto de sus figuras y grabados.
De aquí salimos a encontrarnos con la famosa Torre Eiffel. Que les puedo decir. Primero que todo es genial y de noche toda iluminada se ve hermosa, cada hora en punto (10-11-12…etc) de la noche centellea, lo cual hace que se vea muy bonita. Arriba en la punta hay una luz, parece como la de un faro, eso también es algo llamativo. En el lugar donde nos encontrábamos es alto y a las 11 de la noche pasadas había mucha gente, vendedores ambulantes, turistas y otras personas reunidas, simplemente disfrutando de la vista, es genial.
A mi me gusto mucho las fotos que se pueden sacar desde allí, porque aunque no estábamos en la misma cera de la torre, pues estábamos separados por unas escaleras y una avenida, realmente muy cerca y al estar arriba nos permitía ver mejor el panorama en la noche. Vale la pena disfrutar de esta construcción de noche, las fotos que puedes tomar, eso sí nos recomendaban tener mucho cuidado con los objetos personales, pues aunque estás en “Europa”, por ser zona turística es muy peligroso y los mañosos están pendientes para hacerte el quite, así que hay que estar en la jugada.
Después de un rato y algunas fotos, bajamos a la avenida a ver más de cerca la torre, justo en este momento dieron las 12 y pudimos disfrutar de su juego de luces, es muy bonito pa que, muy sencillo pero lo hace ver demasiado interesante. Ahora sí ya estábamos oficialmente muertos y era necesario ir a descansar, pues queríamos levantarnos temprano para aprovechar el día y conocer otras cositas, además teníamos un viaje encima de 20 horas y debíamos tratar de dormir muy bien esta noche. Así que nos fuimos para el apartamento, aunque hubiese querido conocer mucho más, pero el tiempo apremia y la verdad descansar bien nos ayudaría mucho a afrontar los dos días tan largos que se venían encima….

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