Ufff que rico descansamos la verdad, dormimos muy bien, nos acostamos como a las 2:30 a.m. y a las 8:00 ya estaba despierta, para Jaime fue un poco más difícil, como siempre, pero a las 9:00 ya lo pudimos parar de la cama. Nos preparamos y estábamos listos para salir a conocer un poco más de esta hermosa ciudad. Lo primero sacar algo de efectivo y luego empezar nuestro camino por la ciudad. Esta primera parte lo hicimos en metro, mi primera vez, que emoción, ya me estaba compenetrando con las personas parisianas y debo decir que mi primera impresión, para mi sorpresa, es que hay mucho arabe, más de lo que ubiese podido imaginar, he escuchado que Paris es una ciudad donde hay mucho migrante, principalmente negro, pero ver tanto arabe junto me dejó aterrada.

Bueno, que les puedo decir, uno piensa en Paris y tal vez imagina las personas que viven allí algo diferentes, pero lo cierto es que con los años se ha vuelto una ciudad multicultural y multiracial, lo cual puede ser bueno, pero también puede ser malo.

Nuestra primera parada en metro fue a la estación que nos llevaría a la Basilica del Sagrado Corazón (Basílica del Sacré Cœur), un lugar hermoso, en una colina, donde se puede visivilizar una gran parte de la ciudad, es muy concurrido, todo el tiempo hay turistas tomando fotos, haciendo cola para ingresar y rezar un poco, pero sobre todo disfrutar de una vista, un paisaje y una de las mejores zonas de Paris (según dicen algunos). Antes de subir la colina puedes encontrar muchos locales con detalles para comprar (recuerdos) a muy buen precio, Anibal nos contaba que el presidente hizo una rebaja de impuestos para que estas personas ofrecieran mejores precios, lo cual me parece genial, tal vez alla otros lugares donde es más economico, eso no lo sé y tampoco lo verigue pues había poco tiempo, así que la verdad no compre sino las postales para enviarle a la familia, esto me dejó muy triste, pero no podía cargar más cosas en la maleta que llevaría a Australia, así que para la próxima.

De la Basilica del Sagrado Corazón (Basílica del Sacré Cœur), que les puedo decir ¿?, puedes subirla colina de varias maneras, una es subir las escaleras que llevan a la catedral, no hay ningún problema, no hay que pagar por ello, y puedes disfrutar en cada tramo de un hermoso paisaje, el problema es que debes tener muy buen estado físico, para soportar la subida. Lo otro es hacerlo por medio de un teleferico o funicular, el valor de la entrada es igual que el del metro, de hecho puedes utilizar las mismas entradas, por este medio es un poco más rápido y te fatigas menos, lo cual te puede permitir disfrutar un poco más el paseo, además porque Paris tiene muchos otros lugares interesantes para conocer caminando, así que mi recomendación es subir por el teleferico y bajar por las escaleras (siempre la bajada es más suave, al menos para mi) y así no te gastaras tantas energías que te serviran para recorrer otros sitios.

Cuando estas arriba tienes que tomar fotos de la vista y obviamente de la Basilica del Sacré Cœur, esta se encuentra situada en lo alto de la colina Montmartre, construida por el arquitecto Paul Abadie, el barrio donde esta ubicada es uno de los más bonitos de Paris, bueno al menos eso dicen y lo poco que vi lo demuestra, es muy tipico, tiene calles empiedradas y al parecer allí encuentras mucho más que esta hermosa basilica.

Para ingresar no hay que pagar y aunque te encuentras muchas personas en la entrada, no es tan congestionada como otros sitios y según la hora podrás ingresar con mucha facilidad. Ya adentro, podrás disfrutar de un lugar silencioso a pesar de tanto turista, así como de unos detalles, decorados y santos muy hermosos, para aquellas personas que disfrutan visitando catedrales, iglesias, capillas o similares, seguro disfrutaran mucho de este lugar.
Al estar adentro y darle la vuelta a la basílica se puede contemplar en el centro un dibujo decorando el techo, hermoso. Había mucha gente sentada, rezando, otros simplemente caminando, dentro de la iglesia hay una tienda donde se pueden comprar “recuerdos”, cuando entramos nos toco presenciar una coro de monjas hermoso, que cantaban a unísolo de una manera espectacular, la gente que estaba simplemente mirando y contemplando el lugar daban la vuelta en circulo de izquierda a derecha, algunos se quedaban rezando en algún sitio, pero la mayoría sigue el camino señalado y salen rápidamente. Pero realmente es un lugar para apreciar.

Después del recogido, bajamos varios escalones y disfrutamos un poco de rap o hip hop callejero y al llegar abajo, abajo, encontramos otra de las “tradiciones” del lugar, cuando vas caminando se te acercan muchas personas, en su mayoría negras, ofreciéndote cualquier cantidad de cosas, sobre todo unas manillas que hacen en tu mano (al instante) mientras te rezan (dicen una oración en voz alta), es algo para alejar las malas energías o monstruos que tienes alrededor… la pregunta allí sería, con esto es suficiente ¿? Pero bueno, muchas personas caen en sus redes y por eso siguen teniendo negocio 😉

Continuando nuestro recorrido tuvimos un problemilla, Aníbal dejó el celular en casa y habíamos quedado de encontrarnos con Lina para almorzar y conocer otros lugares, pero en vista de este pequeño “detalle” nos tocó regresar nuevamente a la casa de Aníbal, recoger el celular y así poder ubicar a Lina, esto no fue nada grave, pues nos permitió montar nuevamente en metro (lo cual disfruté mucho) y seguir conociendo.
Continuará….

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