Hoy voy a hablarles de la Técnica metamórfica, es una masaje que se hace en la planta de los pies, las manos y la cabeza.
Consiste en un masaje súper suave y sutil, basado en la doctrina y los métodos de la reflexoterapia (estos son enlaces a Wikipedia que tienen un poco más de información).

La técnica metamórfica se centra en los meridianos de la reflexoterapia de los pies, las manos y la cabeza que corresponden a la columna vertebral y, a su vez a la encarnación, la gestación y el nacimiento de la persona.*

Técnica metamorfica

El taller que yo realicé lo hice tras una terapia a la que Jaime asistió, donde quedó tan encantado que reservamos un taller para mí.

Eso fue en Compostela, en el 2012 y lo vimos con Erika (más abajo les hablaré un poco más de ella).

Durante el taller vemos algo de teoría que nos indica de qué va el tema. Sabemos que consiste en masajes en los pies, pero no en todo el pie y no es el típico masaje que piensas que es. Ese que consigues a veces en algunos centros de masajes. ¡Nada de eso!

De qué va el Masaje Metamórfico

Este masaje metamórfico, tiene una finalidad especifica y aunque parezca muy inofensivo, lo cierto es que te ayuda a identificar y aceptar ciertos bloqueos que puedes tener en tu vida, de los cuales no eres consciente.

Incluso algunos bloqueos que vienen desde el momento de la concepción (sii parece increíble, pero es verdad). A medida que vas reconociendo estos bloqueos y vas trabajando en ello por medio del masaje, podrás ir liberándote de la carga y sobre todo sentirás cómo afrontas tus miedos y empiezas a ver la vida de otra manera.

No sé si has pensado en ello, pero muchos de nuestros miedos son impuestos desde la infancia e incluso antes de nacer.

Por ejemplo, el miedo a las alturas. Nunca has estado en un edificio alto, pero como tu padre, tu tía, tu abuela o tu madre decían siempre que eso da mucho susto, que si te caes, que si te arrimas, que el vértigo… Pues eso ha ido haciendo su mella en ti, por eso cuando al fin estás en un edificio alto sientes mareos y esa sensación de vacío y de que se acabo el mundo. Pero no es un miedo tuyo, es un miedo que han creado en ti.

Igual pasa antes de nacer. Si tu madre cuando está embarazada pasa un gran susto, por ejemplo, la tiran a una piscina y siente que se va a ahogar. Cuando tú creces tienes un miedo al agua que no logras entender. No te gusta meterte a una piscina o al mar, porque sientes que te vas a ahogar. No es un miedo tuyo, pero es un miedo que ha estado allí siempre y que ahora es parte de ti.

En mi caso particular y aunque no es sobre miedos, también tiene que ver con el tema de mi madre embarazada, resulta que a ella le encantaba comer todo caliente: el pan caliente, los pandebonos y los buñuelos calientes. Pues resulta que a mí no me gustan fríos. El pan ya he empezado a comerlo frío, pero me costó su tiempo. Sin embargo, con los pandebonos y los buñuelos, no puedo. si están fríos, es que ni los compro, porque sé que no me los voy a comer, no me gustan.

Y en qué te puede ayudar la Técnica Metamórfica

Como los ejemplos que te he mencionado hay muchos más y cuando aprendes muy bien esta técnica, aprendes a diferenciar los bloqueos según la etapa de gestación o antes.

Porque en esta técnica se tiene la creencia de que tú antes de reencarnar, has hecho tu elección, llevas un tiempo “rondando” a tus padres para pedir pista de aterrizaje. Y todas esas cosas que se viven antes, también están pegadas a ti.

Ahora bien, cuando llega el momento de la concepción, el después de y los meses siguientes, así seas un cosita de nada que no tiene ojos, ni se sabe cuáles serán tus genitales, también tienes experiencias, vivencias que se pegan de alguna manera a ti. 

Cuando vas a nacer, también allí se quedan cosas pegadas. Por ejemplo hay bebés que tiene problemas para nacer o que se demoran semanas en llegar, según la fecha estipulada. Esas personas pueden tener problemas para arrancar cosas o no saber exactamente qué están haciendo aquí. Porque a la final, les daba temor salir.

Lo mismo pasa con los que llegan antes de tiempo, que pueden ser más acelerados o quieren hacer las cosas a su ritmo, porque son ellos quienes marcan cómo y cuándo serán las cosas en su vida.

Siii todo esto parece una locura, lo sé. Puede sonar extraño y ser bastante raro. Para mí lo fue.

Cuando Erika comentaba el tema, hablaba de qué durante el embarazó estamos siendo influenciados por circunstancias que no podemos manejar. Estamos absorbiendo el estado de ánimo de nuestra madre, el entorno en el que se mueve, las emociones que siente y esto de alguna manera influye y genera nuestros primero bloqueos, que pueden causar el desequilibrio físico, emocional y mental con el que vivimos.

Todo esto me sorprendió, pero te diré algo, cuando la escuchaba decía «sí, es verdad. Lo creo«.

Qué me gustó del taller

A mi, la verdad el taller me encantó, aprendí muchas cosas, comprendí otras y sobre todo descubrí que se me da bien hacer ciertas cosas, como este tipo de masaje.

Sin embargo, te diré las 3 razones por las cuales me gustó el taller:

  1. Porque no conocía nada del tema
  2. Porque me pareció una manera muy sencilla de trabajar en cosas que tú no pudiste evitar, pero que de alguna manera (yo también creo) que afectan a quien eres hoy
  3. Porque es muy sencillo de hacer y lo cierto es que es relajante, estimulante y te das cuenta de ciertos detalles que antes no conocías de tu vida. Ya que si tienes a tus padres vivos, puedes preguntarles cosas, que seguro nunca has pensado en preguntarles, como por ejemplo:
  • Que sentía cuando estaba embarazada
  • Cómo se lo tomó la familia la noticia. Qué sintió ella (mamá), Qué sintió él (papá)
  • Recuerda las primeras emociones: Felicidad, tristeza, impotencia,
  • En algún momento sintió ganas de abortar.

Estoy segura que creerás que son preguntas duras, que son difíciles de contestar y que seguro no te dirán la verdad, puede ser. Pero también estoy segura que muchas madres se sentirán bien hablando de ello, sentirán que un peso se les quita porque querían compartirlo con alguien y no sabían cómo hacerlo.

Yo he preguntado hasta el porqué de mi nombre. Algo que seguro más de uno ha hecho y también he preguntado por lo otro y me divierte escuchar las cosas que mamá cuenta al respecto.

Me falta hablar mucho más con mi padre del asunto. Aunque sí sé cómo se sintió cuando descubrió que era una niña (algo que en esa época no sabían hasta que había nacido). Él es una parte importante de lo que soy y cómo soy ahora. Así que creo que también es necesario saber muchas cosas que pasaron y que sintieron en esa época.

Estas cosas me gustan saberlas, porque hay que ser realistas, nuestros padres no van a durar toda la vida y es bueno saber para conocerte y quizás transmitir en algún momento a otra generación.

Así que yo por mi parte sigo preguntando, sigo buscando y sobre todo sigo disfrutando de las cosas que aprendo.

¿Qué más aprendí en el taller?

Tras todo lo que te he contado, te voy a decir 5 cosas que aprendí en este taller:

  1. Cómo dar el masaje. Como lo dije antes no es un típico masaje de pies. Tiene su técnica y está, obviamente, la aprendemos durante el taller.
  2. Se aprende a ubicar los diferentes puntos que se conectan del pie con nuestra vida desde la preconcepción, la concepción, hasta el nacimiento.
  3. Se aprende a distinguir las diferentes reacciones físicas que puede tener una persona cuando le haces el masaje. No olvides que estamos tocando puntos energéticos y ciertas personas son muy sensibles a ellos y pueden tener ciertas reacciones. Así como otras pueden no manifestar ninguna.
  4. Vimos el masaje en los pies, en las manos y en la cabeza.
  5. Aprendimos cómo hacer al auto masaje. Me encantan estas prácticas donde tu puedes hacerte a ti mismo lo que aprendes. No funciona solamente para hacerlo a otros, si no que lo que aprendes lo puedes hacer a ti mismo. Es como el Reiki

Hay muchas más cosas que se ven y mucho lo que se debe leer, ensayar y practicar para poder hacerlo mejor cada vez. Sin embargo, como todo, la práctica hace al maestro y a la final hay que practicar mucho.

Quién puede hacerse un masaje metamórfico

Una cosa que olvidaba decir es quién se puede hacer una masaje metamórfico. Pues bien, eso es sencillo, se lo pueden hacer desde bebés a personas ancianas.

Es muy recomendable para mujeres embarazadas, niños hiperactivos o con alguna deformidad, así como personas que sufren de estrés, depresión, ansiedad o falta de estima. También es recomendado para personas con enfermedades terminales. En general es bueno tanto si estás con buena salud como si tu salud flaquea.

Lo ideal sería hacerte un masaje una vez al mes, aunque hay personas que lo hacen una vez a la semana. Eso dependerá de cada uno y de la necesidad que tenga.

No es contraproducente y los efectos que causa son siempre para bien, puede que no los notes y que pasen meses en que empieces a descubrirlos, pero las personas que tienes al rededor empezarán a notarlo.

Recomendación final

Por mi parte, te recomiendo, que si tienes la oportunidad de hacerte un masaje metamórfico lo hagas para que veas de qué va y si puedes hacerte el taller mejor aún, porque vas a comprender mucho más de esta técnica tan bella y además podrás ayudar a otras personas.

Te dejo los datos de Erika, una chica fabulosa con la que hice este taller en Santiago de Compostela y otros más de los que te hablaré luego. Además de información en su blog sobre la técnica, en caso de que te interese aprender más.

Nombre: Erika Falcón
Blog información: Técnica Metamórfica: de oruga a Mariposa

¿Conocías esta terapia? ¿Te gusta, te llama la atención? ¿Crees en estas cosas: en que uno elige a los padres, en que se puede transmitir tantas cosas a un ser que aún no tiene forma o que aún ni siquiera se ha concebido? Me encantaría saber qué opinas del tema.

2 comentarios

  1. Se ve interesante, me gustan los masajes.
    Creo que los niños desde antes de nacer perciben lo que pasa en su entorno, como también creo que desde el momento de la concepción hay una vida, no creo ese cuentico de que apenas en una larva, no alcanza a ser nada, como dicen muchos para disculpar un aborto, desde el segundo en que es concebido ya es una vida que si no se interrumpe, llega a ser personita, nunca he estado de acuerdo con el aborto, a no ser que sean en casos extremos de malformación del feto o peligro de la vida de la madre.

    1. Madre creo que te encantaría esta técnica es maravillosa y muy buena. Tal vez cuando nos veamos te la enseñe o cuando estés por España te pague un taller, lo disfrutarías un montón 🙂

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