Este parece ser un miedo que vive con nosotros constantemente. Porque así como tenemos miedo a perder nuestro trabajo y enfrentar lo que no conocemos, también tenemos miedo a la muerte y al cambio que la vida puede traernos cuando un ser querido se ha ido o cuando somos nosotros quienes partimos.
Parece ser que el miedo al cambio es el más común de todos los miedos y tal vez de él se derivan muchos de los que podemos llegar a sentir a lo largo de nuestra vida.
El miedo al cambio es inevitable, sin embargo lo que podemos trabajar es nuestra reacción a él.
El no dejarnos amedrentar, el no permitir que gobierne nuestros pasos, que coaccione nuestros deseos, que limite nuestro sueños…
No olvides que en todos los aspectos de nuestra vida muchas veces el cambio no se puede evitar y otras veces es necesario. Así que enfréntalo, busca la manera de plantarle cara y sobre todo de ser amiga de él.
Miedo al cambio

La adolescencia y sus cambios

Yo he tenido muchos cambios en mi vida. Cambios tan pequeños como entrar a un equipo de baloncesto, de baile, de natación, participar de un grupo editorial, hacer nuevos amigos, cambiar de trabajo, carrera, ciudad, país, pareja…
Muchas de esas cosas que no las dominaba tuve que irlas aprendiendo en el camino para poder salir adelante.
Muchos de estos cambios los viví en mi época adolescente, cuando venían acompañados de incertidumbre, temor y la presión de hacerlo bien.
La adolescencia es una época de cambios. De cambios fuertes, muchos de los cuales te marcarán de por vida. Definirán la clase de persona en la que te convertirás y fijarán también tu actitud frente a los cambios que en el futuro vivirás.
Tal vez estoy equivocada, no sería la primera vez, sin embargo en mi experiencia te diré que mucho de lo que hoy en día sé lo aprendí en mi adolescencia. Gracias a esos cambios y a cómo los enfrenté.
Eso no quiere decir que en la época adulta no aprendas nada. Claro que sí, cada época marca un conocimiento, un aprendizaje y un gran valor en tu vida. Solamente que muchos de nuestros miedos nos vienen de jóvenes, de la educación que recibimos en casa, de ver cómo se comportaban nuestros padres, familiares y amigos.
[piopialo vcboxed=»1″]Algunos de esos miedos, ni siquiera son propios. Son el reflejo de algo que nuestros padres sienten[/piopialo]

Miedos heredados

¿Nunca lo has pensado? ¿No te has puesto a detallar en por qué le tienes miedo a algo que aún no conoces?
Mi madre le tiene miedo a las culebras, yo la verdad nunca he tenido problema con ellas. Las veo en televisión, en revistas y no siento nada. Sin embargo, nunca había visto una al «aire libre».
Pues bien, está semana paseando con los perros por el bosque me he topado con una. De frente. De la nada. Y no vieran el grito que pegué.
Jaime llegó corriendo todo asustado, a ver qué había pasado (él estaba mucho más atrás) y yo, tras el impacto, estaba toteada de la risa y no sé porqué motivo grité. No era porque me fuera a atacar o le tuviera miedo (aún no lo tengo), era porque recordé a mi madre en ese momento y reaccioné como ella lo hubiese hecho.
Tanto así que Jaime me decía que en 14 años nunca me había escuchado gritar de esa manera.
Te pongo otro ejemplo: un amigo le tiene miedo al agua. Es un pánico impresionante. No le gusta meterse a una piscina o al mar porque tiene miedo de ahogarse.
Le he preguntado hace cuánto tiene ese miedo y cómo le empezó y me dice que no tiene idea, que siempre lo ha sentido.
Nunca aprendió a nadar porque le tiene pavor al agua. Pues bien, un día hablando con su madre sobre el tema le pregunté si cuando era niño él se cayó a una piscina y casi se ahoga o algo así, y me dice: «Nunca. Pero cuando estaba embarazada yo caí en una piscina y tenía mucho susto de morir ahogada. Recuerdo que fue aterrador.» En ese entonces ella tenía como 5 o 6 meses de embarazo.
Así que el miedo de mi amigo no es suyo, es el miedo de su madre que se lo heredó.

Miedo al cambio

Miedo a los cambios, Foto en Suiza
Pero bueno, ¿a qué viene todo esto? a que definitivamente [piopialo]los miedos muchas veces no son tuyos, son heredados, son impuestos, son «enseñados». Es importante primero tomar conciencia de ellos y luego enfrentarlos.[/piopialo]
Seguro que de solo pensarlo has sentido ese miedo al cambio. Ese pánico a mirar a la cara a eso que tanto temes.
Sin embargo, te pregunto ¿Cómo enfrentas los cambios entonces? porque de seguro en tu vida has tenido más de uno. Tal vez un millón y puede que no seas consciente de ellos. Por ejemplo:

  • Cuando cambiaste de casa,
  • Cuando empezaste a hacer nuevos amigos,
  • Cuando fuiste por primera vez a comprar ropa,
  • Cuando tuviste tu primer novio y eso genero un cambio en tu qué hacer diario,
  • Cuando cambiaste del jardín a la escuela y luego al colegio,
  • Cuando tuviste que cambiar de ciudad para entrar a la universidad o buscar un trabajo,
  • Cuando dejaste de hablarle a tu mejor amiga porque te hizo una marranada con tu novio,
  • Cuando cambiaron las circunstancias en tu casa y tus padres se separaron,
  • Cuando murió tu mascota,
  • Cuando llegó un nuevo hermano a la familia,
  • Cuando se casó tu mejor amiga,
  • Cuando cambiaste de país,
  • Cuando empezaste a trabajar,
  • Cuando cambiaste de trabajo,
  • Cuando cambiaste de hobbies,
  • Cuando dejaste de andar en bus y compraste un carro,
  • Cuando dejaste de hacer ejercicio o empezaste a hacerlo,
  • Cuando empezaste a alimentarte mejor o peor,
  • Cuando dejaste de comer carne y te volviste vegetariana,
  • Cuando decidiste no dejar que te rompan el corazón y tener la relación de tus sueños,
  • Cuando cerraron el mercado de la esquina y te tocó ir dos cuadras más lejos a hacer la compra,
  • Cuando construyeron una avenida frente a tu casa y debiste cambiar la ruta para tomar el bus…

Todos esos son pequeños ejemplos de cambios que puedes vivir cada día, en diferentes momentos de tu vida.
Muchos de ellos son tan sutiles que no te das ni cuenta, pero otros son tan drásticos que notarás un cambio en tu actitud, en la forma en que enfrentas el día a día.
Muchos de esos cambios pueden hacer que tu día sea maravilloso o por el contrario una agonía y un día de mierda.
Eso es lo que tienen los cambios y por eso nos dan miedo.
No saber cómo vamos a reaccionar, no saber si va a ser para bien o para mal.
No saber si mejorará nuestra situación o por el contrario será peor.
El cambio es algo que te produce dolor de cabeza, una punzada en el pecho, un sentimiento de angustia. La manera en que lo enfrentas es lo que marcará muchas veces el camino que recorres en la vida.

Reflexiones

Para terminar, más que recomendaciones, te dejo las siguientes reflexiones:
Miedo a los cambios, Foto en Zurich
icon-xing Muchos de los cambios que enfrentas no dependen de ti. Dependen de las circunstancias, del clima, de la situación que vive el país, tu pueblo, tu barrio, tu instituto o tu trabajo.
Entonces ¿Por qué nos preocupamos por algo que no podemos controlar? Es algo innecesario, es desgastante y nada productivo. Así que ¿Por qué lo sigues haciendo?
icon-xing Aprende a vivir el aquí y el ahora. Ese es el mejor remedio contra el miedo al cambio.
Ya sabes que los cambios son inevitables, son constantes, así que no te aferres a ello. Deja de vivir en «el qué pasará si…» y aprende a vivir en el aquí y el ahora, en este preciso momento.
De esa manera no estarás prevenido un día antes o meses antes de que ocurra. Vivirás el cambio cuando llegue de la manera en que toque vivirlo, pero no andarás preocupado, apesadumbrado y triste tiempo atrás cuando no sabes si de verdad vas a vivir ese cambio o no..
icon-xing Elige siempre tener una actitud positiva y propositiva frente a la vida, de esa manera cualquier cosa que te pase la asumirás con optimismo, con alegría y con ganas de descubrir lo que tiene para ti.

Ahora es tu turno. ¿Qué tal si me cuentas cómo enfrentas los cambios y cuáles serían tus consejos para enfrentar este temor?

Actualización: ayer mi amiga Lina ha compartido esta canción en el Facebook y me parece que es genial para este tema, así que la adiciono 🙂

…Cambia el sol en su carrera cuando la noche subsiste
cambia la planta y se viste de verde en la primavera
cambia el pelaje la fiera
cambia el cabello el anciano
y así como todo cambia que yo cambie no es extraño

[thrive_leads id=’11045′]

11 comentarios

  1. La tierra gira sobre si misma una vez al día y una vez al año alrededor del Sol. El Sol gira sobre su galaxia a una velocidad que desconozco en este momento, pero que debe ser bastante elevada.
    Es decir, cada segundo que pasa, nuestro cuerpo recorre miles de kilómetros en el universo (eso sí es un auténtico cambio); aunque nuestros sentidos nos transmitan la falsa apariencia de que apenas nos movemos.
    Así que esos pequeños cambios que tanto nos angustian son pequeñeces comparada con nuestra velocidad en el universo.
    Si aún así, no somos capaces de relativizar la importancia de nuestros cambios y como en España estamos de ‘fiesta’, dejo una pequeña nota de humor sobre la terapia más rápida del mundo contra los miedos: http://youtu.be/QQeYwwnNeck

    1. Hola ratoncillo, muchas gracias por ese comentario y la buena observación que haces. Sobre el vídeo jajaja me ha encantado me he reído un montón y es verdad eso es exactamente lo que debemos hacer con los miedos y cualquier cosa que no nos deje avanzar 🙂
      Un abrazo,

  2. Muchas veces es miedo a salir de una zona de confort. Cuando se trata de algo nuevo trato de pensar que «yo controlo la situación» y me ha funcionado 🙂
    Me gustó la nueva plantilla!

    1. Daniel gracias por contarnos tu experiencia, creo que es un buen pensamiento. Además que es verdad «Tú controlas la situación» 😀
      Ehhh gracias también por el comentario de mi nueva plantilla, la verdad es que me gusta, tengo que poner fotos más chulas, pero me gusta mucho… 🙂

  3. Aquí ando yo, temblando a ratos, unos de felicidad y expectación y otra de puro miedo, ideo a lo desconocido, a las expectativas, a no saber gestionarme…Ayy!!
    Pero siempre estás ahi para levantarme cuando me da el bajón.
    Gracias mi niña! <3
    Chu!!

    1. Lo mejor de esos miedos es que vas a aprender exactamente cómo gestionarlos… Vas a ser una dura en el tema, ya verás.
      Me encanta estar ahí para ti, sabes que siempre que lo necesites, yo encantada 🙂

  4. Muy interesante el artículo y el tema de los miedos Diana. El miedo al cambio es el miedo a lo desconocido, al no tener el control sobre lo que va a ocurrir, a perder los privilegios que hasta ahora teníamos.
    Pero hay una línea muy fina entre miedo y preocupación. Creo que es difícil no preocuparse por los cambios, sobretodo cuando estás en una buena situación. Es cuando realmente tocas fondo que el cambio deja de asustarte. Si construimos una autoconfianza fuerte, los cambios nos preocuparán menos porque nos creeremos capaces de dominarlos. Pero para que eso ocurra, hay que haber superado muchos con éxito 🙂
    Me ha gustado lo que comentas de los miedos heredados. Efectivamente, es posible heredar el miedo a las serpientes de nuestros padres, sin ni siquiera haber visto nunca una serpiente. De nuestros padres también heredamos odios, fobias y pasiones. Por eso yo siempre digo que habría que pasar un examen antes de poder ser padre 😉
    Un abrazo

    1. Gracias Pau por tu buena aportación. La verdad yo lo que escribo es más por experiencia que por «sabiduría» adquirida en estudios, libros y demás. Expresar eso me cuesta un poquito, pero hablar desde la experiencia para mí es mucho más fácil. Tal vez lo hago bien, tal vez me falte mucho (eso seguro), pero ando trabajando en ello, al igual que trabajo con mis miedos 🙂
      Eso de las herencias es un tema apasionante, si crees en otras vidas es aún más alucinante, ya que no solamente hablamos de heredar cosas de nuestros padres, si no de otras vidas… Ahhh mejor dicho 😀
      Un abrazo para ti y gracias nuevamente 🙂

  5. He tenido muchos cambios y nunca he sentido miedo, solo una vez se impuso el pensar en mis hijos, antes que en mi y por ellos si tuve miedo de que el cambio no los beneficiara.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.