Después de Jerusalén, decidimos irnos un par de días para la ciudad de Haifa que se encuentra a unos 90 kilómetros al norte de Tel Aviv y es el centro regional más importante del norte de Israel. Cuenta con cerca de 250.000 habitantes, más otro tanto que vive en ciudades adyacentes. Para nosotros Haifa fue un tesoro con pocos turistas, ya que disfrutamos un par de días en esta bella ciudad de Israel y vimos más bien poco de ellos.
Haifa Mensaje para el viajero
Decirte que la historia de esta ciudad se remonta a los tiempos bíblicos. Ha sido gobernada por hebreos, persas, asmoneos, romanos, bizantinos, árabes, cruzados, otomanos, egipcios, británicos y finalmente israelíes. A día de hoy cuenta con el más importante puerto marítimo del país.
Pues bien esta ciudad ubicada cerca al mar mediterráneo fue una de las grandes sorpresas de nuestro viaje por Israel y ha llegado el momento de contarte lo que conocimos e hicimos en esta cautivadora ciudad.

Cómo llegar a Haifa desde Jerusalem

Hay muchas maneras de llegar a Haifa, una es en tren, otra es en bus o alquilando un carro. En Israel no vi un servicio de carro compartido, aunque imagino que al ser una ciudad tan grande, existirá algún servicio de estos.

Perdidos en Haifa
Perdidos en Haifa ¿Qué camino elegir?

Nosotros como ya habíamos utilizado el tren en Israel decidimos esta vez utilizar el bus, para conocer cómo funcionaba el servicio de una ciudad a otra.
Fue así como después de llegar del Mar Muerto, darnos una merecida ducha, descansar un poco y comer algo, nos fuimos para la estación de autobús de Jerusalén y esperamos abordar el bus que nos llevaría a nuestro nuevo destino.
Los pasajes los habíamos comprado cuando recién llegamos del Mar Muerto pues ya habíamos visto cómo era la movida y no queríamos perder tiempo, en colas y demás, cuando fuéramos a tomar el bus. Así que llegamos directamente a la casilla de donde salía el bus y ya había una cola considerable en el lugar.
Había tanta gente que pensé que no íbamos a alcanzar a abordar este bus y nos iba a tocar esperar al siguiente, que se demoraba como dos horas, lo que haría que llegáramos a Haifa bastante más tarde de lo que teníamos previsto. Así y todo hicimos la cola y esperamos.
Fuimos afortunados y alcanzamos a entrar, casi de últimos, pero encontramos puestos juntos y con el bus lleno, el conductor arranco y dejó a un poco de gente esperando el siguiente transporte.
Haifa en el mirador haciendo caras
En Monte Carmelo haciendo caras a tan bellas vistas

Por eso recuerda en este país, siempre estar antes de que salga el bus. Siempre el transporte público fue muy puntual con el abordaje y la salida y no llevan gente de pie, al menos cuando sale de la estación, cuando recoge en el camino es otro cuento, porque del Mar Muerto a Jerusalén mucha gente venía parada.
Pues bien, tras un par de horas de viaje llegamos a nuestro destino. Decir que el viaje en bus no fue de los mejores que he tenido. El asiento era bastante incómodo y aunque tenía internet no funcionaba bien. En definitiva, si tienes la posibilidad es mejor utilizar el tren. Es mucho más cómodo y puedes disfrutar de bellos paisajes.

Llegando a Haifa

Haifa Santuario del Báb
En Haifa observando el Santuario del Báb

Llegamos a la estación y no encontrábamos el bus que nos llevaría a nuestro destino. Después de media hora y mucho preguntar, encontramos un bus que nos dejaba cerca, más no el que nos había dicho la señora del apartamento donde nos íbamos a quedar.
Llegamos con ayuda del conductor y nos dispusimos a encontrar nuestro hogar por los próximos tres día. En la parada recibimos ayuda de un chico que nos indicó cómo ubicarnos en el mapa y sin problemas llegamos a nuestro destino.
El apartamento es espacioso y muy agradable, la habitación fue cómoda y nos sentimos muy bien allí, aunque hubo momentos de incomodidad, una cosa bastante extraña pues ya hemos utilizado mucho los servicios de Airbnb y nunca nos había pasado esto. Pero en general fue una buena experiencia.
Dormimos ese día bastante bien, pues al fin y al cabo fue un día con mucho movimiento. Al día siguiente decidimos trabajar un rato en la mañana y en la tarde salir a explorar, al fin y al cabo era viernes y el Shabat estaba a la vuelta de la esquina y ya teníamos experiencia.
Haifa Parque y vistas

Qué hacer en Haifa

Haifa es una ciudad bastante grande, hay muy buen transporte de bus que en Shabat funciona más bien poco, aunque hay algunas líneas que trabajan pasan más bien con poca frecuencia. El mar está muy cerca así que hay muchas playas para disfrutar y ellas no están abarrotadas de turistas como vimos en Tel Aviv.
Además hay muchos parques y un hermoso lugar, que es el emblema de la ciudad, llamado el Santuario del Báb y las terrazas en el Monte Carmelo, este es un parque bellísimo y muy curioso porque solamente se puede ver por niveles. Muy raro. Hay que caminar bastante para disfrutarlo, pero solamente estar en el mirador vale la pena porque las vistas son increíbles y el paseo es genial.
Hicimos el viaje hasta allí en dos ocasiones una caminando desde la casa, más o menos hora y media, con tan mala suerte que justo el día que fuimos (que según recuerdo fue sábado) estaba cerrado y el segundo el domingo fue que descubrimos que no podíamos llegar abajo desde allí sino que nos tocaba verlo por niveles. Algo que nos pareció absurdo, pero bueno, es su manera de conservar el lugar, imagino.

Haifa sonriéndole a la vida y al amor
En Haifa sonriéndole a la vida y al amor

En Haifa estuvimos en un parque donde hay un pequeño zoológico, lamentablemente cuando llegamos estaba ya cerrado, pero el lugar es muy agradable y está lleno de familias, porque hay mucho espacio para que los niños y jóvenes se entretengan.
También fuimos a una iglesia en el Monte Carmelo y desde allí cerca tomamos el teleférico para ir a la playa donde caminamos y disfrutamos de una puesta de sol preciosa, además de meter los pies al mar, para decir que hemos estado en el mediterráneo, porque en España aún no lo hemos disfrutado (según recuerdo, tendré que hacer un repaso) 🙂
La zona donde nos quedamos fue genial, había un centro comercial y muy buenos lugares para comer, además las paradas de bus estaban bastante cerca, lo que era ideal para movilizarse por la ciudad.
Haifa Vistas al mar mediterraneo

¿Dónde comer en Shabat en Haifa?

Haifa en Shabat es muy diferente a Tel Aviv. Es cierto que el transporte se frena un poco, que los centros comerciales cierran y que hay muchos almacenes, restaurantes y tiendas cerrados, pero también hay mucho lugar para comer, más variedad y oferta que la que vimos el Shabat en Tel Aviv.
Hay varios restaurantes de comida japonesa, así como pizzerías y comida israelí. La zona donde estuvimos encontramos muchas opciones, desde el típico kebab rápido o el restaurante donde un palestino te hace kebab y pizza a muy bajo precio o restaurantes donde preparan comida mucho más elaborada.
Hay mucho de donde elegir y eso creo que es lo mejor de Haifa, que aunque no es tan grande como Tel Aviv tiene mucha oferta.

Haifa disfrutando del Mar

¿Por qué Haifa es un tesoro al que le faltan turistas?

Sencillamente porque no es un paso obligado para el típico turista que prefieren lo conocido o lo de «siempre», él no pasará por allí ya que no tiene nada religioso, ni «típico» para ver, pero un viajero o traviajero como nosotros, lo disfrutará un montón.
Es un lugar encantador, donde la gente es simpática, los medios de transporte funcionan muy bien, hay mucha variedad de lugares para visitar, conocer y dónde comer.
A mi personalmente me encantó Haifa y recomiendo que pases por allí en tu próximo viaje a Israel, de verdad que no te va a decepcionar.

¿Conoces Haifa? ¿Crees que vale la pena desviarte del camino para disfrutar de una nueva joya? ¿Alguna vez lo has hecho?

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