En nuestro último día en Jerusalén decidimos dedicarlo al Mar Muerto. Así que madrugamos, nos pusimos el traje de baño,compramos suficiente agua y nos fuimos de aventura a encontrarnos con el famoso Mar Muerto. Ese donde flotas y no puedes meter la cabeza a no ser que quieras enfermarte por el contacto con agua tan salada (según dicen).
Mar Muerto en Jerusalén Frase
Según Wikipedia: El Mar Muerto es un lago endorreico salado situado en una profunda depresión a 416,5 metros bajo el nivel del mar, entre Israel, Cisjordania (territorio de Palestina disputado por Israel) y Jordania. Ocupa la parte más profunda de una depresión tectónica atravesada por el río Jordán y que también incluye el lago de Tiberíades.
Tiene unos 80 km de largo y un ancho máximo de unos 16 km; su superficie es aproximadamente de 810 km². Recibe agua del río Jordán, de otras fuentes menores y de la escasa precipitación que se produce sobre el lago. El nivel de sus aguas es el resultado del balance entre estos aportes y la evaporación.
En él no habita vida alguna, salvo las artemias. Es uno de los lagos más salados del mundo, aunque no el más, como muchos hemos llegado a pensar.

Cómo ir al Mar Muerto desde Jerusalem

Hay muchas maneras de ir: alquilar un carro, ir en un tour o bus. Nosotros tomamos la última opción, porque los tours la verdad nos parecen aburridos, lo siento, es así 🙁 y aunque alquilar un carro sería una buena alternativa, para qué molestarse si hay un bus que te lleva mucho más económico. Así que a la final, todo depende de tus gustos y necesidades.
Yo te voy a contar cómo hicimos para irnos en bus desde Jerusalén. Primero tomamos un bus desde casa hacia la estación central de autobuses de Jerusalén, 20 minutos más o menos. Allí compramos un tiquete para la playa de Ein Gedi, donde se supone, según varios blogs que leí, hay una playa que es pública y aunque sencilla está bastante bien.

Estación de Bus en Jerusalén
Entrada principal de la Estación de Bus en Jerusalén

El bus que tomamos fu el número 486. También te sirve el 444 y 421. Su costo por dos personas, trayecto ida y vuelta fue de 67,20 NIS (16€). Puedes comprar el tiquete en la taquilla (donde te puede salir más económico si compras ida y vuelta o tienes tarjeta de transporte del país que te recomiendo adquirir), aunque también puedes comprar el pasaje al conductor del bus.
Para tomar el bus hay que estar en la casilla de salida antes de su partida, que es muy puntual. En la puerta respectiva se empieza a formar una cola (normalmente hay bastante gente), si por cosas de la vida no alcanzas el bus de la hora en la que estás, tendrás que esperar el siguiente bus. Lo cual sería un coñazo, porque sería como una hora más. Por eso es importante estar pendiente y no quedarte por ahí rezagado hasta el último momento.
El trayecto es de unos 60 u 80 minutos. El bus no es lo más cómodo del mundo, pero tienen aire acondicionado. Al llegar, el señor del bus te avisa, así que no te preocupes, no te perderás. Esa es una de las grandes preocupaciones que uno tiene cuando está en un nuevo lugar, no sabe para dónde exactamente va y sobre todo no entiende ni J del idioma.

Dónde ir y buscar información para el Mar Muerto

Puedes encontrar información en la guía de viajes de Lonely planet por ejemplo. Sin embargo, como sabes soy una amante de los blogs, así que busqué información en diferentes blogs sobre cómo llegar, a dónde ir y demás.
Algunas personas recomendaban ir a un spa. Eso significa pagar la entrada en un hotel de los que hay frente al Mar Muerto. Te puede salir entre 20€ y 30€ por persona. Por la entrada te dejan utilizar su playa privada, la, o las, piscinas, la cafetería, los servicios públicos, sillas para descansar y algunos te facilitan un periódico o libro para la típica foto.
También te puedes quedar a dormir en el parque de Ein Gedi, en un kibutz de la zona, que también es un Jardín Botánico. Esto ni idea dónde quedará porque no lo vimos, ni tuvimos la fortuna de disfrutar de ello 🙂
La otra opción que vi y que me pareció la mejor, es ir a una playa pública que cuenta con todos los servicios mínimos: baños, cafetería y parqueadero. No tenía piscina, pero eso era lo de menos, con tal de que tuviera baños para darse una juagada después de entrar al Mar Muerto, era suficiente para nosotros.
Convencidos con esa idea, nos fuimos para la playa pública, o al menos eso era lo que pensábamos. Sin embargo al llegar allí nos topamos con una realidad muy diferente y no fuimos los únicos que pensábamos que allí habría algo. Junto con nosotros se bajaron 3 parejas más y un señor japonés de 72 años que viaja solo y que se unió a nosotros en la búsqueda del Mar Muerto.
Ubicamos el lugar indicado, según las fotos y el mapa. Estábamos ahí, sin embargo al llegar no había nada salvo la instalación vacía. Así como lo leen y lo ven en las fotos.

Complejo Ein Gedi en el Mar Muerto
Complejo Ein Gedi en el Mar Muerto y el gato que se parece a Luna 🙂

Estaba el parqueadero completamente desocupado, la cafetería cerrada y las instalaciones de los baños selladas a cal y canto. Hasta las casetas de salva vidas estaban cerradas. Todo estaba como si fuera un pueblo fantasma y en ese lugar tan seco, así parecía.
No había vida por allí, salvo un gato que encontramos viviendo no sé de qué, porque como te he dicho en ese lugar no había nada. Tal vez vivía de los turistas tontos, como nosotros, que resultamos allí en medio de la nada, pero el pobre gato no tenía ni agua para tomar, pobrecito, a no ser que su organismo resista esa agua tan salada 🙁
Parece que hace un tiempo funcionaba allí algo. Imagino que era el lugar indicado y que en el pasado algunas personas han disfrutado de las instalaciones en algún momento, pero al día 11 de junio de 2015 no funciona absolutamente nada allí.
Puede ser porque están haciendo arreglos en la carretera y eso ha hecho que mucha gente deje de ir, puede ser simplemente que ya no funciona porque no dio resultado o que fuimos en temporada baja y solamente abre en la alta. No sabemos, el tema es que estábamos en el lugar pero no tenían los servicios que necesitábamos, así que teníamos tres salidas:
Sentarnos en la parada y esperar el bus que nos llevara de nuevo a Jerusalén, en apróximadamente dos horas que estaba previsto que pasara.
Esperar un bus al otro lado para que nos llevara a un spa que estaba a unos 5 minutos más de recorrido. Podíamos ir caminando, pero con ese sol, nos evaporamos. Además al otro lado la parada no estaba marcada, imaginopor los arreglos de la carretera 🙁
Meternos al mar y disfrutar, se podía aunque la instalación estaba cerrada. El único problema era que no podíamos ducharnos y el agua que llevamos para tomar no nos iba a alcanzar para ese fin.
Optamos por la tercera opción, porque al fin y al cabo, estando allí ¿Qué otra cosa podíamos hacer? El japonés se nos unió en la idea y junto con él nos hemos ido a enfrentar al sol y a encontrarnos con el Mar Muerto. Nos hemos dado un buen chapuzón y luego quedamos todos salados de regreso a Jerusalén.

Recomendaciones a tener en cuenta en el Mar Muerto

Dicen que no es recomendable tener esa agua salada tanto tiempo en el cuerpo, de hecho te recomiendan ducharte con frecuencia cuando estás en el Mar Muerto, aunque luego descubrirás que ni siquiera el mejor hotel te garantiza buenas duchas, así que a la final mi recomendación sería:
No dejar que el agua te caiga a los ojos
No beber el agua del Mar Muerto
Si te quedas con el agua pegada al cuerpo un par de horas no pasa nada, sin embargo deja algo de agua potable para lavarte la cara y las manos, para que el sudor y al sobarte no termines metiendo el dedo en un ojo. No porque te vaya a dejar ciega, sino porque el ardor es matador.

Qué hacer en el Mar Muerto

Estando en el Mar Muerto, ya sea disfrutando de un spa / hotel o de una playa pública, lo cierto es que es poco lo que puedes hacer, porque así no haga sol en este lugar del mundo se siente calor a cada momento y ese calor sumado a la sal del mar, puede que te haga sentir bastante abrumada. La fatiga se siente a cada paso, así que hay que hidratarse muy bien, ojo siempre llevar suficiente agua
Broncearte no creo que sea una buena opción, pero hay gente que lo ve viable 🙂
Pienso que entre menos tengas que caminar es lo mejor. Nosotros siempre terminamos caminando unos 500 metros, desde donde nos dejó el bus hasta el mar. Sumando una buena bajada de escaleras, con ese calor, creo que no es recomendable, más aún si no había duchas con agua dulce 🙁
Entrar al Mar Muerto es tarea obligatoria si estás allí ¿Cómo no hacerlo? es increíble la sensación que se siente al no hundirte. No hay forma de describirlo porque tienes que vivirlo. Puedo decirte que se siente como si levitaras, como me imagino sería estar en el espacio. Es genial, así de simple.

Fotos típicas en el Mar Muerto
Fotos típicas en el Mar Muerto

Tomarte la típica foto, también es algo que debes hacer en el Mar Muerto, porque si ya estás allí, te estas aguantando el calor, lo salado del mar y esa sensación incomoda en la piel, ¿Qué más da hacer un par de posturas? además es sumamente divertido y vale la pena.
Ojo, no te diré mentiras. Mientras estás allí en el agua es genial, pero no más es salir y empiezas a sentirte pegado, salado, incomodo y con ganas de echarte agua dulce al segundo. Si no puedes hacerlo, no queda otra que aguantarte, pero como te recomendé antes, lávate las manos y la cara, así al menos sobrevivirás por un buen rato 🙂

Regresar del Mar Muerto a Jerusalem

Para regresar, hay una parada muy cerca de donde te deja el bus. Ya sea donde nos quedamos nosotros, en medio de la nada, o en los hoteles / spa. Así que pon mucha atención cuando llegues, para que identifiques desde dónde debes salir.
También te recomendaría averiguar en la estación de bus los horarios de regreso, porque no aguanta quedarse esperando dos horas a que pase el bus cuando podrías estar disfrutando del mar o de una piscina, si pagaste por ello.

Parada de Bus en la playa de Ein Gedi
Parada de Bus en la playa de Ein Gedi en el Mar Muerto

Al regreso puede que te toque irte parado, eso a la final no importa, porque lo que buscas es que te saque de allí y que te lleven de alguna manera. Así que mientras el bus pare en la estación en la que estás esperando, no te pongas exigente y agradece que no te toca esperar otro par de horas 🙂

Terminando nuestro paso por el Mar Muerto en Jerusalén

A pesar de que nos informamos y que nadie (señor del autobús y la chica donde nos estamos quedando) nos dijo que no había «complejo» en la playa de Ein Gedi, cumplimos el objetivo de nuestra visita, así que para nosotros valió mucho la pena la ida.
El japonés que nos acompañó nos hizo pasar un buen momento. Hablaba español, así que la comunicación fluyó genial. Nos contó secretos de su país, nos enseñó algunas expresiones y palabras básicas y nos tomó la foto juntos. Además que fue gracioso verlo entrar al mar con medias para tomarse la foto y salir despavorido sin querer volver a entrar, mientras nosotros nos quedamos un rato más, después de la foto.
La esperada del bus fue otro cuento, porque el bus no pasó a la hora que nos avisaron en la estación de bus, sino casi una hora después, así y todo la espera fue divertida con nuestro nuevo amigo.
En la parada nos alcanzó otra pareja y allí ya había otra cuando llegamos, una que ni siquiera entró al mar, camino por donde nosotros caminamos, tal vez un poco más buscando la «playa» y se devolvió a esperar el bus, ellos no quisieron mojarse y quedarse salados un rato, fueron a aguantar calor solamente. Para gustos, colores 😀

Mar Muerto visto desde la carretera
Mar Muerto visto desde la carretera

El Mar Muerto es un lugar impresionante, es de esos sitios que ves, disfrutas y te deja con un buen sabor de boca. No solamente por lo salado 😀
No es verdad que la ropa de baño se dañe tras meterse en el Mar Muerto. Leí que algunas personas pensaban que se podía evaporar o deshacer. No es verdad.
También dicen que deberías usar protector solar, puede ser, sobre todo si tu piel es muy delicada.
Mi mayor recomendación es el agua. Lleva siquiera un litro por persona o dos si puedes cargarlo, porque la verdad vas a sentir mucha, mucha sed y disfruta estando en uno de los lugares más mágicos del mundo
Nota: en bus nunca cruzas directamente el famoso «Muro de la Vergüenza» ese muro creado para separar Israel de Palestina y que cada que se va hacia Belén, Masada o el Mar Muerto en carro particular se debe cruzar. También hay algunos medios de transporte que te dejan en el muro, porque no pasan de allí, como por ejemplo el bus que tomas cuando vas a Belén. Te deja en el muro, lo atraviesas (pasando los controles de seguridad) y luego debes tomar otro bus que termina el trayecto hasta Belén.
Vista del Muro de la vergüenza en Jerusalén
Vista del Muro de la vergüenza en Jerusalén

Sin embargo, cuando vas al Mar Muerto el bus toma una autopista que Israel creó para ellos circular y que te evita tener que pasar por el Muro de la Vergüenza, aunque de lejos lo podrás observar.
Te dejo la Web donde puedes buscar horarios del bus para ir al Mar Muerto o Masada en Israel.
Espero hayas disfrutado de esta reseña y no te hayas aburrido por lo largo que me ha quedado. No olvides comentar y compartir si crees que a alguien puede interesar la información que hay aquí 🙂

¿Te llamaría la atención ir al Mar Muerto? ¿Prefieres irte a lo seguro o a la aventura? ¿Serías capaz de meter la cabeza?

8 comentarios

  1. Hola guapa sabes como tramitar la tarjeta de transporte del pais, el ahorro es considerable? Esa tarjet ame vale para buses hacia belen, nazarteh y eliat?

    1. Si vas a utilizar mucho el transporte público puede salirte a cuentas. Sobre el tema de Belén, Nazareth y Eliat dependerá de si lo haces solo o en tour. Yo creo que solo mola más porque vas más a tu rollo, puede salirte más o menos lo mismo, eso depende de dónde te quedes y el tiempo que inviertas. Yo solamente estuve en Nazaret en los otros no estuve, así que no sabría decirte más :/
      Julissa espero vaya bien el viaje y nos cuentes qué tal. Un abrazo 🙂

  2. Hola, gracias por la informacion.
    No entiendo por que llamas al muro que futuramente separara dos paises «muro de la verguenza». Antes que ese muro se haya construido habian atentados terroristas todos los dias y resultaba un infierno para ambos lados. La separacion de los dos territorios, que todavia esta en proceso, es parte de un proceso de paz desde el 1993. En fin, el muro es para la paz, no una verguenza.
    Saludos

    1. Adrian, así es como se conoce ese muro, porque es una vergüenza para la gente que día a día es humillada cada que pasa de un país a otro. Cuando estés por allí y lo veas, entenderás mejor lo que realmente es este lugar 🙂

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