Quien me conoce sabe que soy una amante de la televisión. Sigo muchas series, algunas las repito y repito y puedo perfectamente trabajar con el televisor encendido mientras dan un programa que me gusta.
Eso es algo que a Jaime le molesta bastante, ya que él necesita el silencio para trabajar, yo soy más del caos y en medio de él puedo enfocarme y encontrar lo que necesito para hacer lo que me he propuesto durante el día.
Inspirada en esto, hoy te voy a contar 9 cosas que me han enseñado las series de televisión, más un extra. Eso quiere decir 10 puntos en total (parece que ando inspirada, debe ser el lugar) 🙂
Es verdad que a veces disfruto mucho del silencio, de la calma y la tranquilidad, de la música o de el sonido de la naturaleza. Soy de momentos, soy de etapas, pero definitivamente soy de las que ven televisión y disfruta de ello.
Que sí, que la caja boba es una pérdida de tiempo, no te quito la razón, pero como yo puedo trabajar, hablar con mi madre, escribir un post y ver televisión al tiempo, me pregunto ¿Por qué no hacerlo? A veces las mentes inquietas requieren mucha diversidad, la mía la necesita. No siempre, pero sí con cierta frecuencia. Eso ayuda a que no me duerma en los laureles y aunque parezca raro, hace que sea mucho más productiva.
9 cosas que me han enseñado las series de televisión

9 cosas que me han enseñado las series de televisión

En fin, la idea no es convencerte de nada, simplemente te voy a contar lo que he aprendido viendo series de televisión, al final, espero me cuentes qué es lo que tú has aprendido 🙂

Trabajo en equipo

Soy una apasionada de las series policiacas como NCIS, CSI, Criminal Minds, Bones y otras por el estilo. Ellas me han enseñado muchas cosas, como por ejemplo que el trabajo en equipo es posible y que cuando se trabaja con personas competentes, comprometidas y con una visión clara sobre su trabajo y sus responsabilidades es muy posible trabajar bien.
Sin envidias y de una manera que realmente sea efectiva. Yo creo en el trabajo en equipo, en que la unión hace la fuerza y es posible encontrar personas con gustos similares y con los mismos ideales que hagan que no todo sea ficción 😀
[piopialo vcboxed=»1″]Solos podemos hacer tan poco y juntos podemos hacer tanto. Helen Keller [/piopialo]

La persona que más daño puede hacerte muchas veces es la persona que más te quiere

Estas mismas series me han enseñado que cuando se trata de hacer daño parece ser que la sangre y los sentimientos importan poco.
Muchas veces el amor de una madre puede hacer que mate a su hijo por el sólo hecho de que no es como quiere o porque la ha hecho infeliz. También un marido puede matar a su mujer, no solamente por infidelidades sino por falta de amor y es mejor desaparecerla que pasar por la vergüenza de un divorcio.
Así hay ejemplos de amigos, vecinos, compañeros de trabajo, tíos y otros familiares. Porque parece ser que cada persona tiene una creencia diferente con respecto a lo que es el amor y esto hace que crucen límites que normalmente no cruzarían y aunque se ve en las series y parece cruel, yo creo que realmente el humano es capaz de hacer eso y mucho más.

La tensión sexual no solamente es cosa de la televisión

Muchas series nos muestran tensión sexual durante varias temporadas, tal es el caso de Castle, Fringe o Bones. Que durante bastante tiempo nos mantuvieron en vilo y esperando que las cosas se concretaran con los protagonistas.
Sin embargo, esto no solamente ocurre en la ficción, yo lo he vivido en muchas situaciones de mi vida y estoy segura que tú también. Puede que tal vez no en la misma medida que en la tele, pero seguro en muchas ocasiones te habrás sentido protagonizando tu propia película.
En caso de que nunca lo hayas vivido, no te preocupes, si eres afortunada (o) seguro en algún momento lo sentirás 😀

En poco tiempo pueden pasar muchas cosas

El tiempo, en las series, es una ilusión. Pasan tantas cosas en fracción de segundos que siempre dices: «eso es imposible«.
Esto lo afirmamos porque se nos hace increíble que se pueda hacer tanto en una hora, o en un minuto. Sin embargo, cuando tú, por cosas de la vida, puedes hacer muchas cosas en poco tiempo, descubres que, bien puede ser que las series no estén tan equivocadas, que uno sí puede salvar el mundo en un par de segundos.
Porque al fin y al cabo para hacerlo solamente se necesita tomar la decisión y saber lo que hay que hacer.

La obsesión y adicción por el café es cosa seria

Siempre me ha parecido gracioso que en la tele las personas tomen tanto café. No sé porqué motivo durante un tiempo me pareció era ficción, pero he conocido personas que se pueden tomar 5 tazas de café en una hora y si es acompañada de un cigarrillo, mejor que mejor.
Así que la obsesión por el café no es cosa de la tele, es una realidad que viven muchas personas día a día. O sino que lo digan aquellas que se levantan de mal genio cada día y que no son personas hasta que no se toman su primera taza de café… Yo conozco un par así… Sí tú 😀
9 cosas que me han enseñado las series de televisión

Los médicos guapos y salvavidas de las playas que inspiran infidelidades solamente se ven en la televisión

Series como Grey’s Anatomy, Private Practices, Baywatch, entre otras, nos hacen suspirar con ir a la playa o visitar un consultorio médico y ver a esos buenorros a un paso de distancia.
Sin embargo, la realidad es otra. Vas a la playa y te encuentras con unos salvavidas demasiado jóvenes con un cuerpo que a penas se está formando o demasiado viejos y con todo colgando.
Los médicos también están por el mismo orden y cuando son «jóvenes» no son tan guapos como en la tele.
Así que salimos decepcionados y pensando que nos han estafado. Porque la televisión nos ha enseñado algo que definitivamente no hace parte de la realidad y es mucho más ficción.
Aunque claro, hay lugares donde podrás ver estos especímenes de verdad verdad, pero creo que más fácil y rápido lo verás en la tele.

Las cosas paranormales no ocurren solamente en la ficción

Series como los Expedientes X, Fringe, Medium o Ghost Whisperer así como muchas otras por su estilo, nos enseñan que la ficción paranormal muchas veces se basa en hechos reales.
Que sí, que algunos los aumentan de tal manera que dejan de ser verdad a no más salen en la tele, pero otros son un reflejo de la realidad que te pone los pelos de punta.
Yo creo en situaciones paranormales y aunque hay cosas que se pasan un poco, estoy abierta a muchas posibilidades en mi vida y me encanta lo que las series a veces nos presentan al respecto.

Los malos pueden ser muy buenos

Series como Leverage, nos enseña que los malos, haciendo lo que mejor saben hacer, pueden ayudar a los más necesitados. Trabajando en equipo y a la final pasándose al otro bando, al lado de los buenos, pueden encontrar esa realización personal que les hace falta para tener una vida más plena y con un propósito.
Porque en este mundo de dualidades, donde uno no sabe si lo que hace está bien o mal, ya que todo depende del ojo con que se mire, es bueno saber que nunca es tarde para corregir tus errores y hacer lo que es correcto.

Las personas más talentosas no siempre son perfectas

Y es que la perfección está tan sobrevalorada que hemos olvidado que todos somos perfectos, que por más defectos físicos que tengamos la perfección se puede medir de muchas otras maneras.
¿Así que por qué motivo nos preocupamos tanto por tan poco y no valoramos esas cualidades que son únicas y que hace que las personas sean especiales, maravillosas y tan talentosas?
Si necesitas la televisión para inspirarte, observa al Doctor Reid en Criminal Minds, Sue la investigadora de la serie Sue Thomas: F.B.Eye o Penelope y Aby que son unas duras con los ordenadores y muy buenas en lo que hacen. Ninguno de ellos es una gran belleza, pero su talento es impresionante.

Tener buenas amigas femeninas es posible

Mucho se especula de que las mujeres pocas veces pueden ser buenas amigas de otras mujeres, ya que las rivalidades y la mala vibra que se pueden transmitir es tal que normalmente la relación se rige por hipocresías, envidias y mala leche.
Sin embargo, series como Sex and the city o Lipstick Jungle, nos muestran que la realidad puede ser diferente. Que aunque hay peleas entre amigas y a veces malos entendidos, nada es tan grave como para que una buena charla, mucha paciencia y sobre todo tolerancia y cariño no puedan solucionar.
Hay muchas cosas más que me han enseñado las series, podría seguir y seguir. Sin embargo, lo dejaré aquí y aunque tal vez no seas tan amante de las series como yo, seguro en algún momento de tu vida habrás visto algo que te haya o no gustado.
[su_box title=»Participa >.<» box_color=»#dec6f8″ radius=»5″]La pregunta es ¿Qué te ha enseñado los programas de televisión que ves? Vamos, confiésalo, seguro habrás visto algo… No me dejes sola 😀 [/su_box]

5 comentarios

  1. ¡Qué chulo! Me alegra comprobar que no soy la única que puede trabajar con estímulos alrededor, jejeje.
    Yo no soy mucho de tele, pero sí de series!!! Ahí va mi particular recomendación, si es que no las has visto, pero no las vi en tu artículo :): Dexter (imprescindible!), Six feet under (no es una seríe «típica, pero me ha enseñado MUCHÍSIMO!»), Lost (esta debería de volver a verla, pero también hace pensar mucho!, y The L word (Más ligerita, tipo «Sex & the city», pero con 5 chicas homosexuales. También recapacitas en algunas cosas :).
    Y eso ha sido todo! Ya me comentarás si es que, al final, te animas 😉
    Un besito, preciosa!

    1. Señorita es que me faltaron mencionar muchas. Dexter la he visto, pero me quedé en la tercera temporada y nada que continúo con ella, tendré que ponerle remedio al asunto, porque la verdad es que es genial, si señora. Six feet under no la he visto, pero me encanta el tema y creo que empezaré a verla (gracias por la recomendación) Lost la vi, desde luego, y no me perdía capítulo cada semana 😀 The L word he visto capítulos sueltos, pero nunca la he visto de corrido y de una manera ordenada. Me la apunto también.
      Muchas gracias por esas recomendaciones, yo tampoco soy de ver tele, pero veo muchas series y me encanta tener varias opciones para ir variando un poco, porque lo cierto es que a veces me encarnizo con una y no la suelto 😀
      Un abrazo guapa y a seguir «no cumpliendo años» jajaja

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