Cuando estamos lejos de nuestros seres queridos, como nuestra familia, nuestros amigos. Cuando nos vamos de casa en busca de algo mejor la vida se pone a veces interesante, pero otras veces solitaria y triste; pues es muy difícil empezar en otra ciudad, volver a hacer amigos, acomodarse al cambio de clima y de costumbres.

Vivir lejos de casa

Puede que sea aquí mismo en Colombia, pero salir de una ciudad a otra es todo un reto, pues las personas son muy diferentes, cada región tiene su estilo y acostumbrarnos a ello a veces puede ser complicado.
Para mí empezó a los 19 años, cuando al fin me llené de valor y decidí emprender la huida de mi casa, no porque tuviera que, sino porque debía.
Quería tener responsabilidades e iniciar mis propios retos, los primeros 18 años de mi vida fueron muy buenos realmente, tenía muchos amigos, me gustaba salir los fines de semana a bailar y charlar hasta altas horas de las noches con mi «gallada» (personas que aún son grandes amigos, y de los cuales tengo los mejores recuerdos).
Panoramica Sevilla
Aunque realmente mi ida a Cali fue un accidente, conseguí un trabajo por 3 meses, los cuales se convirtieron en cuatro años y medio;  claro que el sólo hecho de vivir con mis tíos ya era todo un desafió, pues son personas muy difíciles de llevar y el cambio fue total.
Al principio fue difícil transportarme en bus, claro que lo llegue a disfrutar, el calor fue muy duro de llevar, pues no me gusta mucho sentir tanto bochorno y no poder dormir hasta tarde los fines de semana gracias a el.
Luego emprendí otro viaje 350 kms más lejos de casa, en Bogotá, una gran ciudad llena de misterio y cosas nuevas por conocer, aunque en un año que llevo aquí no es que conozca mucho, pero si puedo decir que es un buen vividero.
El clima es delicioso, claro que a veces el frío es tremendo y la gente no es tan terrible como la pintan.
Uno siempre extrañara su casa, su familia, su gente pero aquí tengo un pequeño apartamento que es alquilado pero que es mi hogar.
Me hacen falta mis amigos, muchísimo, pues es difícil conseguir alguien con quien hablar como con «mis parceras», sin embargo la amistad se construye a pesar de la distancia, lo importante es mantener el contacto y saber que siempre estarán allí para ti.
Vivir lejos de casa no es sencillo, pero es el paso natural de la vida y el proceso que todos debemos seguir si queremos evolucionar.

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