Después de muchos meses sin descansar y trabajar como locos. Hemos decidido ahorrar y tomarnos unas muy merecidas vacaciones. El destino elegido fue San Andrés Islas en Colombia. Un lugar maravilloso para descansar y quemarse, porque el sol es una cosa brutal.
Claro que la lluvia también se siente fuertemente en este lugar. Pero lo realmente importante fue el descanso, porque a pesar del clima y de lo cansada que me siento después de llegar, no hay nada como estar desconectada del mundo, ver un hermoso paisaje, entretenerse con las olas, el mar, la brisa, la playa, el sol, la compañía y con buena atención y comida. ¿Que más te puede hacer sentir bien?

Así es, como buenos pobres, nos encanta que nos atiendan bien. Disfrutar de la compañía y sobre todo de la buena comida. Puedo decir que lo tuvimos todo, esos 4 días en esa hermosa isla.
Hay que aclarar que San Andrés tiene todo: gente maravillosa, riqueza en su tierra y en su agua, pero también pobreza y muchas necesidades. Así y todo su gente es encantadora y aunque perezosos, algunos, como uno se imagina que son los costeños o isleños, son gente muy trabajadora, que adora su tierra y a pesar de ser prisioneros de su propio mundo, lo aman, defienden y ahí están dando la lucha por ese pedazo de isla.

¿Qué hicimos esos días?

Pues bueno, hicimos el típico tour, aunque lo dimos nosotros solos. Alquilamos una moto y dimos la vuelta a la isla, despacio, sin afán. Recorrimos lugares bonitos, hizo un muy bien día, así que paramos varias veces.
Estuvimos en la cueva de Morgan, un lugar muy famoso pero sin nada espectacular, solo una cueva, sin Morgan claro está.
Allí visitas el museo del coco, donde todas las artesanías son hechas en coco, obviamente. Un trabajo muy bonito, pero pequeño y nada del otro mundo.
Hay otro lugar que es el museo de los piratas donde hay varios objetos de piratas, obviamente. Nada raro tampoco y muy oscuro. Así que es poco lo que puedes ver realmente.
Luego sigue una exposición de obras realizadas por artistas de la isla, cuadros muy bonitos y sencillos y por ultimo está el barco pirata, una pequeña réplica del barco de Morgan. Te cuentan algo de la historia de este pirata y listo puede uno tomar fotos y ver el mini barco por dentro. Como les digo es pequeño, nada raro y tampoco nada espectacular, la verdad sea dicha.
Para finalizar viene un espectáculo con un baile típico de la isla agradable y muy bonito. Por último está la famosa cueva, donde solo se ven murciélagos y agua sucia. Nada de tesoros ni cosas por el estilo.
Sin embargo alguien nos contó que uno podía bucear por dentro y salir a otro lado que es muy bonito, lo que significa que se mete debajo del agua sucia y de la cueva y sale a un hermoso lugar. No suena muy tentador y tampoco sabemos si es verdad o solamente un mito más de la isla.

Paseo por Jony Cay y el acuario en San Andrés

Estuvimos también en Jony Cay y el Acuario. Eso sí que fue bonito. El acuario es muy chistoso, porque estamos acostumbrados a ver animales encerrados, exhibidos, pero aquí es diferente, se ven los animales en vivo y en directo, los puedes alimentar y tocar (si se dejan).
Es un espectáculo y la interacción lo hace muy especial y claro el sol, el mar, la arena lo queman a uno de lo lindo mientras ve pececitos. Así que si van, échense bloqueador cada 5 minutos, porque así no haya sol los quema la brisa, si tu piel es muy delicada.
Jony Cay, es una isla pequeña con isleños, olas grandes, ”picadas” como decían alguno. La arena y el mar de colores hermoso, es un lugar bonito. Además porque puedes ver a San Andres tan cerca pero separado por tanto mar, lo cual lo hace un contraste bastante agradable.
Dicen que esta es la isla con la arena más bonita de San Andrés, si es verdad no lo sé, pero la verdad es que es entretenido y si te gusta que las olas te revuelquen este es el lugar ideal.

Qué me gustó de este paseo

Los colores del mar cuando vas en la lancha. En ese momento puedes ver los siete colores que dicen que tiene San Andrés. Realmente puedes contarlos, son tonos de azul, todos diferentes, súper bonitos.
La tranquilidad que sientes en ese momento y estar rodeado de tanto mar es genial.
Aunque debo confesar que le tengo miedo al mar o mejor respeto. Me gustó mucho esa parte, al igual que despertar en una habitación con una vista tan privilegiada y conocer gente tan agradecida con la vida y con lo que tienen.

Último día en la isla de San Andrés

El último día dimos otra vuelta a la isla en moto y conocimos algunos de los hoteles Decamerón. Visitamos un lago en el centro de la Isla y la iglesia más antigua. Desde la cual la “la vista” del lugar es impresionante.
En el lago un isleño súper formal nos hizo el recorrido, nos hablo de sus costumbres y nos llevo (de ñapa) a ver un árbol que parece una casa. Precioso, ubicado en medio de mucho verde lo cual lo hace especial y una reliquia.
Uno de los días que estuvimos llovió todo el día, así que pudimos descansar un poco y caminar bajo la lluvia con un clima sabroso y observando como el agua caía del cielo a más agua….
Ir a San Andrés es un paseo que uno se debe hacer. Es un lugar hermoso, la playa es bonita, el mar es limpio y te evitas tantos vendedores ambulantes que no te permiten admirar el panorama y disfrutar de caminar por la arena, mojar tus pies y sentir la tranquilidad y las maravillas del mundo….
PD. Si van acompañados el paseo es mucho mejor. Eso sí de buena compañía que disfrute las cosas sencillas de la vida, porque si no se tiran el paseo…

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