Llevo un par de años trabajando en la Fundación ESPERANZA, en el área de atención al migrante y en tanto tiempo nunca había tenido la oportunidad de ser yo “la migrante”.
He vivido de cerca la experiencia (desde luego), pues Jaime estuvo un par de meses de nuestra relación fuera del país. Mi padre viajó hace muchos años y vivió en Londres. Tengo primos que viven fuera, pero yo sólo lo intenté cuando Jaime estuvo en Londres, y nunca más he solicitado visa y mucho menos he utilizado mi pasaporte para ir a algún lado.
Lo más lejos que he llegado a ir es a San Andrés y a pesar de que me encanta viajar y conocer, nunca he contado con los recursos para hacerlo. Por lo tanto, ahorro y sueño, pero no más.

Ahora, al parecer se va a dar la oportunidad y si así son las cosas muy pronto estaremos (Jaime y yo) en las encuestas de los migrantes colombianos residiendo en el exterior, más específicamente en España.

Llevamos un mes larguito en preparativos, en espera y por qué no, preparándonos para un viaje y una residencia lejos de casa por varios años. Digo en espera, porque los trámites son demorados y lo estoy viviendo en carne propia.

A dónde nos mudamos

Eso les cuento queridos amigos. Al parecer viviremos un tiempo en España, exactamente en Santiago de Compostela.
Jaime recibió una muy buena oferta laboral, de esas que uno no puede rechazar, y como somos pareja y nos gusta estar juntos, no queremos separarnos y estar el uno sin el otro. Donde está él estaré yo y viceversa. Si Dios nos lo permite, claro.
Les contaré un poco como sucedieron las cosas y cómo va el proceso en este momento.
Como muchos saben Jaime trabaja en tecnologías de Internet desde hace varios años. Esa es su otra pasión, su razón de ser y debo decir, no porque sea mi marido, que es muy bueno en lo que hace.
Sí, se que a veces no tiene tiempo para socializar, que vive pegado al computador y eso, pero es su trabajo. Es como los doctores, siempre tienen que estar listos para atender a sus pacientes.
Así me siento a veces, que me casé con un doctor muy importante y soy feliz. Me gusta mi vida tal cual es en este momento. Tengo un hombre maravilloso a mi lado que me adora y por el cual yo también soy capaz de hacer lo que sea.

Vivir lejos de casa y en otro país

Saltando un poco esta parte, les seguiré contando. Recibió una oferta laboral de una empresa de España muy fuerte en el mercado del Hosting y al parecer están muy interesados en que trabajé con ellos.
Es una gran experiencia para él, pues una cosa es todo lo que sabe, que ha aprendido solo, y otra es trabajar en una empresa grande, donde va a aprender mucho más y podrá hacer carrera.
Aquí hago un paréntesis, porque muchas personas me han dicho que yo hago lo que él me dice.
Que cuando tomamos la decisión de venirnos para Sevilla yo lo seguí a él, no pensé en mi y no sé cuantas cosas más.
La verdad es esta: adoro a mi esposo y sí, a veces hago las cosas que él me pide, pero nunca haré algo que no me convenga a mí o que sea malo solo por darle gusto a él. Eso no pasará.
Cuando decidí irme de Cali a Bogotá a vivir con él, lo hice por los dos, porque ya era hora de estar juntos como pareja.
Cuando me propuso venirnos de Bogotá a Sevilla acepté porque me convenía a mi también estar cerca a mi familia y gracias a Dios lo hicimos, porque este año han pasado muchas cosas y hemos podido estar cerca a nuestros seres queridos.
Ahora que pasa esto y es una oportunidad para él y yo me iré detrás suyo. No lo hago porque él me obligue o nuestra relación se acabe sino estamos juntos (cosa que podría pasar). Lo hago porque también es una oportunidad para mí de viajar, conocer, aprender y experimentar otras cosas.
Estoy ansiosa, debo confesar. Sin embargo, no queda más que esperar y ver qué pasa.
Seguramente les contaré por aquí si viajamos o no, pues nada está escrito y aunque tenemos muchas ganas de que se den las cosas, nuestra vida no depende de ello y seguiremos haciendo lo que más nos gusta estando aquí o allá.

3 comentarios

  1. Son buenas noticias, si te sientes bien, igual,, con una oportunidad de esas, no hay que pensar mucho diría yo, de todas formas, haz lo que mas te convenza, con lo q te sientas a gusto.
    Además, piensa en lo q puedes perderte estando allá o estando acá.
    Anyway, do what you feel..

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *