Como saben nosotros no solamente estamos de turismo, estamos traviajando. Eso significa que lo que hacíamos en España lo seguimos haciendo solamente que un poquito más lejos. Así que hoy he querido relatarles cómo eran los días normales para nosotros en Kuala Lumpur. Este es un relato que tenía almacenado hace tiempo y no sé por qué motivo no lo había publicado, pero hoy le ha llegado el momento de ver la luz 🙂
Baño en la casa de Heidki y KateDesde que cuidamos a las gatas Heidke y Kate, me levantó entre 7:30 y 8:00 am a darles de comer. Porque se ponen de un intenso que no hay manera de escapar. Son bastante inteligentes las chicas y sabe cómo despertarlo a uno. Así que sin tener escapatoria, toca pararse y alimentarlas. Normalmente vuelvo a la cama una hora más haciendo pereza, revisando noticias en el iPod. Luego me paro y traigo frutica para desayunar (como dicen los hobits: «el primer desayuno»). No es cosa de todos los días, pero intento hacerlo con frecuencia.
Luego, me paro de la cama y enfrento el baño. Una ducha aquí puede ser todo un paraíso o algo menos agradable, eso depende de dónde estés, pero siempre es algo reconfortable y en el hogar de Heidke y Kate era realmente increíble.
Después desayuno (en serio). A veces lo hago en casa, normalmente la receta hindú de los huevos con pan, que si no te la he contado, tal vez algún día te la cuente.  Es prácticamente nuestro plato habitual, otras veces lo que hacemos es salir a uno de nuestros restaurantes hindúes favoritos a comer Roti Pisang que es uno de los platos hindúes que más me gusta para desayunar.
Desayunando en el restaurante hindú de siemprePara llegar al restaurante, dependerá del lugar en el que estemos. Donde los chinos, era solo bajar del apartamento pasar un par de bloques y en el mismo condominio había un restaurante hindú 24 horas. Donde los senegaleses tocaba salir del condominio, pasar a un conjunto de locales al frente y allí estaba el restaurante hindú. Donde viven las gatas, la caminada es larga, unos 20 minutos, pero el desayuno vale la pena 🙂
Con los restaurantes hindúes tienes varias cosas a favor:

  1. Los hindúes son sumamente serviciales y atentos, siempre quieren hacerte sentir bien y buscan la manera de complacerte.
  2.  La comida es deliciosa, aunque picante. 
  3. A pesar de que no hablen bien inglés, porque algunos no lo hacen, es divertido hablar con ellos e intentar adivinar qué diablos acaban de decir 😀 

Restaurante hindú en medio de la calle (o avenida, mejor dicho)Después de desayunar llegamos a casa y nos disponemos a trabajar. Jaime en sus proyectos y yo normalmente con cosas de la Universidad o de mis blogs. Así estamos hasta que nos da hambre a eso de las 2 o 3 de la tarde. Salimos de casa y nos disponemos a comer. Ya sea en un restaurante vegetariano, en uno hindú, en un japonés o en un chino. Eso dependerá de dónde estemos ubicados y de la variedad que haya en el lugar.
En cada salida es una lucha con el idioma y eso que aquí (en Kuala Lumpur) mucha gente habla inglés, pero no estamos en el centro, ni vamos a restaurantes de cadena. Así que a veces no encontramos personas que hablen bien inglés y es un paseo que hace que recordemos dónde estamos y la aventura que estamos viviendo.
A las 5pm volvemos a casa (más o menos) y hacemos la siesta, somos españoles al fin y al cabo, y hay costumbres que es mejor mantener y aquí con estos calores, la verdad es que la siesta cae de maravilla. Eso sí antes de acostarnos hay que darles de comer a las gatas. No sea que nos coman mientras dormimos 😀
Depende del día, la siesta puede ser de media hora o de una hora y media. Luego nos levantamos y seguimos con la rutina. Trabajar y estudiar. Porque al fin y al cabo no estamos solamente de paseo.
Roti Pisang desayuno hindúTambién, dependiendo del día puede que toque lavar la ropa (normalmente un día a la semana dispongo para ello). Algunas veces toca ir a una lavandería, otras veces en el mismo piso que hemos estado hemos podido lavar.
En la noche, tipo 8 o 9 salimos nuevamente a comer. En pocas ocasiones nos quedamos en casa y preparamos algo allí. Cuando salimos, aprovechamos para cambiar de ambiente, caminamos y hablamos con la gente. Que eso al fin y al cabo nos ayuda para practicar inglés y sobre todo socializar.
Luego volvemos a casa, nos vemos una película, una serie, trabajamos un poco más y cuando nos da sueño nos acostamos y todo vuelve a empezar al día siguiente.
Caminada para llegar al restauranteParece bastante aburrido ¿Cierto? Pues seguramente lo es para muchos. Sin embargo, para mi es una ventura todos los días. No sé que voy a comer, no sé dónde voy a ir, no sé si trabajaré o la final decidiremos ir a un lugar hermoso para conocer, no sé si entre las personas con las que me tope encuentre alguien que me alegre el día y me haga recordar que vale la pena sonreír y agradecer por las pequeñas cosas que nos dan la vida. No sé qué me depara el día y para mí esa es la mejor sensación que puede existir cuando abro los ojos cada mañana.
En fin, yo normalmente soy de ver lo bueno en lo malo. Por lo cual, por más mal que sea el día, por más «normal» que parezca y por más aburrida, deprimida o ensimismada que ande, para mi cada día es único y lo vivo con intensidad.

Ahora te toca a ti: ¿Cómo vives tú los días normales y apasionantes de la vida?

2 comentarios

  1. Aparentemente todo es normal en mi vida, peros siempre hay cositas por hay que hacen la diferencia, igual me parece que le hacen falta horas al día, pues amanece y anochece a una velocidad que no da tiempo a mucho.

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