Tal vez creas que soy de esas personas que viven la vida locamente y que nunca planean lo que hacen o a lo mejor creas que soy todo lo contrario, una controladora compulsiva. Sin embargo, lo cierto es que no es, ni lo uno, ni lo otro. Soy una persona metódica, aunque la verdad no tanto como quisiera, pues a veces el desorden forma parte de mí ordenada vida, lo que en resumen se podría decir que soy una equilibrada algo desequilibrada al final.
El cuento va a que últimamente me encuentro en una etapa de cambios. De tomar decisiones y de hacer planes. Y la verdad es que me encanta hacer planes para lo que sea, es de esas cosas que más me llenan de emoción. Realizar una guía para llevar a cabo unos procesos que al final darán algún resultado es como adrenalina en mis venas. Claro que no todo funciona así, por ejemplo no funciona para el tema de hacer ejercicio o una dieta más sana o de hacer una vida social más activa. Puede que tenga los “recursos”, pero a la final no hay una motivación que me lleve a cumplir la meta.

No obstante, los planes que estoy ideando llenarán de sorpresa a más de uno de mis [email protected] cercanos, pues el cambio que pienso dar podría ser mucho más radical que irme a vivir a otro país. Desde luego aún no daré pistas al respecto, pues tengo que seguir pensando muchas cosas y cuando tome la decisión definitiva seguro serán los primeros en saberlo.
No crean que me gusta ser una mujer misteriosa. Para nada, soy un libro abierto. Lo que pasa es que hay cosas en la vida que primero hay que estar seguro, antes de dar lora contándole a todo el mundo los sueños o lo que se quiere para un futuro. Así fue cuando resulto el viaje a España. Recuerdo que no hice bulla, ni dije prácticamente nada hasta que no tuve la visa en mis manos y el viaje era inminente. De hecho casi ni puedo despedirme de mis amigas, porque no quería nada de eso. Tiendo a ser simple, que le vamos hacer. No me gusta ser el centro del universo. Así es la vida 😉
Pero eso sí, estén pendientes, porque vienen muchos cambios 🙂

2 comentarios

  1. Los planes son lo mejor! Y la 'metodología' que debes ingeniarte para que al final todo salga como lo planeas es mejor! Yo no soy tanto de planes, siempre me desinflo cuando se trata de mi misma… si es para ayudarle a otro seguro me entusiasmaría!

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