Resulta que hace un par de días decidimos irnos a vivir a otra ciudad y esto acarrea muchos papeleos y cosas que uno no se imagina.
Aquí les voy a contar un poco cómo ha sido este proceso para nosotros y todo lo que aún nos hace falta, a tan solo 5 días, antes de irnos de esta ciudad maravillosa llamada Bogotá.

Decidiendo cambiar de ciudad

Empezamos con la decisión, pues esta no fue nada fácil.
Foto parque de la Concordia, Sevilla Valle
Llevamos mucho tiempo pensando si de verdad irnos o seguir aquí. Pero en nuestro último viaje al Valle, nos dimos cuenta que estar cerca de la familia y al hogar es importante para nosotros y que la distancia nos está alejando cada vez mas de nuestras familias y de los sucesos importante al interior de ellas.
Por ello y después de analizar la parte laboral, social y educativa decidimos que era una buena idea irnos para el Valle.
La primera vez que hablamos de esto no nos poníamos de acuerdo en la ciudad, pues Jaime quería regresar a Cali y yo, por más que quiero esa ciudad, ni de fundas me devuelvo para ese horno después de vivir en este clima tan sabroso.
Luego pensamos en Armenia, pero a Jaime no le llamaba mucho la atención, a pesar de que es una ciudad hermosa con un clima maravillo, con centros comerciales y muchas cosas por hacer y conocer.
Por último pensamos en Sevilla, nuestra tierra natal y a pesar de que es un pueblo pequeño, sin centros comerciales, cines, parques, teatros y demás, nuestras familias están allá y vimos que si ambos podíamos seguir trabajando en lo que estábamos y estudiando podría ser una buena alternativa, al menos por un tiempo.

Regresando a Sevilla

Es así como iniciamos nuestros preparativos para el viaje.
Lo primero que hice fue hablar en mi trabajo sobre la posibilidad de un traslado, gracias a que mi trabajo se presta para ello, mis jefes decidieron que era una buena alternativa y que podía seguir manejando todo a pesar de la distancia.
Eso fue una buena noticia y cosa que nos motivó a seguir adelante con esta idea loca.
Luego vino el cambio de sede de la Universidad, esto fue lo más fácil porque mi Universidad tiene presencia en casi todo el país y esto hace que los traslados sean cosa sencilla.
Ahora, lo que si ha sido complicado son los cambios de direcciones de correspondencia, celulares, contactos, bancos, EPS, pensión, recreación, parabólica e Internet y cuadrar con la dueña del apartamento la entrega de éste después de tantos años viviendo aquí, no es cosa sencilla.
Llegar a acuerdos, dejar reembolsos, cuentas pagas, mejor dicho estar a paz y salvo con todo el mundo, no es fácil de la noche a la mañana. Pero bueno, [piopialo]es una labor sana si se quiere empezar una nueva vida en otra ciudad[/piopialo], para que así el traumatismo sea menor.
Creo que lo más difícil viene esta semana, pues es la última y es donde uno se da cuenta todo lo que hace falta por hacer, conocer, ver, comer y escuchar.
Tantos lugares que no conocí como centros comerciales, teatros, museos, parques, barrios, restaurantes, rumbeaderos, etc.
Tantos buenos momentos vividos en esta ciudad tan maravillosa, llena de oportunidades y alternativas para todos sus habitantes, con un clima como a mi me gusta. Claro que a veces el frió es tal que uno no se lo aguanta, pero mucho mas controlable que el calor que se siente en el valle o en la costa.
Bueno para hablar sobre esta hermosa ciudad realizaré un artículo a parte, pues se me mezclan las ideas y creo que después de 3 años y medio y todo lo vivido se lo merece.
Me queda un maravilloso recuerdo de varias ciudades de la Sabana como Tabio, Tenjo, Cajica y Chia que visité hace un par de días, gracias a mi amigo Daniel, que me invito a conocer un poco y llevarme un buen recuerdo de esta hermosa región del país.

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