Nuestro tiempo en el Norte de Italia llegaba a su fin y para despedirnos como debe ser decidimos hacerlo viajando y conociendo dos ciudades más: Padua y Verona, así empezamos.
Madrugamos el 3 de junio y nos dispusimos a emprender camino. Lo primero fue abandonar nuestra habitación en Venecia e iniciar camino hacia nuestro primer destino de ese día: Padua.

Disfrutando de un Parque en Padua
Disfrutando de un Parque en Padua

Padua es una ciudad ubicada a 15 minutos de Venecia, con aproximadamente 214.000 habitantes y con mucho más encanto del que imaginamos al principio.
Nuestro interés por esta ciudad, que ningun blogger que había leído mencionaba, era visitar la Capilla de los Scrovegni, un lugar precioso, pero al que lamentablemente hay que pagar para poder verlo y como no podíamos estar mucho tiempo (3 horas como mucho) no valía la pena la inversión, así que nos dedicamos a conocer mas bien un poquito de la ciudad y seguir camino.

Qué ver en Padua

El centro histórico es genial, muy fácil de caminar y con bastantes detalles para observar. Las iglesias son preciosas y las personas sumamente formales.

Iglesias en Padua
Visitando algunas iglesias en Padua

Encontramos un parque donde desayunamos, lo que nosotros mismos llevábamos y vimos gente, pocos turistas y muchos perros con sus dueños, claro. Pues allí había un parque especial para ellos 😀
Nos hizo falta ver mucho, como por ejemplo: la capilla que queríamos apreciar, la Basílica de San Antonio a la que no alcanzamos a llegar, la Vista del Prato della Valle con el canal que circunda la plaza, el cual se ve todo un espectáculo, entre muchas otras cosas.
Las Calles de Padua
Recorriendo las Calles de Padua

Así y todo la energía de Padua nos encantó y nos dejó con ganas de dedicarle más tiempo. Así será en otro momento 🙂
Después de estar dos horas y media en la ciudad, nos fuimos a tomar nuestro siguiente tren, que nos llevaría en 45 minutos a nuestro siguiente destino: Verona.

Qué ver en Verona

Recorriendo las calles de Verona
Recorriendo las calles de Verona

Verona es exactamente esa ciudad que se hizo famosa gracias a la historia de Romeo y Julieta y por ello dicen algunos que es muy romántica e ideal para los enamorados.
A diferencia de todas las ciudades que visitamos en este viaje, el centro de Verona no queda cerca a la estación de tren, por lo cual es necesario pagar un bus para que te lleve y te deje en algún punto de interés (Este hay que pagarlo, ya que es más complicado escabullirte del pago).
Caminando por el puente en Verona
Caminando por el puente en Verona de Castelvecchio

Nosotros nos quedamos en una parada cerca al famoso Arena de Verona, un anfiteatro romano que se dice fue construido en el año 30 D.C, un lugar que desde 1913 se utiliza para conciertos gracias a su magnifica acústica. Dicen que escuchar la ópera allí es impresionante, tendremos que probarlo algún día ¿Te animas?
Por allí buscamos donde almorzar (rico, pero muy poco 🙁 ) y luego, sin mapa y sin idea a dónde ir, decidimos dejarnos llevar por las calles y terminamos caminando por el Puente de Castelvecchio. Un lugar precioso y donde un músico nos deleitó con su arte durante un buen rato mientras nos refrescábamos del intenso calor.
Fotos varias en Verona
Disfrutando del parque y del día caluroso en Verona

Este lugar es precioso y muy agradable para recorrer y descansar. La entrada al museo la cobran, pero pasar por el puente es gratis y te lleva de un lado a otro del río Adige. Nosotros llegamos a un pequeño, o más bien diminuto, parque donde también se tiene acceso al río, donde mucha gente aprovecha para mojarse los pies, sobre todo este día de tanto calor.
Nosotros nos sentamos a descansar en el parque, donde Jaime se hizo la típica siesta mientras yo leía, tomaba fotos, observaba y escribía un rato.
Luego caminamos de regreso por otra vía, atravesando un puente vehicular y volvimos al punto donde nos dejó el bus y donde tomaríamos el que nos llevaría a la estación de tren, para recoger nuestras maletas y emprender camino nuevamente.
De Verona puedo decirte que es bien bonita, tiene mucho encanto y mucho para ver a parte de una estatua de Julieta, de un balcón o ver como la gente deja mensajes en una pared y se jura amor eterno.
Observando el río en Verona
Observando el río Adige en Verona

Puede que me haya perdido mucho de Verona, pero yo no lo siento así, disfruté mis pocas horas en la ciudad y la sensación que me llevo es muy positiva.

Terminando la noche en…

Nuestro camino seguiría hasta Milan, donde después de 2 horas de recorrido en tren y 1 hora en bus, llegaríamos al lugar donde pasaríamos la noche para al día siguiente tomar el avión hacia Tel Aviv en Israel.
En Milán comimos, nuestra última comida italiana, en un restaurante chino (qué ironía) y dormimos en un hotel en el aeropuerto de Malpensa.
Al día siguiente empieza una nueva aventura donde seguro disfrutaremos de otra cultura muy diferente y de muchísima historia 🙂
Espero hayas disfrutados con mis relatos sobre el Norte de Italia. En caso de que tengas alguna duda, sugerencia o inquietud, por favor escríbeme y/o comparte todo lo que quieras en los comentarios.

Gracias como siempre por leerme 🙂

Post recomendado de Padua y Verona:

– Verona la ciudad más romántica
Como te dije arriba de Padua lamentablemente no encontré mayor cosa, así que no tengo blogs para recomendarte. Si por casualidad conoces alguno o escribiste algo de esta ciudad, me avisas y lo adiciono 🙂

2 comentarios

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