Si llevas suficiente tiempo paseando por cualquiera de mis blogs sabrás de la importancia que tiene para mí el sentirme simplemente a gusto. Tanto así que hasta mi propia madre me ha dicho alguna vez que vivo dentro de una fabulosa burbuja donde todo es maravilloso y sale a mi conveniencia.
Y si es por mí, seguirá siendo así por muuuuuchos años más.

Sentirse bien
Como bien sabrás, y si no lo sabías aún pues ya lo sabes; me dedico esencialmente a vivir haciendo lo que me gusta. He hecho de ello mi profesión y mi talento:

  • Escribo en mis muchos blogs y me pagan por ello;
  • Manejo comunidades de aprendizaje sobre emprendimiento digital, sexualidad, relaciones y estilo de vida con mi pareja;
  • Sigo creciendo como persona colaborando con otros profesionales de los temas arriba mencionados y de otros de mi interés;
  • Viajo a mi ritmo sin perder ni el contacto con mi gente ni mi trabajo, que puedo hacer donde y como quiera;
  • Y enseño a otras personas a hacer esto mismo, ¡pero a su manera!

¿Por qué un artículo sobre la importancia de sentirse bien?

¡Pues porque no se me ocurre un motivo por el que una persona no querría sentirse simplemente a gusto!
Cierto es que cada persona tiene sus particularidades, entre las que se incluye su forma de sentir y su estado de ánimo general… Pero ahí va la magia: en ocasiones coincidimos en esas actividades a las que recurrimos cuando queremos sentirnos bien.
Y es que, en nuestra búsqueda del bienestar, estamos facilitando que se den las condiciones necesarias para cultivar nuestra comodidad y que se dispare nuestro crecimiento personal.
Efectivamente: los buenos entornos también te van a apoyar.
Aunque no importa lo bueno que sea el entorno si andamos mal, o mejor dicho, si no nos sentimos bien con nosotros mismos. Por extensión teñimos todo lo que percibimos con el mismo tono que llevamos dentro.
Si nos descuidamos demasiado y permitimos que el malestar se adueñe de nosotros, podemos terminar afectando negativamente a nuestras relaciones con el entorno; llegando a consecuencias tan radicales como perder la buena relación con nuestra familia y amigos, nuestro trabajo y relaciones laborales, nuestros espacios de ocio y compañeros de aficiones… Y así suma y sigue.
Eso sí, nadie que yo conozca desea terminar expulsado o excluido de estos entornos. Por eso considero tan importante el sentirnos bien.

Entonces, ¿qué cositas podemos hacer para favorecer ese bienestar íntimo?

Mi consejo para sentirse bien con uno mismo viene de lo que compartimos en la Comunidad Fluyendo tan a menudo: si somos protagonistas de nuestras vidas, podemos incluir entre nuestras metas el objetivo de sentirse bien con uno mismo.
Es un hábito que podemos cultivar de varias maneras, que incluyen escoger bien los entornos en los que nos involucramos, los hábitos que sostenemos, las relaciones que alimentamos y cómo lo hacemos, y las aficiones a las que nos debemos.
De esta manera, que más bien parece un resumen esquemático de la materia “sentirse bien”, generaremos un superávit de salud emocional con el que podremos cimentar las buenas relaciones y los avances en la vida que deseamos construir.
Por supuesto, si hay alguna condición médica o de salud mental que nos afecte en este sentido, nos tocará ponernos en manos de un profesional en la materia.
Afortunadamente, la mayor parte del tiempo solamente nos hará falta una ducha de motivación. Y digo afortunadamente por la gran variedad de opciones que tenemos para ayudarnos a estar más motivados.
Así, como sugerencias, se me ocurren las siguientes:

Practica el egoísmo positivo

Podemos hacer aquello que nos gusta más a menudo, y procurar externalizar las tareas que no nos gustan o colaborar con alguien para verlas resueltas.
Esto, obviamente, no significa abandonar nuestras obligaciones ni nuestras ocupaciones actuales, ni abandonar nuestro curso actual a tontas y a locas.
Lo que quiero proponerte con este punto es que reflexiones ante cualquier decisión a la que te enfrentes, y optes por elegir conscientemente lo que realmente te guste… ¡Especialmente si te conviene más!

Diviértete y relájate más a menudo

Aquí cada persona tiene sus propias aficiones, y la idea es que les demos espacio en nuestras vidas. Y para ello, un consejo.
Está bien usar nuestras aficiones y actividades de relax y ocio para alejarnos de todas esas cosas que nos sacan de nuestras casillas, pero no debemos arriesgarnos a convertirlas en una fuga de la realidad.
Mantengamos la cabeza a nivel… Ya sea que nos guste cualquiera de estas:

  • Tocar, producir y/o escuchar música;
  • Leer libros, cómics y revistas;
  • Mirar películas y series hasta que Netflix nos dice “ya no puedes ver más por hoy, ni siquiera estamos seguros de que sigas vivo”;
  • Jugar juegos de todo tipo como juegos de mesa y videojuegos;
  • Darle al poker o a los juegos de casino online, como los que ofrece casino777.es;
  • Asistir a cursos sobre temas que nos interesen, como ya te dije que yo hago;
  • Hacer deporte, entrenar o participar en actividades grupales dirigidas;
  • O a ir a bailar, charlar, beber y salir con amigos,
  • Entre muchas otras actividades.

De esta manera, no estaremos escapándonos de nuestras realidades a cada rato, sino que estaremos mejorándolas y ampliándolas. Haciéndolas más diversas.
Yo tengo mi burbuja, cierto… Pero mi burbuja no me hace vivir en un mundo aparte. Vivo aquí y ahora. Lo único que hace es filtrar de mi vida aquellas cosas que no deseo que estén presentes en ella, para no ser esclava de las circunstancias.

Cuida de tu cuerpo y éste cuidará de tu salud mental y emocional

Si antes le puse énfasis a las actividades deportivas y los entrenamientos grupales, es por una sencilla razón: aportan bienestar de forma natural, variada y sencilla.
Hoy en día hay múltiples actividades físicas diferentes a las que podemos acudir para conservar nuestro cuerpo en el mejor estado posible, desarrollar nuestras habilidades, cultivar hábitos, mantener la motivación y crear otro vínculo más con esas personas que nos acompañan y nos ayudan a mantener el compromiso.
No sólo es que despeje nuestra mente. El deporte nos proporciona tiempo para que se asienten las cosas que necesitamos aprender, para que germinen y maduren nuevas ideas y para que hagamos conexiones geniales.
Además, al tratarse de un esfuerzo cuya recompensa se nota en relativamente poco tiempo en cuestión de adquisición de habilidades y transformaciones físicas, nos ayuda a practicar para observar y encontrar los beneficios y las señales de cambio.
También nos ayuda a atemperar nuestra impaciencia, porque algunas destrezas y algunas condiciones físicas solamente se consiguen con tiempo y dedicación.

Encuentra tus motivos para celebrar y hacerte regalos

Aunque hayas perdido tu pareja y tus dos hijos en un accidente de tráfico, si te empeñas, podrás encontrar algo que celebrar en tu vida. Sí, es una situación bastante extrema, pero me sirve de lujo para enfatizar este punto.
A menudo pensamos que nuestra vida es demasiado corriente, insípida y llena de problemas como para tener algo destacable.
De hecho, lo más habitual es que llamemos “salir de fiesta” a enajenarnos de nuestras vidas por un tiempo, olvidarnos de que todo existe y darle amor a la botella o a otras cosas (eso ya es cuestión de cada cual) e incluso a personas desconocidas (bueno, eso quien tiene las ganas, la suerte y la maña de enganchar con alguien en un ambiente así).
Sin embargo, hay múltiples situaciones cotidianas que se pueden celebrar, y de hecho lo merecen:

  • Gozas de buena salud, o acabas de recuperarla tras un tiempo bajo.
  • Terminaste proyectos o etapas en los estudios y/o en el trabajo.
  • Te reencuentras con familiares y amigos queridos.
  • Alguien a quien quieres ha tenido un éxito inesperado o un cambio positivo en su vida.
  • Es el aniversario de tus series, películas y sagas literarias favoritas.
  • Se dan eventos destacados y avances de la humanidad que te motivan (especialmente en materia de salud, investigación y educación)…

La lista es prácticamente infinita, y por eso lo mejor será que la completes a tu gusto. [piopialo]Si te empeñas, siempre encontrarás un motivo para brindar y otro para hacerlo en buena compañía.[/piopialo]

¿Y qué sucede si no puedo mirar más allá de mi malestar en este momento?

No sucede nada malo per sé… Pero tendrás que plantearte si eres tú quien está sosteniendo ese malestar en base al relato vital que estás creando para darle sentido a tu vida frente a ti y frente a los demás.
Ya hemos establecido que la vida está llena de cosas para disfrutar, celebrar y darnos el permiso de sentirnos bien cuando y como queramos.
Por supuesto, eso no impide que en nuestras vidas se den circunstancias o estén presentes factores negativos que nos quiten las ganas de celebrar nada, y cuestiones que tiran por tierra la tranquilidad y la estabilidad.
Si ves que te afectan a menudo el exceso de estrés, el aislamiento, el sedentarismo, la frustración acumulada, la sensación de no encajar en tu ambiente, la idea de que para ti es imposible salir de tu entorno actual e introducirte en uno más adecuado, o un pasado acechante… Buenas noticias.
Tienes identificado lo que te pasa y podrás pedir ayuda cualificada para superarlo.
Podrás ir cambiando tus circunstancias a tu ritmo y te sentirás cada vez mejor.
Y ojo, porque identificar un problema y trabajar para resolverlo no te obliga a estar pendiente de ello el 100% de tu tiempo ni define toda tu vida. Tampoco la hace gravitar en torno a ese problema… O al menos, no si tú no lo escoges así.
¡Puedes seguir fijándote en esas cosas que nos hacen sentir bien!
Por mi parte yo creo que la idea está más o menos clara. La gran pregunta es ¿Qué haces tú para sentirte bien cada día?
Imagen: Asian women travel relax in the holiday By Patiwat Sariya en Shutterstock

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