No sé si te pasa, pero a muchas personas les cuesta dejar los refrescos por el agua e incluso las infusiones.
A mí me pasó en su momento que tomar agua me parecía de enfermos. Aburrido y hasta maluco. No podía sentarme a comer y pensar en tomar solamente agua.
Sin embargo te puedo decir una cosa, una vez te acostumbras, no hay vuelta atrás. Y esto no quiere decir que no te tomes un refresco en lata de vez en cuando, sino que te hablo de un cambio de hábitos que tiene efectos sobre tu conducta. Tomar ciertas bebidas deja de ser una “necesidad” o un mensaje tipo “yo es que soy así”, a ser una elección consciente: algo que hagas cuando tú quieras, y no porque tu cuerpo, la situación o tu compañía te lo “pida”.
Dejar los refrescos
Cuando descubrí las infusiones me volví fan, aunque si me pones a elegir prefiero tomar agua o jugos naturales. De vez en cuando también me tomo algún mojito o algún cóctel dulce para regalarme un caprichito cuando salgo de copas con amigos.
El chiste que tiene esto es que empecé a fijarme muy bien en lo que tomo y en lo que como, tal como indiqué en mi blog Hablando de Sexo hace unas semanas, para cuidar de mi salud y favorecer estados de ánimo y funciones corporales más regulares.
Por ejemplo, si abuso de las bebidas azucaradas, siento que tengo un rebote muy fuerte entre picos y valles de actividad. Si mi mente corre demasiado y no consigo dormir de ninguna otra manera, me tomo una infusión para relajarme.
Y no sólo es la infusión en sí lo que me tranquiliza, sino todo el ritual que conlleva y el tomármela con calma, al ritmo que mi cuerpo acepta la temperatura del líquido.
Algunas personas que conozco cambian de vaso dos veces y añaden hielos para rebajar la temperatura y la concentración de la infusión, pero yo suelo usar una medida y un recipiente concretos.
En invierno esto me va genial, además, porque tengo las manos siempre heladas y este proceder me ayuda a entrar en calor de una manera deliciosa.
Tengo infusiones favoritas y otras a las que recurro por consejos de familiares y amigos.
Por ejemplo: si me duele una muela, preparo una infusión de té negro y me aplico el sobrecito caliente sobre la encía para calmar el dolor. Luego tomo la infusión, porque además de ayudar a prevenir las caries, tiene bastantes minerales, antioxidantes y flavonoides, y es de los tés que ayudan a cuidar del sistema cardiovascular si se toma sin leche.
En mi familia no somos propensos a los infartos, pero mejor prevenir que curar.
Mis amigos argentinos me han recomendado siempre su infusión emblemática: el mate. Sus razones ya de por sí me bastaban, al mencionarme que es buena como digestivo y como estimulante; pero buscando por internet llegué hasta la web de taragui donde además descubrí que tiene propiedades muy similares a las de los tipos de té que más me gustan.
Esta infusión actúa como antioxidante, ayuda a regular y a prevenir ciertos tipos de enfermedades, complementa la nutrición y varias cositas más.
Desde que vivo en Barcelona, recibo visitas de mis amistades de vez en cuando. En una de estas visitas, Aquí en España la gente cuando te visita suele regalarte vino, sin embargo como mis amigos saben que no me gusta el vino, pues me traen infusiones y hace poco nos regalaron una cajita de té chai con especias, que nos ha venido genial porque, entre otros muchos beneficios, es antiinflamatorio y ayuda a prevenir los mareos.
Esos son los beneficios favoritos de mi pareja. Los míos, si me conoces bien, son fáciles de adivinar: que es un afrodisíaco natural y que puedo recomendárselo a las mujeres que me preguntan por remedios para el dolor menstrual.
Las infusiones son una maravilla y la verdad te lo recomiendo. Sé que al igual que tomar agua, al principio cuesta un poco acostumbrarse. Sin embargo, es algo que se aprende con práctica y teniendo claro para qué lo haces.
Hoy en día yo con las comidas tomo agua. En mi casa por lo general no ves refrescos, y menos aún coca cola. Sin embargo, a veces me antojo y en según qué momento de mi ciclo me apetece los chuches, la comida chatarra e incluso los refrescos como el Nestea y no pasa nada.
Sé que en determinados momentos es más sencillo y hasta más barato consumir coca cola y refrescos de estos, aunque si estás buscando mejorar tu salud ayudándote con la alimentación, como es mi caso, quizás puedas considerar sustituirlos por agua, jugos e infusiones, porque los beneficios son mucho más extensos de lo que te menciono en este artículo.
Ahora cuéntame: ¿Cómo te va a ti cuidando lo que tomas en tus comidas y durante el día? ¿Te gusta el agua, as infusiones o más los refrescos?
Foto: Young woman with lemonade and laptop in cafe, closeup By Africa Studio en Shutterstock

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