Después de 3 noches y 4 días en Villahermosa viajamos a México donde Jaime debía asistir a un congreso de parte de la empresa en la que trabaja en España. Llegamos el sábado en la tarde y gracias a que estábamos en un lugar muy central y bonito fue posible conocer algunas calles y disfrutar de la cultura de este país.

Llegamos a ciudad de México el 28 de febrero algo tarde, así que nos instalamos en la habitación, descansamos un poco y luego salimos a caminar y buscar algo de comer, este día no hicimos nada, pues no nos ubicábamos y ya era un poco tarde para hacer turismo, así que esperamos al día siguiente, nos levantamos algo temprano (teniendo en cuenta que este día normalmente dormimos hasta el medio día), desayunamos y salimos a caminar, hacía un día hermoso y había ciclovía o ciclo ruta como le llaman en México. Fuimos al hotel donde se realizaba el congreso nos inscribimos, pues todo empezaba ese día, hicimos reconocimiento y luego salimos a caminar, la ventaja de estar en la avenida reforma es que es una zona muy bonita y mientras caminas disfrutas de hermosos entre jardines, arquitectura colonial y moderna y sobre todo de muchas glorietas con imágenes significativas para el país.

Pudimos disfrutar y conocer el Palacio de Bellas Artes, un lugar histórico, muy bonito y conservado, donde se realizan muchas presentaciones importantes, también conocimos el Monumento a Benito Juárez y justo ese día había una marcha, entonces se aparcaban muchas personas, además de la gente que paseaba en bicicleta o caminaba por el lugar. Este monumento se encuentra en el parque la Alameda, un lugar muy grande y bonito, donde también puedes disfrutar de artesanías y porque no un buen masaje.

En la semana seguí con mis actividades de estudio y trabajo, mientras que Jaime asistía a las conferencias del congreso por el cual estábamos en este lugar. En las noches salíamos a caminar, tomábamos un café en algún lugar y aprovechábamos para conocer un poco, las noches eran algo frías, estilo Bogotá, no estaba muy preparada para ello, pues pensé que Ciudad de México era un poco más caliente, pero resultó que no. En el día se veía el cielo azul, lo que se podía ver, pues hay mucha contaminación, si abrías la ventana del hotel te topabas con la bulla de las manifestaciones, que por esa semana fueron muchas.

En la mañana mientras la mucama organizaba la habitación, yo aprovechaba y daba una vuelta por el barrio no por la avenida principal, así podía conocer un poco más de las personas y lo que realmente ocurre en el día a día. Contamos con días muy bonitos, no tuvimos la oportunidad de ver la lluvia en esta ciudad. El viernes terminaron las conferencias oficiales, pero tuve un problema con el servidor en Bogotá y tuvimos que trabajar fuertemente todo el día, por lo cual el único día de hacer turismo, no se pudo aprovechar.

El sábado teníamos vuelo a las 6 de la tarde para Madrid, España, así que teníamos que estar en el aeropuerto como a las 3 o 4 de la tarde, aprovechamos entonces un poco para conocer el otro lado de la avenida reforma, pues siempre nos habíamos movilizado hacia una dirección, esta vez pudimos hacerlo hacia otra, lo que me permitió, a mi principalmente, disfrutar de una de los lugares que más deseos tenia de conocer en México y era el Angel de la Independencia, no me pregunten porque, pero cada que veía una imagen de este Ángel, en una película, video, folleto o presentación sentía mucha curiosidad por estar ahí y pude hacer realidad mi sueño, de hecho estuve muy cerca de él, pues pudimos subir a la torre, eso sí, puede ser algo escalofriante, pero es toda una experiencia.

Otra cosa que disfrute en México fue de montar en un walsvagen, no tenía idea que estos eran utilizados como taxis en esta ciudad, me parece genial, porque son cómodos, pequeños, rápidos, económicos y muy prácticos, me recordaron la canción de Ricardo Arjona “Historia de Taxi”, fue una aventura. Estos vehículos en México se les llaman buchito o bochito y son una tradición, pero según un taxista pronto los sacarán del mercado por ser muy viejos, que lástima.

México tiene comida muy picante, pero igual su gastronomía es exquisita. Las personas de este país son muy serviciales, atentos con uno y se desvivían por hacernos sentir bien, esto lo disfrute mucho pues cada que subía a un taxi era una experiencia, pues ellos eran como guías turísticos, te muestran las cosas bonitas de la ciudad, con alguna explicación de que significa esta calle, este edificio o este mural, fue una gran experiencia. En las calles encuentras muchos turistas que hablan el idioma que no te imaginas, es interesante ver tanta cultura en un solo lugar.

México es un lugar para conocer, disfrutar, pero sobre todo un lugar que tiene mucho para enseñarnos, las personas están muy orgullosas de sus raíces, de quienes son y de donde vienen y cada esquina representa un poco de su historia, tienen muchos monumentos hermosos y lugares que te recuerdan sus orígenes y te cuentan un poquito su tradición, eso me pareció genial. Es un lugar algo contaminado, el aire es pesado, para nosotros que estamos acostumbrados a un aire más “puro”, al principio los ojos no aguantan el ardor, pero con los días terminas acostumbrándote.

Es un lugar para aquellas personas que estudian arquitectura, los edificios que se ven son un espectáculo para la vista, no me imagino cómo podrá disfrutarlo una persona que se dedique a este arte, es una ciudad multi cultural, pero bien clara en sus cosas y con personas maravillosas, yo volvería a México feliz, porque me faltó mucho por conocer y realmente quede iniciada….
Puedes ver más fotos de nuestra visita en mi álbum .

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