He querido narrar mi experiencia un poco mejor para así contarles lo que he vivido día a día desde que inicie esta nueva etapa en mi vida. Así pues, todo empezó el 25 de febrero cuando viajamos a México, primero haríamos una parada en Villahermosa, Tabasco donde debia asistir al Seminario Internacional “Mejores Prácticas para Combatir la Trata de Personas” realizado por la organización CEIDAS, durante dos días.

Villahermosa es un lugar muy bonito, al menos el hotel donde nos quedamos, pues la verdad no tuvimos tiempo para visitar la ciudad, sin embargo puedo decir que es una ciudad pequeña, hay mucho verde y es bien caliente, muy interesante para los turistas, pero según dicen las personas que trabajan en el hotel, poco concurrido por extranjeros.

El viaje estuvo muy tranquilo, no tuvimos problemas al salir de Colombia, ni con el equipaje, ni con los papeles. Como viajamos el miércoles santo alcanzamos a ponernos la cruz en el aeropuerto el Dorado de Bogotá, así que cuando llegamos a México estábamos marcados. El aeropuerto de México Benito Juárez es grande y hay que caminar y leer bien las indicaciones. Lo primero es registrarte en migración, luego debes recoger las maletas, allí pasan estas por rayos equis y de ser necesario debes abrir todo tu equipaje, esto depende de la suerte, principalmente. A nosotros nos fue bien y no hubo necesidad de abrir ninguna maleta.
Cuando al fin salimos de los controles, tuvimos que enfrentarnos al cambio de moneda lo cual puede llegar a ser muy complicado, más aún cuando estas familiarizado con pesos colombianos que comparado con las monedas del resto del mundo, no es nada, así que no sabes cómo hacer la relación. Lo mejor es manejar todo en dólares, porque bien o mal, nos familiarizamos más con esta moneda. Sin embargo al principio se cometen muchos errores.

Las cosas cambian un poco cuando sales del aeropuerto, México es una ciudad muy bonita, algo contaminada pero a mi parecer muy organizada, fuimos al hotel donde pasaríamos una semana después de llegar de Villahermosa, dejamos nuestro equipaje y nos devolvimos al aeropuerto a esperar el avión que nos llevaría a la región de Tabasco después de casi una hora de viaje.

Les cuento que el paisaje que se ve desde el avión es bien interesante, tanto cuando llegas a México como cuando íbamos hacia Villahermosa, pues es muy café, algo oscuro y poco verde, para nuestro gusto, pero cuando llegas a Tabasco cambia todo, se ve un mar azul y mucho verde, charcos y el contraste es realmente hermoso.

4 comentarios

  1. Hola querida Diana, no había podido entrar antes, pero te digo, está super tu blog, felicitaciones. Esperaré tener más tiempo para leer todos tus caminos, jejejeje, tiene de todo un poco y es muy agradable, esto es una excelente práctica como futura comunicadora social . Un abrazo

  2. Que alegría me da saber que ustedes están llevando la vida que se merecen.
    A Jaime un inmenso saludo y que disfrute mucho que de verdad se merece eso y mucho más.
    Diana me place sobremanera la forma como nos cuenta esas vivencias, la felicidad que se le nota en las fotos y les auguro muchos éxitos siempre; definitivamente se lo merecen. Un abrazo.

  3. Hola,
    No te conozco, yo soy de sevilla, ya hace un tiempo sali, ahora soy oficial de la fuerza aerea canadience.
    Es la primera vez que leo este bloc, me parece muy interesante y me parece que leerte a sido agradable, mucha suerte para ti y para tu novio.

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