Tras nuestro fracaso exitoso en Batu Caves, fuimos a recorrer algo de las zonas turísticas de KL. Lo primero es ir a comer. A mi la verdad no me apetecía mucho hacerlo por allí, pero el hambre aprieta y toca cargar energías. Hay muchos locales de comida, no tan acogedores como los que puedes encontrar en un barrio, pero lo dicho, hay que comer.
Nos decidimos por uno que era caro y no muy memorable (bueno era memorable por una cosa, pero no viene a cuento en este momento, así que tal vez algún día se los cuente :D). En definitiva no volvería a repetir, así que sigamos. Allí conocimos dos españoles que están de paso por KL ya que van al día siguiente para la playa.
Después de la comida hemos caminado por el barrio hindú. Lo que se conoce como Little India y hemos llegado a una de las mezquitas más famosas de la ciudad -la mezquita Masjid Jamek-.
Lamentablemente no dejaban entrar ese día. Así que tras darle una mirada por fuera, buscamos en el mapa y hemos decidido irnos caminando hacia las Torres Petronas. En tren eran 2 estaciones y caminando, como 20 o 25 minutos.

KL Turismo

No hacia calor, así que aguantaba la caminata. Empezamos nuestra travesía pasando por varios barrios y avenidas. Hasta que después de un rato se nos acercó un chico de Bangladesh que también estaba de turismo e iba para las torres. Nos dijo que ese sector no era muy «bueno» y que si podía ir con nosotros.
A nosotros no nos pareció inseguro, ni nada por el estilo, pero el chico estaba simpático, así que nos fuimos acompañados. La cosa es que nosotros íbamos sin prisa, tomando fotos y parando cuando veíamos algo que nos gustaba o simplemente cuando queríamos parar. El chico al principio nos esperaba y pacientemente se queda allí, pero de un momento a otro desapareció. Creo que se cansó de estos típicos turistas que andan sin afán 😀

Turismo en KL

La caminada fue muy agradable. Aquí es bueno aprovechar cuando hace fresquito para salir. Así que disfrutamos mucho nuestra llegada a las torres. Al llegar ves mucha gente. Al fin y al cabo este lugar es el emblema del país.
Hay muchos turistas tomando fotos, haciendo las poses más extrañas para poder salir bien. Estuvimos un buen rato mirando a la gente y divirtiéndonos con las cosas que hacían. Ibamos a darle la vuelta a las torres cuando unos chicos hindúes se nos acercaron, pues querían una foto con Jaime. Es normal que quieran hacer eso con gente tan blanca y diferente (sobre todo en las zonas turísticas). No olvidemos que en este lugar los «raros» somos nosotros. Aquí las personas se parecen mucho.
El hindú tiene un tono de piel característico, los japonés, chinos, malayos, indonesios y demás tienden a parecerse en ciertos aspectos, por lo que cuando ven a alguien «diferente» les causa curiosidad y algunos quieren tomarte una foto o simplemente te miran sin disimulo. Así que no te extrañes si te pasa. Es bastante agradable, además la gente es súper simpática. Lo que hace que te diviertas un rato mientras te sacan fotos 🙂
Después de un rato empezó a tronar y se vino un aguacero de esos que pocas veces llegas a ver al año. Nosotros nos ubicamos en la entrada de las torres. la verdad no sabíamos que había adentro, pero afuera había internet gratis y no hacía tanto frío. Así que nos enchufamos y ahí nos quedamos viendo llover, tronar, relampaguear. Era muy gracioso ver la gente gritar tras un duro trueno. Una señora casi me deja sorda jajaja

Turismo en KL

Tras un buen rato ahí, decidimos irnos para «casa». Así que fuimos a buscar la estación. Para ello hay que entrar a las torres, pasar por el centro comercial (que no sabíamos que había) y llegar a la estación. De camino nos atrajo el olor a pan recién hecho. Lo siento, pero no me puedo resistir, así que compramos un pan delicioso relleno de vainilla para comer mientras llegábamos y nos dispusimos a tomar el tren que nos llevaría de regreso. Muy entrada la noche y esperando que sin lluvia por esos lados.
Como ya les conté antes. El lugar en el que estamos es todo un desafío y de noche, con agua los huecos y a oscuras, no les quiero decir lo que fue llegar a nuestra guarida. Ibamos a tomar un taxi, pero primero, no había y segundo una de las chicas que venía en el tren. Muy segura de si misma.
Empezó a caminar por esas calles oscuras y solas. Hasta que dos tipos se fueron también detrás. Yo le dije a Jaime que no la podíamos dejarla ir sola, que teníamos que cuidarla y fue así como nos fuimos detrás de ellos y otra señora detrás de nosotros.
A pesar de las circunstancias, decirles que aquí no sientes esa sensación de inseguridad. De que te pueda pasar algo o que te van a hacer una emboscada. Es raro, pero tras vivir tantos años con esa sensación, es conflictivo descubrir que en lugares como estos se puede estar «tranquilo».
Así termina nuestro primer día «turístico» en KL una ciudad que nos sorprende cada día y que no esperábamos que nos gustara tanto.
PD. Les recomiendo ver el documental de National Geographic llamado: Superestructuras: Las Torres Petronas. En caso de que quieras saber un poco más 🙂

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