Hemos contratado un tour para ir a los templos en Yogya. Una cosa a tener en cuenta con los tours en esta ciudad y en cualquier parte por aquí, es que hay muchas ofertas. Por donde nosotros estábamos ubicados habían unos 10 «centros de turismo» que te venden paquetes, información y lo que no te imaginas (eso sí, mal contados). Pues bien, nosotros preguntamos en tres lugares y luego nos sentamos a comparar, para ello hicimos lo siguiente:

Definir qué queríamos ver
Revisar cómo queríamos llegar a los lugares que queríamos ver
Buscar la mejor oferta, según la información que teníamos

Amanecer en Borobudur en YogyakartaNuestras opciones eran:
icon-hand-o-right Ir por nuestra cuenta y alquilar una moto para ello
icon-hand-o-rightIr por nuestra cuenta en bus
icon-hand-o-rightContratar un servicio de transporte, con todo incluído
Tras mucho pensarlo y analizar el tema, nos decantamos por la última opción, por varias razones:
icon-plus Porque nos cayó bien la chica que nos dio información
icon-plus Porque había posibilidades de lluvia el día que teníamos programado ir y es más cómodo estar en un carro que en una moto. Aunque claro el pronóstico por aquí no es que sea muy fiable, pero mejor prevenir que lamentar.
icon-plus Porque para hacer los dos templos (como queríamos hacer nosotros, en la mañana), había que salir en la madrugada.
Los parques de alrededor en Borobudur en YogyakartaEn Yogya te venden muchos paquetes, hay para todos los gustos. Había uno que incluía ver el amanecer desde una montaña, donde la vista es espectacular. Se ve un volcán y el Templo de Borobudur. Otro de ellos te ofrece llegar muy temprano a Borobudur para ver el amanecer desde arriba de todo. Que según los que lo han visto, es una pasada. Sin embargo, teniendo en cuenta que fuimos en una época donde los amaneceres no son «despejados» la chica nos recomendó no pagar por esto porque:

  • No íbamos a ver el amanecer de las fotos (el que todo el mundo quiere ver)
  • Porque íbamos a madrugar mucho para sentirnos decepcionados porque iba a estar tan nublado que no veríamos las montañas y el amanecer despejado

El que cuida la entrada en Borobudur en Yogyakarta
Le hicimos caso y fue un acierto, porque dos días después conocimos a un grupo de españoles que pagaron para ver el amanecer desde la montaña y como nadie les dijo que no era buena época para eso, se pegaron el viaje a las 4am y no vieron nada. Salvo ceniza, porque el monte Kelud hizo erupción la noche anterior y en vez de cancelar el viaje, la agencia siguió con el programa y obviamente no había nada para ver. Pobrecitos, les pegaron una tumbada, y fuera de eso pasaron horas metidos en medio de nada, porque por la ceniza no se podía circular rápido. Los templos estaban cerrados y no pudieron hacer lo que tenían planeado. Esas cosas pasan cuando caes en una mala agencia y es una pena porque por ella dañan el prestigio de las demás. Así que ten mucho cuidado con lo que contratas y con la agencia que lo haces. A estos chicos no les devolvieron un peso, a pesar de que no fue culpa de ellos no poder ver nada 🙁
Pues bien, tras toda esta introducción, aún no les he contado nada. Empecemos:

¿Qué es Borobudur?

[su_note note_color=»#fee6ef»]Borobudur es el monumento budista más grande del mundoy consiste en una estupa con silueta piramidiforme relacionada con la tradición Mahāyāna. Construida entre los años 750 y 850 por los soberanos de la dinastía Sailendra. El monumento consta de seis plataformas cuadradas coronadas por tres plataformas circulares, y está decorado por 2.672 paneles de relieve y 504 estatuas de Buda.
Se dice que fue abandonado tras el siglo XIV con el ocaso de los reinos budistas e hindúes en Java y la conversión de los isleños al Islam. En 1814 fue re-descubierto por Thomas Stamford Raffles, gobernador británico de Java. Desde entonces, se ha conservado mediante numerosas restauraciones. Una vez al año los budistas de Indonesia celebran el Vesak en el monumento. Además, esta es la atracción turística más visitada de Indonesia.
La entrada a este templo cuesta 190.000Rupias (12€) [/su_note]

Nuestra experiencia en el templo de Borobudur

Nos levantamos a eso de las 5:30 am nos recogieron a las 6:00 am y nos fuimos para el templo de Borobudur. El viaje es más o menos 1 hora y media. Llegamos, el conductor nos dio las indicaciones. Teníamos casi 3 horas para estar allí, luego bajar y desayunar (porque venía el desayuno incluído) y seguir hacia el otro templo.
Mirando hacia atrás en Borobudur en Yogyakarta
Nosotros subimos con toda la tranquilidad del mundo. Mientras muchos trataron de correr para ver lo que podían del amanecer. Nosotros nos recorrimos la parte baja, dándole la vuelta y desde allí, empezar a subir. Lo que la gente hace normalmente es subir a toda prisa, estar arriba, dar vueltas y luego bajar. Por lo cual, dimos todo el recorrido prácticamente solos.
Cuando subimos, fue también a nuestro ritmo. Hay que tener en cuenta que este templo va de nivel a nivel. Y cada nivel, tiene cantidad de budas y más budas porque lo que es genial irlos viendo. Luego cuando vas llegando al final de todo (a la parte de arriba) donde está todo el mundo, ves muchas estupas, budas y espacio para caminar y disfrutar.
Entre los turistas, hay un grupo de estudiantes que va temprano para capturar a los turistas que andan por allí. Resulta que se van acercando a las personas para pedirle fotos, pero sobre todo para que hablen con ellos. Son alumnos de inglés y para graduarse deben pasar una prueba y es esta. Te preguntarán cosas de tu vida, tu país, tu trabajo y al final te pedirán una foto (que obviamente te tomarás con ellos). Imagino que luego expondrán ante su clase lo que descubrieron y lo que esa persona de la foto les dijo. Por ahí estaba su profe, de hecho, conocí a uno de ellos.
Vistas de Borobudur en Yogyakarta
A mucha gente no le gusta que se le acerquen y les pregunten cosas. Algunos son bastantes groseros, como otros son bastante asequibles. Ya sabes como la vida misma. Yo la verdad lo encontré muy divertido, porque teniendo en cuenta mi poco inglés fue una buena oportunidad para practicar. Y de hecho, así se los decía. Cuando se me acercaban, lo primero era decirles que no hablaba inglés. Ellos me hacían preguntas y al final veían que podían tener una conversación conmigo y pues ahí nos quedábamos hablando un rato. Fue genial, yo practiqué (más que ellos, de eso seguro). Mientras tanto, Jaime se fue a meditar.
La salida de Borobudur, es todo un paseo. Solamente se puede salir por un camino y ese camino te lleva a los puestitos donde te venden de todo, pero la cosa es que es un laberinto inmenso. Pasas y pasas puestos y no llegas al final, parece eterno. Luego paramos a desayunar. Un desayuno sencillo pero rico y después a esperar a nuestro chófer que nos llevaría a Prambanan. De eso les hablaré luego, porque hoy la anécdota me ha llegado hasta aquí 😀

Recomendaciones finales:

Para finalizar, es importante tener en cuenta que cada experiencia es única y que aunque trato de ser muy positiva, también soy muy realista, así que te recomendaría dos cosas:
Con Jaime en Borobudur en Yogyakarta
icon-refresh Que dependiendo lo que busques, hagas el tour como mejor te convenga. Si no tienes problema con conducir y con madrugar para irte en moto puede ser una buena opción. También, Según he leído, la alternativa del bus también es muy buena. Aunque yo no me arrepiento de haber contratado el tour. Fue bastante cómodo, rápido y el paseo valió la pena. Cuesta 60€ para dos personas. Incluye: Recogida en el hotel, desayuno, entradas a los dos templos y aire acondicionado en el trayecto 🙂
icon-refresh  No te molestes con la gente que hace lo que tiene que hacer: los que están en los puestos ofreciendo cosas o los estudiantes que para practicar deben buscarte y tratar de ser amables para que hables con ellos. Sí, tu vas de turismo con tu tiempo contado y con ganas de tomar la foto del momento y seguir con tus cosas, seguro no disfrutarás de está distracción. Sin embargo, te recomiendo que comprendas y aceptes, pero sobre todo disfruta de esas distracciones que te pueden cambiar la percepción que tengas de la gente. Porque al fin y al cabo si ellos preguntan, tú también puedes preguntar de vuelta y es mucho lo que puedes aprender en esas pequeñas conversaciones. Yo aprendí un montón de una niña de 16 años musulmán, una indonesia de 26 y un hindú de 22, además de un canadiense que se acerco al ver nuestra «charla» animada 😀
Yo más que fotos de un lugar que me encantó (y que podrás ver más de una abajo), traje una vivencia única y unas imágenes que se quedarán siempre grabadas en mi menoría de personas, olores, sabores y sobre todo momentos…
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[su_box title=»Participa:» box_color=»#dfaae4″ radius=»11″]¿Cuando viajas cómo te gusta disfrutar de las distracciones? ¿Te gustaría que para practicar el nuevo idioma que estás aprendiendo te lleven a un lugar turístico a que busques personas que hablen el idioma para practicar? (A mi la verdad me parece genial), pero me gustaría saber ¿A ti te qué te parece esto?[/su_box]

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