Yogyakarta conocida mejor como Yogya es una ciudad ubicada en la Isla de Java, Indonesia y cuenta con unos 380.000 habitantes. Es famosa por ser un lugar donde aún se puede apreciar el arte y la cultura Javanés. Nosotros llegamos un domingo y los dos primeros días descansamos. Aunque eso sí, nos dimos una vuelta en las famosas Becaks o dicho en otras palabras el Tuk -Tuk que se ve en la ciudad. Hoy les voy a contar lo bueno y lo malo de este tipo de transporte y del tour que te dan al ser turista.

Primer día en Yogya

Restaurante cerca al hotel en YogyaCuando nosotros llegamos era muy temprano (9am), así que dormimos un rato y a eso de las 3 o 4 salimos a comer. Encontramos un restaurante local que se veía bien y paramos a comer. La señora que atendía era un amor, pero no hablaba inglés aunque tenía una gran sonrisa. Así que hicimos nuestro pedido y comimos cuanto pudimos. Poco, porque la verdad era una cosa incomible de lo picante que estaba. Cuando salimos decidimos dar una vuelta por el barrio y ahí nos encontramos los primeros transportistas, la verdad no sé cómo se llamarán los que conducen las becaks. Lo que sí sé, es que te caen como moscas a ofrecerte un tour o llevarte a algún sitio. Nosotros como no íbamos a ningún lado no contratamos nada, pero hablamos con uno de ellos y pensamos en que tal vez luego lo podríamos contratar para dar una vuelta.

De tour en Yogya

Palacio del Sultán en YogyaSin embargo, eso no se dio sino hasta dos días después, cuando nos lo encontramos nuevamente y nos fuimos con él de tour. La idea era ir al Palacio del Sultán. Sin embargo, como eran más de las 2pm ya estaba cerrado, así que no pudimos ver nada, salvo la parte de afuera que no es mayor cosa. Cuando salíamos del recinto cayó un aguacero de madre y señor mío. De los que a mi me gusta (mejor dicho). Pero nuestro conductor, que se llama Pony, tenía listo el transporte cubierto para que no nos mojáramos. Sin embargo, le dijimos que esperamos un poco a que amainara y luego seguíamos. Así fue. Después de un rato mermó y seguimos el recorrido. Ahora íbamos a ir a un museo de arte.
Sin embargo, este no era un típico museo o galería, era más bien una casa donde ofrecían obras de arte en sí para turistas. Pero nada parecido a un museo o algo así. Ahí nos dimos cuenta que Pony nos estaba llevando a la típica «trampa turística«, donde te dan vueltas por establecimientos que no quieres ver pero que son para turistas. Igual lo dejamos y luego fuimos a ver cómo hacían las famosas marionetas balinesas. Eso me pareció vacanisimo, pero Jaime no quería más vueltas, así que le dijo a Pony que no teníamos tiempo para ese tour,  que queríamos ir al mercado y luego al hotel, no más.
Las pintas que se ven por YogyaAsí que nos llevó al mercado, pero no contento con eso, nos ha llevado al puesto de su madre para que viéramos lo que vendían. A mi me da mucha risa y me dio hasta pesar porque yo no iba a comprar nada, solamente que me encantan los mercados, pero él todo lindo nos llevó, nos presentó a su familia y trataron de convencerme de comprar algo. No sé si decir lindo o interesado, pero dejaré la primera idea porque no quiero pensar mal 😀 Sin embargo, soy un hueso duro de roer y al final el pobre quedó más desalentado conmigo jajaja qué le vamos a hacer, ya hice mi gasto ocioso del viaje, no pienso hacer más 😀
Luego nos fuimos para la sección de especias, ahhh qué chévere y estuvimos un rato por allí hasta que decidimos que era suficiente. Dimos una vuelta pequeña por la ciudad y al final llegamos de nuevo al hotel, a descansar.

Recomendaciones:

De esta experiencia aprendimos varias cosas, sin embargo te recomendaría tener en cuenta:
1. Que hay que ser muy claros con estos «transportistas» si no quieres que te den la vuelta por lugares que no te interesan. Aunque te diré que son bastante «auténticos» y personalmente me gusto.
La señora de las especias2. No dejar que te presionen para comprar algo que no quieres o no necesitas simplemente porque te lo sugieren o porque te cuentan el drama de sus vidas y quieren que les ayudes. Puede que sea verdad, pero si lo haces que no sea por comprar, si no porque te nace. Creo que es mucho mejor que encartarse con cosas innecesarias.
3. Cuando vayas en este tipo de «paseos» relájate, disfruta y sobretodo goza el momento, porque no te ganas nada con refunfuñar, estar deprimido o enojado. Si ha pasado de esta manera es por algo, así que disfruta.
4. Si puedes hacerlo, hazlo. No es por promover nada pero esta gente vive de eso y lo cierto es que no cuesta mucho y puedes ayudar a toda una familia. Además, me parece una tradición bonita y algo muy auténtico que debería conservarse.

Historia de vida

Te cuento que Pony, nuestro transportista, trabaja cerca al hotel en el que nos quedamos, desde hace 30 años. Le gusta este sitio y su casa se encuentra a 2 horas de distancia y va hasta allí porque es el «mejor lugar» para trabajar y ganarse 50.000 (3,18€) o tal vez 100.000 rupias al día, si está con suerte, a veces puede ser más, pero a veces puede pasar semanas sin hacer un solo viaje. ¿Y tú piensas que tu trabajo es duro? Él tiene 6 hijos y uno de ellos aún es menor de edad, una niña. También tiene ya nietos y él es quien quien mantiene a su familia. Un trabajo en el que gana tan poco y donde la Becak ni siquiera es propia, es alquilada, porque tener una propia es muy costoso (como 1millón de rupias). Así que a lo que gana hay que restarle lo que paga por alquilar su medio de trabajo que son unos 300.000 al mes.
Pony sonriendo como siempre
Seguro también has hecho cuentas alegres y crees que en tres meses libraría comprarse una Bicak para él solo, pero sabes qué descubrimos, que allí la gente no compra, alquila, porque de esta manera le das trabajo a otras personas. Igual pasa con las motos, los residentes no compran, ellos alquilan (más barato) que comprar y encartarse con deudas que tal vez a la final no puedan pagar. No sé si es inteligente, pero te diré que esa filosofía no me disgusta del todo.
En fin, a pesar de lo difícil que parece la vida de Pony, parece que disfruta lo que hace y de hecho parece que es algo que le gusta a los que trabajan en esto. Aunque eso sí se vuelven un poquito intensos y cansones cuando quieren convencerte de que te vayas con ellos, pero nada que una mirada firme y un «no, gracias» no consiga.
Pues bien, para nuestro tercer día en Yogya tenemos reservado un tour para los templos de Borobudur y Prambanan. de los cuales te hablaré luego.
[su_box title=»Participa:» box_color=»#dfaae4″ radius=»11″]Alguna vez has caído en una trampa turística ¿Cómo has reaccionado?¿Qué piensas de esto? ¿Te molesta? Cuéntame, cuéntame para yo saber qué hacer la próxima vez :)[/su_box]

5 comentarios

  1. Vaya dramones! Y tú que vas de dura por la vida y en realidad eres un cachito de pan, te imagino con el corazón encogido a cada paso. Ainss!!
    Disfruta mucho, incluso del enfurruñamiento!XD
    Chu!!

  2. Ese vestido verde te hubiera quedado a tono con los ojos, jajaja.
    No me gustan los intensos, sino ya vieron lo que me pasó por escurrirme de uno de ellos.
    Y cuando estoy de viaje, soy poco antojada, así que conmigo pierden el año, nunca encuentro nada que comprar.

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