Esa es la pregunta que me hace familia y amigos tras perder mi vesícula. Acompañan ese «y si esto te hubiese pasado en…» con frases como: «Gracias a Dios estás en casa» «Qué hubieses hecho si te hubiese pasado en China o en Asia» «Nada como recuperarse rodeado de familia»… y así puedo seguir toda la nota.
Y si esto te hubiese pasado estando en…
Pues bien, yo soy del pensar que las experiencias las vives dónde las tienes que vivir. Uno se muere dónde decidió morirse muchoooo tiempo atrás, no dónde uno «quiere» realmente. Así que porqué nos martirizamos tanto pensando en lo que hubiese podido pasar si… o lo que vivirías si tal vez hubiese estado en tal lugar y no en este…
Me parece, con perdón de todos, un gasto de energía innecesario y entiendo que todos se sientan más tranquilos pensando que aquí es el mejor lugar del mundo para vivir lo que estoy viviendo.
Yo la verdad no sé qué hubiese hecho si me hubiese pasado esto en Asia, en España, en Inglaterra o en Estados Unidos. No hay forma de saberlo porque no pasó allí y punto final.
Me tocó vivirlo aquí porque así iba a ser y listo, para qué darle vueltas a la situación y al hubiese, habría y podría, cuando eso no nos dice absolutamente nada de nada.

Las experiencias las vivimos en el lugar en el que debemos vivirlas

Sino que lo diga Jaime que pasó el chikungunya en Indonesia, en un momento dónde aún eso no se conocía, ni se sabía que tenía un nombre. Sobrevivió y lo vivió como debía vivirlo. Aprendió y conoció cómo es estar enfermo en otro lugar del mundo. No fue el fin de los tiempos, no dejó de recibir apoyo, ayuda, consentimiento y atención.
Las enfermedades y las experiencias se han de vivir en el lugar que estamos preparados para ello. No hay que echarle mente al asunto, no hay que preocuparse por el podría, debería, habría o hubiese. Eso no ayuda en nada al presente y a la situación que se vive, al menos así me parece a mí.
¿Estoy feliz de que esto me haya pasado en casa? Claro que sí, estoy contenta, tranquila y feliz de estar en casa. Cuidada por mi familia y visitada por mis amigos. Sintiéndome querida y apoyada en estos momentos.

¿Si hubiese pasado esto en otro país qué hubiese hecho?

Lo mismo que aquí. Estar en reposo, tranquila y vivir mi incapacidad de la mejor manera posible. Comiendo sanamente, no haciendo fuerza, no estresándome, estando tranquila y relajada. Eso lo hubiese podido vivir aquí o en China.
Claro no es lo mismo estar en tu país, con tu gente, con tu idioma y con tu comida que en el culo del mundo solo, pero si así era como debía vivirlo, lo hubiese vivido sin problema.
Soy del pensar que las cosas pasan por algo. Las situaciones que se nos ponen en el camino son enseñanzas y aprendizajes que nos ayudan a crecer, que nos enseñan y que nos hacen más fuertes.
Por eso cuando las cosas cambien de panorama y sientas que se te sale de control alguna situación, piensa en que lo que estás viviendo debes vivirlo en ese lugar en el que estás, rodeado de las personas que tienes a tu alcance. Aprende de ello, vive con convicción y alegría, porque nada sucede porque sí. Nada pasa porque «te toco». La vida es maravillosa y sabe qué necesitas aprender y qué debes vivir para evolucionar y ser mejor persona en cada momento de tu vida.
Aprende de esas pequeñas y grandes cosas que te pasan. No te lamentes, no te desanimes porque no vives las cosas como las tienes planeadas. A veces la vida tiene otras ideas para tu evolución y aprendizaje.
Aprende a cambiar con las situaciones. Aprende a que los giros y los cambios no son algo malo, por el contrario son experiencias maravillosas que te harán ser mejor.
No te enfoques en los pudiera haber hecho, debería haber experimentado, si hubiese sido en tal lugar… Vivir pensando eso, es vivir en el pasado y eso hace que te pierdas el presente y el presente tiene consigo grandes enseñanzas para ti.
[piopialo vcboxed=»1″]Vive aquí y ahora y deja de preocuparte por lo que podría haber sido o pasado si…[/piopialo]
Un abrazo y gracias por estar aquí, por preocuparte por mi salud y mi bienestar. Estoy bien, tranquila y contenta dónde he tenido la fortuna de vivir esta experiencia.
Mi cuerpo es una máquina maravillosa que sabe qué necesito, cuándo y cómo dármelo. Estoy agradecida por ello y te agradezco a ti por leerme y enviarme tantos mensajes de apoyo y amistad.

Cuéntame ¿Cómo vives el hubiese, podría, debería…?

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