Mucha gente llega a Israel por medio del Aeropuerto Internacional más grande del país, Ben Gurión, ubicado a 15 kilómetros de Tel Aviv. Algunas personas ni siquiera paran en esta ciudad y prefieren seguir, desde el aeropuerto, hacia Jerusalem para luego continuar a Belén, El Mar Muerto, Nazareth y algún otro sitio importante en el tema religioso.
Los que se quedan en Tel Aviv normalmente van por la fiesta y la playa, y como cuando uno piensa en Israel piensa en Jesús y temas religiosos, no ven necesidad de hacer parada en esta ciudad, que poca importancia tiene en este tema.

Tel-Aviv Apartamento
Vistas desde el apartamento donde nos quedamos en Tel Aviv

Nosotros decidimos alquilar una habitación por medio de Airbnb y quedarnos en Tel Aviv cinco días y cuatro noches. Allí vivimos nuestro primer Shabat, visitamos la playa, uno de los puertos más antiguos del mundo y comimos en casa tras una mala experiencia en un restaurante local. Además fue donde tuvimos nuestro primer contacto con los israelies. ¿Quieres conocer nuestra experiencia?

Cómo es Tel Aviv

Tel Aviv, que es denominada con frecuencia: “la ciudad que nunca se detiene”, es considerada la primera ciudad judía moderna que se levantó en Israel. En torno a ella gira la vida cultura y económica del país. Es una ciudad activa, bulliciosa que ofrece entretenimiento, cultura, arte, festivales y una activa vida nocturna.
Tel Aviv oficialmente llamada Tel Aviv-Yafo es la segunda mayor ciudad de Israel con una población estimada en 405.500 habitantes. Esta ubicada cerca al mar mediterráneo, tiene playas de kilómetros muy bonitas y bien cuidadas, además cuenta con un parque en la ciudad que según dicen es mucho más grande que el Central Park de New York (solamente por 9 hectáreas). Su nombre es el parque Yarkon y es el parque más famoso de Israel.
Adicionalmente cuenta con centros comerciales, iglesias católicas, Mezquitas y muchos otros templos. Es una ciudad muy joven (1909), pero su crecimiento es impresionante y por eso la llaman la ciudad que nunca se detiene. Hay locales que abren las 24 horas del día (menos en Shabat, claro).
Además, es el centro de la economía global israelí y cuenta con la más grande concentración de edificios de arquitectura Bauhaus, por ello la «Ciudad Blanca» es Patrimonio de la Humanidad de la Unesco desde el 2003.
Es necesario tener en cuenta que según una encuesta de la consultora Mercer sobre el costo de vida, es la ciudad más cara de Oriente Medio y la 14ª más cara del mundo, aunque eso fue como en el 2011, tal vez ahora este en el puesto 10 o tal vez en el 20. No encontré información actualizada 😀

Caminando en Tel Aviv
Caminando en Tel Aviv . La imagen se dañó un poco, pero algo rescaté 🙂

Puedo decirte que Tel Aviv tiene un excelente sistema de transporte público: buses, microbuses o sheruts que llaman a los taxis compartidos, taxis normales y tren, que funcionan bastante bien y comunican toda la ciudad y otras ciudades de Israel. Además de ello, cuenta con alquiler de bicicletas y ciclo rutas bastante bien organizadas que lo hace un lugar ideal para recorrer en bici.
Así pues, Tel Aviv es bastante cosmopolita y una ciudad muy occidentalizada, con una arquitectura hermosa y con muchos edificios. Su clima es delicioso, al estar en el mediterráneo tiene veranos cálidos y el otoño y la primavera es bastante agradable. Sin embargo la humedad es bastante alta durante todo el año.
Una cosa curiosa, que nosotros lamentablemente no vimos, es que en Tel Aviv puedes disfrutar de la estación de autobuses más grande del mundo. No entendí si era por que tiene muchos buses o por infraestructura (imagino que más bien lo último).

Comida en Tel Aviv

Resulta que el primer día en Tel Aviv decidimos comer fuera para probar la comida local y ver cómo era el movimiento en la calle. Así que nos metimos a un restaurante local, cerca donde nos quedamos. Una habitación que como te dije alquilamos por medio de Airbnb en un barrio bastante residencial y local.
Cuando llegamos, nos ubicamos y empezamos a ver qué pedir. Inmediatamente nos trajeron algo para «picar», imaginaba yo. De un momento a otro la mesa estaba llena de muchas cosas para comer. De hecho, la pensamos para pedir algo más contundente, pero al final nos decidimos y pedimos algo adicional para completar.

Tel Aviv Comida
Primera comida en Tel Aviv

Al final de la comida nos trajeron postre y todo. Nada de lo primero y último lo habíamos pedido y aunque sospechábamos que nos lo iban a cobrar, también teníamos la pequeña esperanza de que fuera «lo normal». Pues no, en la cuenta estaba todo muy bien dividido y cobrado.
Así que desde entonces decidimos comer mejor en casa, de esta manera nos evitábamos tener que empezar a decir «no gracias» y desconfiar de todo lo que nos ponen en la mesa y no te avisan. Además, resultó carísima la comida, aunque buena tampoco fue cosa del otro mundo para el precioso. Y es que es necesario tener en cuenta que Tel Aviv es una ciudad costosa para comer fuera, no como el sudeste asiático.
Otro día (el Shabat) decidimos comer un Kebab. Nos tocó esperar bastante, pero nos fue súper bien, era grande y delicioso, además nada picante (y vegetariano, desde luego).
Tel Aviv Kebab
Nuestro primer Kebab en Israel lo disfrutamos en Tel Aviv

Para los desayunos, la ventaja es que teníamos una panadería al frente del edificio, que funcionaba 24 horas (menos el Shabat) y todas las mañanas íbamos por cruasanes frescos que estaban bastante bien.

Nuestro primer Shabat

El Shabat, también conocido como Sabbat, es el séptimo día de la semana (que para nosotros, en América y Europa, es el domingo, sin embargo para este lado del mundo es el sábado). Además coincide con el día sagrado de la semana judía.
El Shabat empieza al atardecer del día viernes hasta la aparición de tres estrellas la noche del sábado o lo que es lo mismo a eso de las 5 o 6 de la tarde. Aunque se supone que debería ser al anochecer, pero según noté es algo que no se tiene del todo claro o que cada quien maneja a su manera 🙂
Hoy en día durante el Shabat no se trabaja, por eso es normal encontrar todo cerrado durante este día, al menos para los judíos. Las personas que practican otras religiones trabajan sin problema y si no estás ubicado en un lugar muy judío no tendrás problema de encontrar algo abierto ya sea para comer directamente o comprar algo para hacer en casa.

Tel Aviv Shabat
Primera Shabat en Tel Aviv disfrutando de la playa

Sin embargo, hay que tener en cuenta que el transporte público también se paraliza durante el Shabat y los taxis y buses funcionan poco. El tren se para completamente (al menos en Tel Aviv).
Se dice también que durante el Shabat no se debe conducir, ni prender aparatos eléctricos, ni la luz (obviamente). Es un día dedicado a Dios, pero no necesariamente rezando, sino más bien descansando. Es un momento para enriquecer tu espíritu, compartir con tu familia y tus seres queridos.
[su_heading size=»17″]Ojo, según nos decían durante el Shabat no está permitido hablar por celular, por eso ese día las llamadas y los mensajes de texto son carísimos.[/su_heading]
Entre las cosas que se pueden hacer durante el Shabat está el leer, conversar, bailar, cantar y, aunque parezca increíble, hacer el amor. Eso sí, solamente se habla de esposo y esposa, así que no te alegres mucho si no estás casado 🙂
Para nosotros lo más novedoso de este día fue el tema de que todo estuviese cerrado y luego verlo todo abierto el día siguiente (un domingo). Obviamente al vivir toda la vida en países donde el día de descanso es el domingo, es raro, pero igual es bastante interesante.
La gente en el Shabat aprovecha para ir a la playa, estar con la familia y descansar. Lo mejor es que es un día con pocos vehículos y bastante tranquilo. La recomedanción aquí es que si pasas en Shabat en esta parte del mundo, tengas reservado ya lo que vas a comer ese día, porque sino la vas a pasar muy mal 🙂

La playa en Tel Aviv

Playas en Tel Aviv
Playas en Tel Aviv cerca a Jaffa

La franja costera de Tel Aviv es bastante extensa y está llena de varias playas, cada una de ellas muy diferente la una a la otra, donde se pueden ver personas de todas partes del mundo. Hay playas en varios lugares (norte, sur y centro), ideal para todos los gustos.
Según nos dijeron, solamente hay una playa privada que es la Tzuk Beach, de resto todas son públicas: Metzitzim, Tel Barul Beach, Religious Beach, Hilton Beach, Frishman Beach, Banana Beach, Dolphinarium Beach, Alma Beach.
Lo cierto es que caminar por el paseo marítimo es delicioso, el mar se ve espectacular y la variedad de personas que puedes encontrar es genial. En Shabat es un buen día para estar por allí disfrutando de ver gente y también caminando por uno de los puertos más antiguos del mundo, del que te hablaré a continuación:

Jaffa: uno de los puertos más antiguos del mundo

Tel Aviv Jaffa
Jaffa es un hermoso lugar en Tel Aviv con años de historia

En nuestra ida a la playa de Tel Aviv resultamos caminando por el paseo costero de la ciudad antigua de Jaffa y desde luego nos adentramos en sus calles. Visitamos una de sus iglesias católicas, donde justo estaban dando una misa en español y disfrutamos de sus callejuelas empedradas.
En este pequeño pueblo de piedra puedes encontrar galerías de arte, muchas tiendas de recuerdos, teatros, restaurantes, cafés y miradores para disfrutar las hermosas puestas del sol con el mar de fondo o la ciudad a un lado. Caminar por sus calles es caminar por años de historia y aunque hay muchas remodelaciones todo se intenta mantener como hace siglos.

El parque y el cine en Tel Aviv

Tel Aviv Parque
Disfrutando del parque Yarkon en Tel Aviv

Estando en Tel Aviv aprovechamos para ir a caminar por el parque Yarkon para ver porqué es tan famoso y si de verdad es mejor que el Central Park de New York que a nosotros nos encantó.
Pues bien, es importante tener presente que Tel Aviv es una ciudad que se encuentra ubicada en el desierto prácticamente, es completamente árido allí y por ello ver tanto verde y descubrir un parque de más de 350 hectáreas es algo para apreciar y para disfrutar.
El parque tiene mucho verde, árboles, un zoológico, ruta para montar en bicicleta o patinar, canchas para jugar, hay un lago y se puede llegar desde él al centro histórico o al mar. La verdad es que es impresionante para el contexto en donde está ubicado.
Lo visitamos un domingo y nos sorprendió verlo tan solo, había gente haciendo ejercicio, pero al ser tan grande se veía casi desértico. Después de caminar un rato por el parque nos hemos ido hacia el centro comercial, uno que queda muy cerca de allí y con la ayuda de un joven llegamos sin problema.
Tel Aviv Cine
Sala de cine en Tel Aviv

Entramos para ver Tomorrowland, claro que yo quería ver una de más acción y menos diálogo, pero como Jaime ese día andaba con el tema de «no violencia», pues nada, nos vimos esta película que es muy buena, pero necesitas ponerle mucho cuidado y ya sabes, los subtítulos en árabe no se me dan muy bien 🙂
Una cosa curiosa es la cantidad de películas que tienes para ver, conté cuarenta opciones, desde películas americanas, hasta europeas y desde luego asiáticas. Es impresionante la variedad. Me encantó. No como en Colombia o España que lo máximo son 10 películas (cuando estás de buenas).
En Tel Aviv no tienes forma de ir a cine y salir con el rabo entre las patas porque no hay nada para ver. Variedad es el lema allí 🙂

Nuestro primer contacto con los israelies

En Tel Aviv tuvimos el primer encuentro con los israelis, lo cierto es que quitando lo del restaurante de nuestro primer día, la verdad es que es gente atenta, amable, que quieren ayudarte desinteresadamente y aunque con el inglés te puedes defender bastante bien, también es cierto que puedes encontrar muchos jóvenes que no lo hablan.
Otra cosa curiosa es ver a personas muy jóvenes con armas, ellos son los que están prestando servicio militar que en este país que es obligatorio: tres años para los hombres y dos para las mujeres cuando llegan a la mayoría de edad. Andan con su rifle en todos los lugares públicos sin problema y para ellos el transporte público es gratuito. Nunca vimos a ninguno sacando dinero, solamente muestran la identificación y siguen.

Tel Aviv Mujer con arma
Tocó tomar la foto con disimulo, no queríamos tener un problema con la autoridad 🙂

Tampoco es que sean muy atentos, son bastante agresivos con las personas mayores y con otros jóvenes. No de golpearlos, pero sí de no respetarlos cuando hacen cola para subir al bus, por ejemplo. Aunque alguien me decía que podía ser porque eran palestinos y al parecer los distinguen y los tratan mal.
Así y todo me pareció que la juventud es bastante dejada y nada atenta con las personas mayores, esto lo vi sobre todo en Jerusalem y me impactó mucho. Aunque en todo Israel es normal ver que no respetan las filas ya sean jóvenes, niños o viejos. No saben lo que es hacer una cola y hacerla bien.
Desde la llegada y el paso migratorio, fue una locura, porque no está bien definido y la gente allí no sabe cómo hacer una cola.
Es el control migratorio más caótico que he visto en mi vida y demorado, porque con cada extranjero se demoran un montón entre preguntas y la revisión de sus documentos. Además que muchos son llevados a una pequeña sala donde deberán esperar a ser interrogados un par de horas más.
En ningún lugar donde tengas que hacer cola debes esperar que respeten tu turno, debes pelear por él y hasta hacer mala cara porque si sonríes mucho te toman por tonto y pasan encima de ti sin problema: hombres, mujeres, niños. En nadie se puede confiar allí, es una guerra en las colas. Es entre gracioso e impresionante. De paseo no lo veo tan complicado, pero viviendo el día a día, debe ser una locura.
Pues bien, con esto último ya te di bastante más información de la que tenía prevista en esta parte, pero mejor, así en los próximos relatos no tendré que mencionar nada sobre este tema o ya sabrás de que hablo cuando te cuenta alguna cola que hemos hecho en Israel 🙂

¿Cómo te ha ido a ti en Israel? ¿Has notado el tema de las colas? ¿Te gustaría conocer Tierra Santa? ¿A qué esperas?

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