Esta semana estaba montada en el transporte público de Quito, Ecobus, allí observé a una señora que en cada estación se paraba del puesto y miraba para atrás, con una cara de pánico porque no podía ver realmente nada por la cantidad de gente que había, entonces se volvía a sentar y volvía a repetir el proceso en cada parada.
Miedo al abandono
Llegando a la última estación de la ruta, un señor se le acerca y la señora le dice: «pensé que te habías olvidado de mi». En ese momento pensé ¿Cómo es posible que piense eso? ¿El señor no se ve tan viejo, será que sufre de Alzheimer (ella o él)? ¿Será que ella no es de la ciudad y tema que la dejen tirada en medio de la nada? ¿Será que alguna vez alguien la abandonó y aún tiene miedo de ello? ¿Será que simplemente que tiene miedo al abandono?
Como puedes ver, una sola situación me da para pensar cantidad de posibilidades. Sin embargo, tras ver la cara de susto de esta señora en cada parada y la cara de tranquilidad que puso cuando vio al señor, me hizo pensar en el miedo al abandono. Ese miedo que podemos sentir por pensar, creer o imaginar que alguien nos deje, ya sea por alguien más o simplemente tirados porque no quieren saber más de nosotros.
[su_heading size=»17″]¿Alguna vez has sentido el miedo al abandono? ¿Crees que es posible que las personas que quieres te dejen tirada en algún momento? ¿Qué sensaciones tienes cuando piensas en ello?[/su_heading]

Miedo al abandono: una realidad

No sé cómo se sentiría la mujer del autobús, lo que si puedo decirte es que me dio mucha tristeza verla y sobre todo descubrir esa inseguridad, ese miedo, esa sensación de soledad y desamparo que se le notaba cada que miraba y no encontraba a la persona que estaba buscando. Sin embargo, tampoco es que haya hecho un movimiento para ir a su encuentro, simplemente se quedaba ahí, esperando.
Esta pequeña experiencia me hizo pensar en lo dependientes que somos de otras personas, en la necesidad que sentimos de estar con alguien, a veces sin querer queriendo. Por eso muchas parejas se aguantan el maltrato, la mala vida y el amor no correspondido, porque tienen un fuerte y arraigado miedo al abandono.
Nunca te has preguntado ¿Por qué esa amiga tuya no deja al novio a pesar de su trato? o ¿Por qué esa familiar aguanta los desplantes de su pareja sin decir nada? o esa vecina que por más escándalos que le haga su marido, sigue con él.
Pues bien, todas estas personas tienen miedo, miedo al abandono, miedo a la soledad, miedo a defraudar a otros, miedo a que les digan que son unas fracasadas por no «retener» a su pareja, miedo al qué dirán, miedos y más miedos.
Y es muy triste que uno tenga que soportar los desplantes de otra persona por miedo al abandono, por miedo a estar sola o por el simple miedo de que te dejen de querer. Ese es otro miedo que es impresionante, pero bueno estamos en otro cuento en este momento.

Lo que me ha enseñado esta experiencia

Soy del pensar que uno aprende en cada momento de su vida y observando a otros uno aprende un montón, yo de esta experiencia aprendí:
Hay que trabajar el desapego
Porque definitivamente eso de que nuestra estabilidad, seguridad y hasta amor propio dependa de otra personas es muy triste y no es algo bueno en una relación. [piopialo]Las relaciones deberían esta basadas en el amor desinteresado y sincero, no en la dependencia.[/piopialo]
Si la persona que quieres te deja es porque nunca te quiso realmente
Por más que suene a frase de cajón, es la verdad. El que se vaya tal vez sea lo mejor que te pueda pasar, así que deja de sentir miedo al abandono de tu pareja o de alguna persona que quieres. Todos seguimos nuestro camino y tenemos procesos diferentes. Aceptar que nadie nos pertenece y que pueden irse en cualquier momento es sano y nos hace valorar mejor lo que tenemos actualmente.
Evalúa a profundidad del porqué sientes miedo al abandono
Revisa si has vivido alguna de estas situaciones: tu padre abandonó a tu madre hace muchos años, tu primer novio te dejó por tu mejor amiga, tu mejor amiga decidió alejarse de ti y eligió otra nueva mejor amiga. Sientes que tu felicidad depende de la felicidad o estabilidad de otras personas.
Aunque te parezca difícil, medir esto es sencillo, solamente debes empezar a ser honesta contigo misma y empezar a identificar aquellas cosas que no van bien en tu vida.
Puede que las razones por las cuales sientas miedo al abandono sean mucho más profundas o viejas de lo que creas, pero sería genial dejar de sentir esa sensación de temor cada que alguien muestre signos de quererse ir de tu lado.
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Recuerda que el retener no es lo mejor para tu felicidad, necesitas empezar a dejar ir, dar libertad y sobre todo empezar a trabajar el apego para que no te de tan duro la soledad y la apatía que crees que sientes cuando la persona que quieres está en otro espacio diferente al tuyo.

¿Alguna vez has sentido miedo al abandono? ¿Cómo has trabajado esa sensación de soledad y aislamiento?

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