Hoy estoy en Barcelona y está cayendo un aguacero, de esos que me recuerdan a mi pueblo. Pues llueve fuerte, truena, hay relámpagos… Me encanta, qué te puedo decir soy una chica de lluvia.
El problema es cuando debes salir y enfrentarte a este diluvio. Mojarme no es un problema, pero que se me emparamen los pies es otro cuento y justo tengo unos zapatos que no se pueden mojar… Diosss como soy de tonta que olvidé que en Primavera también llueve en esta tierra.
He dejado mis cómodos tenis en Compostela y me traje unos zapatitos cómodos de verano. Pues bien, por boba estoy ahora sufriendo y mientras esperamos que escampe para poder salir, se me ha ocurrido escribir esta nota sobre productividad mientras esperas.
Normalmente, durante nuestro día a día, esperamos más de una vez. Una cola en el metro, esperando el bus, en el banco, en la reunión del colegio de tu hijo, a que llegue tu marido, a que abran un examen, a que alguien te conteste un mensaje importante…
En fin, vivimos esperando algo, seamos o no conscientes de ello. Así que mi invitación del día de hoy es a que seas productivo durante los momentos muertos, aquellos donde esperas que pase algo para poder seguir con tu rutina o con el trabajo que tienes entre manos. Así que vamos a mirar cómo podemos ser productivos en estos pequeños momentos del día.
Productividad mientras esperasPara ser productivo mientras esperas, hay que saber aprovechar esos momentos muertos, por ejemplo para leer un capítulo del libro que has empezado, para escribir ideas para un nuevo artículo, un mensaje a tus amigos o familiares, para pensar en cosas para hacer más adelante.
Esos momentos «muertos», que yo llamo, son ideales para hacer muchas cosas. Te sirven para organizar tu mente o porque no, para relajarte un poco y dedicartélos a ti misma. Por ejemplo, para meditar, descansar la mente de tantas cosas que tiene. Para consentirte, para decirte cuan especial y bella eres.
Esos momentos, mientras esperas son ideales. El quejarte porque no te contestan, porque no llegan, porque llueve y no puedes salir, porque no puedes seguir tu trabajo sin esa respuesta…. etc., no te ayudará. Pero disfrutar del momento, aprovecharlo, si que te hará ser más productivo y sobre todo hará que tus quejas se conviertan en acciones.
Te harán mover y eso generará que te enojes menos y disfrutes más. Así que ese es el primer paso que debemos hacer: NO QUEJARNOS.

No quejarnos

  • Porque nos toca esperar
  • Porque no nos responden
  • Porque no leen y hacen preguntas absurdas que te hacen perder tiempo
  • Porque los tenderos se demoran en procesar un pago
  • Porque en el banco las colas son interminables
  • Porque las esperas para tu viaje son muy largas
  • Porque el tren/metro/bus/ferri no llega
  • Porque tu pareja no ha hecho lo que le pediste
  • Porque la comida se demora mucho
  • Porque somos así y es mejor que hacer algo

[piopialo vcboxed=»1″]En fin, dejemos de quejarnos tanto y actuemos más.[/piopialo]
Dejemos de culpara a los demás o de buscar culpables, por el tiempo que «estamos perdiendo», por lo que no podemos hacer y asumamos nuestras culpas y sobre todo aceptemos que no todo depende de nosotros y que así mismo podemos hacer muchas cosas, que no sea quejarnos.

Empezar a cambiar

Productividad mientras esperasCuando al fin hemos dejado de quejarnos, podemos ver y comprender que hay muchas cosas que podemos hacer, que es mucho el tiempo que perdemos quejándonos, cuando podríamos estar escribiendo, pensando en nuevas ideas, proyectos o títulos para nuestros posts.
Tomar fotos, observar a la gente, charlar con extraños, ayudar a los demás, disfrutar del sol, de la lluvia, de las nubes, de los pájaros, del viento… Consentirte, meditar, observarte. Que falta que nos hace esto.
Si en vez de quejarnos, meditáramos, nos consintiéramos, nos aceptáramos más, sería muchas las discusiones que evitaríamos y los malos ratos que pasaríamos.
Que sí, que no siempre que esperamos podemos hacer esto, es verdad. Pero siempre podemos elegir qué hacer y cómo sentirnos.
Así que te invito a que elijas algo que te de paz, que te haga sentir viva, que te haga sonreír y sobre todo que llene tu corazón. Enojarte no ayuda en nada de eso, por el contrario te pone de mal genio, hace que el día más soleado y hermoso sea horrible y que todo a tu alrededor sea una mierda.
Cambia el chip, ya es el momento. Y para que me entiendas mejor, te voy a poner en contexto:

Un ejemplo

Acabas de enterarte que debes esperar (por algo o por alguien), tienes dos opciones:
1) Enojarte y madrear o despotricar de todo Dios (todo el mundo) y sentir mal, contigo y con los demás. Es fácil, es sencillo, no necesitas mayor entrenamiento. Siéntete así y saca de tu sistema toda esa mala leche que tienes contigo y con el mundo por tener que esperar…
o
Puedes hacer este ejercicio:
1) Respira. Estabiliza tu respiración, hasta que sea completamente normal
2) Cuenta hasta 100 si no has logrado tranquilizarte
3) Cuando estés tranquila, cierra los ojos y observate un momento. Piensa en cómo te sientes, lo que piensas y cómo tu cuerpo reacciona. Con la respiración y la relajación, ve calmando tu mente y tu cuerpo, hasta que estés tranquila
4) Luego elige algo para hacer: leer un libro, escribir, pintar, hablar con alguien, observar…
5) Cuando termine la espera, descubrirás que fue bueno esperar y que gracias a esa espera pudiste ser muy productiva unos minutos de ese ajetreado día.
Nota: Cuando tengas práctica pasarás al punto 4 y 5 en un segundo y nunca más te volverás a molestar por «tener que» esperar 🙂

Como recomendación

No olvides cargar en tu bolso una libreta de apuntes y un lápiz o lapicero. Además e un E-book o libro para leer en tus ratos muertos.
Si te gustan las fotos, con el celular es suficiente para un ratito y sobre todo, mantén una sonrisa en tus labios por más estresada y ocupada que estés. Las sonrisas ayudan a liberar emociones negativas, así al principio sean forzadas, con el tiempo serán muy naturales y verás lo hermosa y accesible que te ves cuando sonríes.
Pues bien, sin querer queriendo me ha salido mi post para hoy #ViernesDeProductividad

Si quieres compartir esta nota o adicionar algo, por favor no dudes en escribirme, comentar. Tus opiniones y sugerencias son muy importantes para mi, además que me enseñas un montón.

34 comentarios

  1. personalmente a mi me encanta leer en mis tiempos libres (sobre todo en los lluviosos) , pero igual creo que cuando queremos hacer algo basta hacernos un hueco y no esperar hasta que tengamos tiempo libre.
    Buena entrada y consejos 🙂

  2. Hola guapa!! aprendí eso hace bastante tiempo, ante colas interminables en ayuntamientos y empresas de suministros. Siempre llevaba (y llevo) mi libro bajo el brazo para hacer más cortos esos tiempos y aprovechar lo que pueda. Besos!!

  3. Yo no me suelo quejar, soy muy pacifica y suelo asimilar bien las situaciones, pero reconozco que cuando mi pareja hace una trastada en casa me quejo. No me gusta que ponga los pies encima de la mesa o que me deje las zapatillas tiradas en el comedor. En las cosas que se refieren al orden de la casa y que después me toca arreglar a mi, soy muy quejica. Pero mientras me quejo lo recojo. En modo maruja.

    1. jajaja guapa esas cosas van cambiando con el tiempo en las relaciones de pareja y pasa una de estas dos cosas: 1) te acostumbras o 2) el aprende o las dos anteriores mezcladas de vez en cuando jajaja. Un abrazo guapa 🙂

  4. Antes me devoraba de impaciencia con las esperas pero con los años aprendes a sacar partido a cada minuto y a veces tomarse un pequeño descanso obligado que nos viene fenomenal como a ti la lluvia para hacer este inspirado Post, un besazo guapa

  5. Yo nunca habia visto este tema con esta visión de poner el tiempo muerto como productivo, si me da una ira esperar, te ponen una cita para una hora y te demoras otros 50 minutos, es de locos, pero tienes razón ese tiempo perdido puede ser demasiado util.

  6. Me considero una persona muy impaciente cuando tengo que esperar, ciertamente ocuparme de otras cosas mientras tanto me ayuda a distenderme y no estar tan al pendiente!
    Buen post!
    Por cierto, yo también soy una chica de lluvia, me encantan esos días!
    Saludos! 🙂

  7. ¡Hola!
    Creo que necesito mucha practica en esto, pues soy muy desesperada y enojona a veces. Pienso tienes razón hay buenas cosas que sacar de varias situaciones y salimos ganando por aprendizaje y porque no nos auto flajelamos con el coraje o demás. Seguiré tus consejos 😀 saludos

  8. Hola Diana,
    me ha encantado esta entrada, ahora recién incorporada al trabajo, justo pensaba algo así…… empezar de cero, no desesperarme y aprovechar los ratos de espera entre «cosas» para hacer mis tareas pendientes, afortunadamente hoy en día muchas cosas se pueden hacer desde cualquier sitio.
    Estaría bien unos consejos para como hacer para «aguantar» incompetencias de personas toxicas que nos rodean y te quitan la paz de esos tiempos muertos 🙁

  9. Me ha ayudado mucho tu post. Quedarme sin hacer nada por un contratiempo me mata la paciencia y no me gusta nada. Me has dado muy buenas ideas que creo pondre en practica a ver que tal me van. Seguro que bien 🙂 Besos

  10. Hola guapa!! me siento muy identificada con tu post !!! la verdad es que yo no paro quieta no puedo para, y esperar ya me mata!! Necesito esperar haciendo algo que si no me aburro! Un beso!! 🙂

  11. Me encanta aprovechar los tiempos muertos, hay veces que estoy sentada esperando algo y de repente se me ocurre algo y empiezo a escribir esquemas como loca que a veces llegan a algo y otros se quedan en pendientes para cuando no sepa que contar ese día…

  12. Diana!
    Me ha gustado mucho el post, llegué hasta él terminando tu curso sobre cómo comentar 🙂 Siempre intento elegir «sentirme bien» en momentos en los que tengo que esperar pero sí que me daba cuenta que durante estos últimos meses me iba a lo fácil y me enfadaba 😛
    Tu post me ha ido genial para «re-aprender» 🙂
    Un abrazo!

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