Nada peor que estar en un lugar donde se empiezan peleas familiares, ya sea entre parejas, padres e hijos o a veces entre hermanos. Es la situación más incomoda que se puede vivir.
Pocas veces he tenido que estar metida en esto y siempre me he sentido sin saber que partido tomar, qué hacer, para dónde coger sin incomodar a nadie. Es un momento donde piensas “trágame tierra“.


La verdad es que yo no podría vivir discutiendo con alguien ya sean mis padres, mis hermanos, tíos, amigos o mi pareja, ya que disfruto demasiado de la tranquilidad en mi vida y esas situaciones me descompensan demasiado.
Quita tanta energía verlo que no sé como hacen las personas que constantemente están en estas situaciones.
Desde luego yo tuve peleas con mis hermanos, les llevo más de 8 años y no saben los agarrones que teníamos o que yo tenia con ellos, mejor dicho, pero lo más que llegué a insultarlos fue diciéndoles «Gremlins» y uno que otro golpe, pero nada de «te odio» o «eres lo peor» o cosas de esas hirientes y ofensivas.
O al menos si lo hice no fue con odio o rencor en mi corazón. Ahora con mis padres menos, por Dios si alzarles la voz era una falta de respeto, no recuerdo haberlo hecho nuca y si lo intenté, seguro mi madre me levanto la mano y con eso tuve para no hacerlo nunca mas.
Ahora con mi pareja, no voy a decir que no discutimos, pero nunca nos decimos cosas hirientes. De hecho, no puedo decir que de verdad hemos llegado a discutir, más bien hablamos y no a los gritos y menos delante de otras personas, eso no lo haría, así este con ganas de darle un bofetón (es lo que pienso, hay que ver qué pasa cuando llegue el momento).
Ese tipo de cosas me parecen lo peor, un espectáculo que espero no dar nunca, porque los detesto y como ya me ha tocado vivir un par, no quisiera protagonizar ninguno.
Igual como todo, no hay que hablar muy duro, pero mientras pueda evitarlo, pues lo seguiré intentando.
Para aquellas personas que viven en constantes discusiones les tengo una canción preciosa, para que no olviden que la familia es importante y que a pesar de que no estemos de acuerdo con muchas cosas, eso no quita el sentimiento de respeto que se tiene hacia los que son importantes para nosotros.
Este tema es precioso y nos transporta a diferentes relaciones que se viven en familia

2 comentarios

  1. Que terrible, a mi también me parece horripilante estar en medio de alguna discusión, me provoca coger de las mechas a los implicados y hacerlos entrar en razón a bofetones.
    Además que no me gustan los gritos, sólo si los doy yo, pero que no me hablen medio duro, porque ya estoy en un mar de lágrimas.

    1. Esa debe ser una de las razones por las que no puedo pelear, yo también me pongo a llorar de la rabia y no me salen las palabras y ya cuando dejo que la cosa pase, hablo mejor y sin tanta rabia, eso evita grandes enfrentamientos, pero eso sí, no me quedo con las ganas de decir lo que pienso 🙂

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