Estamos a unas pocas horas en las que se acaba el 2010. Otra Navidad y año nuevo lejos de Colombia, separados de nuestros padres, hermanos y amigos, pero muy contentos por lo que hemos aprendido este año, lo que hemos conocido, vivido y disfrutado.
Cuando haces la reflexión sobre lo que el año que termina te deja piensas que no haz hecho nada. Que se acaba y no pudiste cumplir todas aquellas metas que tenías trazadas, te da algo de nostalgia y llegas a proponer que para este año que empieza sí podrás cumplir todo lo que tenías planeado.
A veces lo logras. Otras veces simplemente es un sueño, pero en definitiva estos días lo que hacen es ponerte a reflexionar sobre lo que pasó y lo que deseas que pase el año siguiente.
La verdad es que yo no solo reflexiono estos días, lo único que me gusta de estas fechas es estar en familia, hacer rituales con mi madre y despedir el año con mucha gratitud y esperanza por lo que vendrá el siguiente.
Ahora que estamos lejos me da mucha nostalgia, es la época del año que más extraño mi familia. El resto del año lo paso bien, pero estos días son los que más me gusta compartir con ellos y me da mucha lástima no poder estar allí. A pesar de que donde estoy, hay familia, se pasa bien, pero eso sí nunca como en casa.
 

2 comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.