Esta fecha la celebramos en Sevilla Valle, con la familia de Jaime como todos los años, acompañados con padres, amigos, abuela, primos, sobrinos, tíos y tías pasamos un rato bien agradable en familia que es lo más importante en esta fecha. En mi casa a la hora del almuerzo hicimos una comida para mi tía Anita que estaba de cumpleaños, así que comimos delicioso, le llevaron torta, hicieron natilla de maíz y le dimos detallitos para celebrar con la familia de mi madre una tarde especial a una de mis tías favoritas.


En la nochecita estuvimos en casa de mi madre compartiendo un ratico con ellos antes de ir a celebrar con la familia de Jaime la Navidad, así que destapamos los regalos temprano y hablamos carreta un rato con mis padres, antes de irme llamo un viejo amigo que está en Estados Unidos y que nos contactamos después de tantos años por Internet, mejor dicho por Facebook, su nombre es Julián Valencia y después de casi 7 años sin verlo he vuelto a saber de él, que alegría pues fue alguien bien especial en vida de adolescente y es bueno saber de la gente que fue especial en algún momento de tu vida.
Como a las 8:30 p.m. inicio la celebración de la Navidad en casa de la abuela de Jaime (Doña Débora), con la mayoría de sus hijos, nietos y bisnietos iniciamos la velada con la comida, luego la novena, luego los primos iniciaron la bebeta con  Wisky, luego siguió la repartición de los regalos primero los niños, luego vino el juego del amigo secreto de los hombres, una recocha como siempre, pues todos estos hombres juntos son un problema completo. Por último las mujeres entregaron sus regalos y más acopladas y con recocha terminó la celebración de la Navidad a eso de las 10:30 p.m. Pues doña Débora ya estaba algo cansadita y los más jóvenes querían irse de tomata al parque de la concordia del pueblito.
Así que después de dejar a los suegros en casa y repartir los regalos allí nos fuimos con los primos de Jaime y los hermanos para el parque, exactamente afuera de la casa de Juan y a punta de Ron viejo de Caldas inicio la alcolizada colectiva, pues ahí no se salvo ni el más joven ni el más viejo, pues todos llevaron del bulto o mejor dicho del alcohol y no hubo uno que no se halla embriagado ese día. La pasamos delicioso, bailamos y compartimos en familia un momento bien interesante, nos reímos y gozamos un buen momento pues esto no se ve sino una vez al año, así que es necesario aprovechar lo que más se pueda.
Lo único malo de todo esto es el guayabo al otro día, pues por lo menos a mí me dio duro, duro, pues hace ya bastantes días que no tomaba tanto y fue realmente incomodo el día siguiente, pero ya superado, hoy nos sentimos bien y contentos de haber compartido de haber pasado un día increíble con toda la familia.
Este año que termina nos ha brindado cosas muy buenas en nuestra vida y esperamos que este nuevo inicio nos traiga las mejores cosas, pues estamos dando saltos nuevos y arriesgados con ganas de salir adelante y cumplir todos nuestros sueños, juntos como nos hemos encaminado desde hace ya 8 años.
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