A Genova llegamos el 28 de mayo bien entrada la tarde. Lo bueno es que como estamos en los días largos tuvimos tiempo para dejar la maleta y dar una primera vuelta por el sector donde nos íbamos a quedar. Nuevamente en una habitación alquilada con Airbnb durante dos noches.
Genova Mensaje de la experiencia
Como ha sido la costumbre hasta ahora, la habitación estuvo bien, de acuerdo a la descripción y con las comodidades básicas bien cubiertas. Ubicado en un sector tranquilo, pero cerca de todo, o al menos no muy lejos 🙂
El apartamento costó 80€ las dos noches, con desayuno incluido. Si te interesa para un futuro paso por Genova me escribes y te doy el dato, o también lo puedes ver en nuestro perfil de Airbnb.
Fuera de que estuvo cómodo el apartamento, a la vuelta hay un restaurante / café donde venden una pasta casera deliciosa y muy económica. Además, la chica que atiende es súper formal, tanto así que llamó a un amigo español para que hablara con nosotros. Un plus bien grande para quedarte por esa zona.

Qué hacer en Genova

Nosotros el primer día nos dedicamos a recorrer el barrio donde nos quedamos. Aunque no tenía una playa hermosa, ni vistas privilegiadas, la verdad es que cualquier lugar donde se pueda apreciar un hermoso atardecer cuenta con vistas privilegiadas, digan lo que digan 🙂
Por lo cual, nos fuimos a caminar, a ver el mar que llevábamos varios meses sin disfrutar y a apreciar el atardecer perdidos entre laberintos de un parque al que entramos y luego no podíamos salir.
Fue muy gracioso porque nos fuimos caminando por la playa y luego nos metimos a una especie de parque de cemento donde no logramos encontrar la salida.

Disfrutando del Mar en Genova
Disfrutando del Mar en Genova. Primer día

Observábamos a la poca gente que estaba por allí haciendo ejercicio saltar una valla, que obviamente estaba cerrada y nos preguntábamos si tendríamos que deshacer nuestros pasos, porque todas las puertas estaban cerradas a cal y canto.
Al final, lo que hicimos fue lo que hacían todos: saltar la valla y buscar la salida por otro lado. Fue muy curioso esto, la verdad, nos sentimos como si estuviéramos invadiendo un espacio al que no se podía ingresar, pero ahí estábamos nosotros.
Luego buscamos un lugar donde comer y nos fuimos a descansar un poco. Ya iba siendo tarde y aunque parezca extraño mientras viajamos casi siempre nos acostamos tempranos (a media noche, pero temprano) 😀
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Al día siguiente nos dispusimos a descubrir Genova. Sin embargo antes de emprender camino, conocimos a un señor español que lleva viviendo en Italia y en Genova, principalmente, 20 años.
Hablamos casi dos horas con él y fue muy divertido. Nos dio consejos de la ciudad. Sin embargo, nos dijo y nos recomendó, en muchas ocasiones, que no fuéramos al centro histórico porque estaba lleno, y sito textualmente: «de putas, drogadictos, mendigos y ladrones». Entonces nos recomendaba otros sitios donde se podía disfrutar de buenas caminatas y vistas a la ciudad y el mar, que sonaba bastante bien.
Nosotros, ante esa insistencia, nos quedamos como se dice ojiplatos, porque una de los lugares que más nos gusta visitar en una nueva ciudad, y más una tan antigua, es el centro histórico. Pues bien, nos dijo por dónde podríamos irnos o qué bus tomar para llegar al Acuario y nos despedimos.

Superando los miedos de otras personas

Diana en la catedral de san Lorenzo
Disfrutando de la catedral de san Lorenzo

Definitivamente vivir con miedos es una cosa muy dura y [piopialo]vivir los miedos de los demás es un plan al que yo particularmente no me sumo.[/piopialo]
Por lo cual, como teníamos claro lo que queríamos hacer nos dispusimos a caminar y nos metimos por el centro histórico de Genova.
¿Qué encontramos? Unos arcos preciosos, mucho comercio (del caro), plazas, bares, tienditas, turistas, iglesias, catedrales, callejuelas empedradas y mira tú por dónde, no vimos ni a las putas, ni los ladrones, ni los drogadictos. Mendigos vimos unos cuantos, pero sobre todo vimos personas vendiendo su arte. Siempre me impresiona la creatividad de la gente.
Nosotros decidimos no seguir el consejo de esta buena persona, que no cayó muy bien, pero ese era su miedo, no el nuestro. Así que nosotros seguimos nuestros instintos y nuestro corazón y nos enfrentamos al centro histórico de Genova sin problema alguno.
La verdad vale la pena, es un lugar precioso para caminar y disfrutar y como digo hay mucho para ver.
Centro histórico de Genova
Caminando por el Centro histórico de Genova

Si quieres aprender a trabajar el miedo que genera en ti los miedos de los demás, te recomiendo este artículo del blog Tu Salud Emocional que te da tres acciones y muchas ideas para que empieces hoy mismo a evaluar el tema.

Acuario de Genova

Tras atravesar el centro histórico llegamos al Acuario de Genova, el más grande de Italia y el segundo más grande de Europa. Allí es impresionante la variedad de animales acuáticos que puedes ver y las atracciones que hay para disfrutar del recinto Me encantó.
Es un paseo que bien vale la pena y los niños y grandes lo disfrutaran a partes iguales. Cuando ingresas al museo las flechas te van llevado por el camino que debes recorrer.
Me hizo falta el túnel que disfrutamos en Sidney una vez hace ya 6 años, pero en general está bastante bien. Hay piscinas enormes y puedes ver los animales tanto abajo como arriba.

En el acuario de Genova
Jaime tratando de capturar una imagen del delfín en el acuario de Genova

Muy bien logrado. El recorrido es bastante largo, pero está condicionado para personas discapacitadas o familias con hijos en cochecitos, así como personas mayores. La entrada tiene un costo de 24€ Lo que no lo hace económico, pero sí que los vale.
Si pagas un poco más puedes disfrutar de otros museos como el de mariposas y un herbolario, creo (ya la verdad no recuerdo bien como se llaman, pero son naturales 🙂 ).
En el Acuario de Genova hay bastantes descansaderos, donde podrás aprovechar para disfrutar mucho más de los animales. Así mismo hay baños públicos muy bien adaptados y limpios.
Acuario de Genova
Acuario de Genova

Después de estar unas tres horas en el museo, salimos y nos volvimos a meter por el centro histórico ya más de tardecita. El ambiente no nos pareció hostil, ni peligroso, aunque nos perdimos un poco entre tanta callejuela. A pesar de ello, como siempre a la final llegamos a nuestro destino, caminando.
Una buena caminada al apartamento que habíamos alquilado, donde llegamos e hicimos algo de comer y a acostarnos temprano, pues al día siguiente saldríamos bien en la mañana para nuestro recorriendo por Pisa y Florencia. Qué emoción!!!

¿Cómo te va manejando el miedo de los demás? ¿Dejas de hacer lo que sientes debes hacer por el miedo que siente otra persona? ¿Cómo controlas estas situaciones? ¿Te gustan los acuarios?

2 comentarios

  1. Siempre he pensado que las personas hablamos según nos vaya en el baile, seguramente él tuvo experiencias malucas en ese sitio, por eso recomienda, para que otras no pasen por lo mismo, pero es como el matrimonio a unos les irá bien a otros mal o regular, nunca experimentamos por cabeza ajena, nos toca darnos de topes para saber y no siempre a todos les va igual.

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