Una de las cosas que más me preocupan a la hora de viajar es lo que vamos a comer. Sobre todo porque andamos cuidando lo que entra en nuestro cuerpo.

Y además, hay que tener en cuenta que Sergio tiene, al igual que yo (todo hay que decirlo), ciertas preferencias que complican los paseos.

Por eso, una de las cosas que más revisamos cuando viajamos es qué se come en el lugar al que vamos, y si se amolda a lo que nos gusta disfrutar normalmente.

Lo bueno es que ahora simplemente es poner en el buscador algo como: «dónde comer en Vitoria» (o el lugar donde vas a estar) y te aseguro que te saldrán muchas buenas opciones.

Cada vez hay más alternativas y por ello no debería ser algo que nos quite el sueño. Por el contrario, debería ser algo que nos invite a la aventura y a conocer un sitio por su gastronomía.

Con-Lina-en-Ferry

Turismo gastronómico

Una de las mejores experiencias que se viven viajando es conocer la cultura del lugar comiendo lo que cada sitio tiene para ofrecer.

De hecho, hoy en día existe algo llamado «turismo gastronómico» que se basa en disfrutar de un destino a partir de las características culinarias que tiene para ofrecer.

El propósito de esto es disfrutar y conocer los platos típicos de cada lugar, reconociendo ingredientes, preparaciones y mucho más.

Los que optan por esta modalidad de turismo suelen tener esa pasión por la comida, por las variedades regionales e incluso por saber si existen sus platos favoritos, aunque sea en una versión local muy diferente a la que conocen. Esto último le pasó a Sergio con los embutidos y el arroz chino en Colombia. ¡Vieras qué risa!

Y aunque aquí somos Nómadas Digitales y disfrutamos de viajar y trabajar al mismo tiempo, la verdad es que no todo es trabajo en nuestras vidas.

Así que te digo de una: poder conocer el mundo a través de la comida es una experiencia que recomiendo vivir, porque hace que todo sea diferente y mucho más divertido.

Al fin y al cabo, todos nos enamoramos de los sitios no solamente por sus paisajes y personas, sino también por su comida.

Comer bien puede ser complicado al viajar… O todo lo contrario

Te confieso que siempre fui complicada para comer. Y mira, cuando empecé a viajar, una de las cosas que más me preocupaba era este tema.

¿Podría encontrar algo que me guste allí donde vaya? ¿Me darán gato por liebre? ¿Perro por pollo? ¿Cucaracha frita? ¿Galletas con avispa?

Así que me hice «vegetariana» por conveniencia. Solamente comía pescado y huevo, como mucho.

La cosa siguió igual hasta que hice mi primer viaje por Asia y descubrí un sitio maravilloso con muchísimas alternativas para comer. Ese fue un punto clave que me permitió traer a mi hogar nuevos sabores, y darle una gran variedad a mis preparaciones de alimentos habituales.

De allí salió un plato que me encanta preparar: las lentejas al curry. ¡Pero no fue lo único!

También empecé a meterle más especias a las comidas que hago. Porque los sabores fuertes, sin ser excesivamente amargos o picantes, ¡me encantan! Y no sabía que era así hasta que empecé a viajar, preguntar qué lleva lo que como y quitarme las pajas mentales sobre lo que me puedan meter en el plato estando fuera de lo que yo conozco.

Y una cosa es cierta: siempre me decía que a unas malas no debía preocuparme por eso, porque al fin y al cabo cadenas de comida rápida (de esas que todos conocemos) hay en todos los países.

Así que hambre no iba a pasar. Pero… ¿cómo nos vamos a conformar con eso cuando hay mejores alternativas en la cocina local?

En conclusión, no tengas miedo de experimentar y disfrutar de los alimentos que encuentras en cada lugar que visites, seguro descubrirás nuevas recetas para probar, disfrutar y que podrás llevar a tu hogar, y eso marcará la diferencia de la experiencia, ya verás 🙂

Cuéntame: ¿Alguna vez has hecho turismo gastronómico?¿te preocupa la alimentación cuando viajas?

2 comentarios

  1. Creo que la comida es imprescindible en cualquier viaje que hagamos, ya que es una de las mejores maneras (a mi entender, junto con la música y la historia del lugar) de meterte de lleno en la cultura local. Lo único que tengo pendiente es comer insectos, cosa que todavía no he hecho, por lo demás creo que ya me he metido en el estómago casi cualquier cosa 😀
    Saludos!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.