Escoger el alojamiento es lo más importante que puedes hacer como traviajera. Por eso te lo cuento en rápida reseña en el post de hoy, y te redirijo a uno de mis vídeos si te apetece aprender más sobre este tema.
Todo el que me conozca sabe que, cuando viajo, prefiero alojarme por medios variados (como hoteles, hostales, apartamentos turísticos o habitaciones compartidas). Dependiendo siempre, claro está, de dónde vaya a tener lugar la estancia, cuánto durará y de las comodidades que se incluyan en la oferta.
Mejor alojamiento
En mis pesquisas más recientes he encontrado PlanetofHotels, un portal que todavía no conocía, y ahora veo que incorpora en sus ofertas de alojamiento las reseñas de TripAdvisor con las que cuentan sus ofertas. Me ha parecido interesante ese “doble check”. 🙂
Un tema que siempre recomiendo cuando de elegir alojamiento se trata.
Ahora bien, tanto si usas este buscador como cualquier otra plataforma de alojamiento, te cuento lo más importante que te proporciona un buen alojamiento en cinco puntos:

  1. Seguridad para tus pertenencias. No tener que renovar lo que pierdas (y quedarte sin cosas irremplazables) será lo que más valores.
  2. Mayor duración para tu estancia (especialmente si reduce costes en alimentación y en el propio alojamiento).
  3. Poder continuar con tu dinámica traviajera. Seguir cumpliendo con tus tareas y mantener una rutina también es importante para que el viaje no arruine tu flujo de trabajo y de ingresos.
  4. Estar cómodamente allí cuando necesites descansar… O si no te queda otra, ya que puede que te ocurra que todo lo de fuera esté cerrado a horas determinadas.
  5. Y una sana cantidad de contacto social, ¡que siempre es de agradecer!

Cuando planifico mis viajes, suelo tener en cuenta que necesito un lugar donde pueda pasar largas horas cómodamente, tanto por mi trabajo como por mi bienestar y descanso.
Me fijo en si cuenta con sillas y mesas, y no solamente con una cama. Por otra parte, prefiero que incluya baño completo, ya que no me gusta tener que esperar turno ni para asearme ni para hacer mis necesidades.
También pregunto por la calidad de la conexión a internet, y trato de ubicar ofertas que incluyan al menos el desayuno en su tarifa. Al mismo tiempo, me fijo en su cercanía a comercios, tiendas de alimentación y medios de transporte.
Considero los posibles extras que incluye, que también suelen listarse como parte de los espacios comunes o de las ventajas del alojamiento. En este aspecto entran restaurantes y cafeterías, spas y balnearios, piscinas o zona de costa cercana, tours guiados con transporte concertado y similares.
Y finalmente, otra de las cosas que tengo en cuenta es que alejarse del centro de la localidad que voy a visitar reduce sustancialmente los precios. Por supuesto, los reduce sin que ello perjudique necesariamente las calidades del alojamiento en el que te quedas. Aunque hay casos de casos, ya sabes.
Estos consejos, como has podido comprobar si me sigues en redes sociales, me han servido para realizar viajes de larga duración sin preocuparme de más por el presupuesto. Ya he tenido viajes de 3, 6 y 12 meses. ¿Quién sabe cuánto tiempo más podría acumular?
Como pista, te hablo de la experiencia de mi amigo Antonio G. y su pareja, Cristina, que han viajado juntos por todo el mundo durante más de 1.000 días seguidos (casi 3 años, si haces la cuenta) y tienen ganas de repetir la hazaña.
Cuéntame si esta clase de contenidos te motivan y te inspiran en los comentarios. Y ya que estás en esas, aprovecha y comparte conmigo tus aventuras y trucos para sumarle comodidad, tranquilidad y duración a un viaje.

2 comentarios

  1. Me ha encantado tu artículo! A mi también me encanta viajar y aconsejar a otros. Si quieres, podemos hacer una colaboración

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