Apenas va mes y medio de 2020, y no dejo de sorprenderme por todas las opciones que surgen para encontrar vuelos baratos a mi alrededor. Ojalá en Latinoamérica tomen ejemplo de lo que está sucediendo en España, porque de verdad, ¡es una maravilla!
Esto de poder desplazarte en poco tiempo de una punta a otra del país a un precio módico resulta muy conveniente. Más visitas a tus seres queridos, más viajes por trabajo y negocios, ¡e incluso simplemente por placer!
Vuelos baratos
Gracias a estas opciones, mi actual pareja y yo hemos podido organizar eventos en Madrid y en Barcelona con frecuencia variable. En una ocasión organizamos hasta dos eventos mensuales (una quedada y un conversatorio, respectivamente) en cada una de estas localidades, durante tres meses seguidos.
Es que la verdad es una ventaja contar con vuelos a Madrid desde Barcelona tan económicos.
También hemos podido acudir a eventos ajenos en el norte y en el sur del país, además de en el centro. Y pasar, de hecho, más de dos noches en cada uno de estos lugares… Puesto que los costes se mantienen muy razonables para el tipo de estancia que nos gusta, que es de mínimo una semana.
Y te imaginarás por lo que digo que en Colombia y en todo el continente latinoamericano lo tenemos más difícil que en Europa para darnos una escapadita de esta clase al país vecino (o tan siquiera a otra región del nuestro) sin que nos sangre un poco el bolsillo… Pero bueno, parece que está empezando a cambiar. Avisaré muy felizmente de ello cuando ocurra.
Desde que estoy en España (o incluso antes, desde mi primer viaje por el mundo), he observado que hay incluso opciones para reservar juntos vuelo + hotel (o dicho de otro modo, desplazamiento y alojamiento en el mismo trámite).
Aunque no te diré mentiras: todavía tengo pendiente aprovechar algunas de ellas. En mi caso, me ocurrió lo que a todos los seres humanos: en cuanto descubrí mi opción favorita y más cómoda, me he aferrado a ella y es raro que escoja otra.
Eso sí, ¡no por ello ignoro que a veces surgen mejores opciones! Y cuando alguna de ellas asoma por el horizonte, juego con las posibilidades que me brinda y la tomo si me conviene. Claro está, si no es un clickbait… Pues no sería la primera vez que pincho en una oferta y, a la hora de pagar, el descuento en la tarifa o las condiciones extra que me interesaban desaparecen del carrito.
Una de las ventajas de contar con tantas opciones, como ya supondrás, es el poder elegir a tu gusto y con más tranquilidad. No tienes la ansiedad de elegir entre “lo malo conocido y lo peor por conocer”. Y como siempre digo, mi gusto pasa por buscar, comparar y quedarme con la oferta más competitiva y confiable, tanto en alojamiento como en desplazamiento.
Sin embargo, aunque a mí me gusta montarme todo por mi cuenta, si un día voy apurada y quiero abreviar la búsqueda, me conviene mucho que existan opciones así. Ya he comentado en otras entradas de este blog y de mi web Traviajar un truquito para elegir lo que más te beneficia.
Las agencias manejan cupos especiales y responden por ti de los descuadres y problemas que puedan surgir… Con lo cual, pueden ser mejor opción que buscar por tu cuenta en determinadas ocasiones.
Déjame saber en los comentarios si esta clase de contenidos tiene utilidad para ti. Me encanta compartir mis experiencias traviajeras contigo. Y ya que estás, cuéntame también tus aventuras reservando el desplazamiento y el alojamiento juntos o por separado.

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