Ya casi han pasado dos años desde que estamos lejos de nuestro país y aunque tuve una época donde hacia amigos en cualquier sitio y tuve muchas personas para hablar, salir y compartir, debo decir que el recuento de amigos en Compostela se limita a la cifra de cero.
No porque no haya tenido oportunidad, no porque la gente sea tan difícil y cerrada como se cree (cosa que es verdad), sino porque tal vez sea yo la que ha cambiado tanto que hacer amigos se vuelve una tarea muy difícil para mí.

SoniaYupiDianaLina
Sonia, Giuseppe, Lina y yo en Sevilla junio de 2007

Sigo conservando entre mis mejores amigos y amigas, las mismas personas de hace un par de años, las mismas con las que viví mi adolescencia y aunque no les vea y hable todo el tiempo con ellas, están ahí siempre para cuando se precisa.
Salida Sevilla
Con una de mis primas pequeñas (Yenny) y con mi buena amiga Sandra

Tal vez por eso me es difícil hacer amigos por aquí, porque sé que difícilmente podre tener esa clase de relación en mi vida, porque la confianza es difícil de ganar y en ocasiones queremos quedarnos en el confort de «es mejor malo conocido que bueno por conocer»…
Otras veces pienso que es miedo a la desilusión de no conseguir amigos verdaderos, de que me hagan daño, pues no me interesa tener amigos para pasar un buen momento. Me interesa tener amigos para las buenas, pero sobre todo para las malas, con los que se pueda hablar de todo y sentir la tranquilidad de ser feliz cuando se está con ellos. Definitivamente me estoy volviendo exigente y complicada.
Pero tampoco voy a decir que en dos años he perdido el tiempo y no he conocido gente interesante y muy valiosa.
Para nada, he conocido gente muy chévere y algunos sobresalen más que otros, por ejemplo una chica italiana que conocí en el 2009 maravillosa, simpática y divertida, con la que tengo de momento una amistad virtual (ya que de nuevo esta en su país), pero sé que podemos ser buenas amigas, si seguimos comunicándonos. Porque la chica es realmente especial.
También están mis amigos «los mexicanos» que nos acogen y aguantan cada que vamos a Madrid, tres chicos encantadores, divertidos, simpáticos, pero sobre todo nobles, ellos son los amigos que quisiera tener en Compostela, con quienes salir, hablar un rato y pasarla rico. Tenemos muchas cosas en común, pero sobre todo, creo que hay un buen feeling y espero que como yo me siento cuando estoy con ellos, ellos se sientan así cuando están conmigo.
Así las cosas, y a pesar de mi déficit de amigos, me siento feliz, contenta y satisfecha con mi vida en este bello país. No me he sentido sola en ningún momento y aunque me llena de ilusión encontrar nuevos y buenos amigos, se que si no lo hago, los poco que tengo siempre estarán allí para mí, a pesar del lugar donde me encuentre.
Con Mario y Ewa en Italia
Con Mario y Ewa en Italia

7 comentarios

  1. Pingback: Mi soledad y yo
  2. No! Como así! falto nuestra foto!!! jajajajaja yo igual, soy difícil para conseguir amigos, y no es de ahora, siempre ha sido así. Yo te considero de esas amigas a las que se les puede contar las buenas y las malas y que siemrpe tendrá una palabra de aliento y ánimo para mi 🙂

    1. Siiii Karo falto nuestra foto, debo de rescatarla del Facebook, porque con la pérdida del disco duro las fotos se fueron allí también ;(
      Muchas gracias, yo también te considero mi amiga… Un abrazo 🙂

  3. Diana; compañera del semillero que se convirtio en amiga a pesar de la gran diferencia de edad XD, aunque vivimos en latitudes diferentes cuentas conmigo pa las buenas y pa' las malas y pa' pelear de vez en cuando lo que hacen los amigos jajajajajaja abrazos desde estas tierras colombianas, te recordé hace poco por que comí bocadillo con queso que delicia :9

    1. Por Dios Celeste esa proporción de edad para ti es exagerada, cuando dices eso parece que te llevará 30 años… Virgen Santa me asustas 🙁 jajaja
      Muchas gracias tú también sabes que a pesar de la distancia y de manera virtual, puedes contar conmigo.
      Un abrazo 🙂

  4. Que chevere y la ventaja de la tecnologia, que ayuda a acercar a las personas por muy lejos que se esté,
    Pero si me extraña esa escasez de amigos, no me digas que estás perdiendo el sexapell, jajajaja

    1. Pues eso parece, será que a medida que crecemos nos volvemos más agrios o qué, pero a no ser que sea de manera virtual, hacer amigos en persona se me hace cada día más complicado, además porque la gente está metida en tantas cosas que a veces eso es lo que complica la relación (creo yo) :S

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.