No sé si lo sabes, pero llevo 4 meses en Colombia, y aunque muchos creen que ando de vacaciones lamento decirte y decirles que no es así. Estoy trabajando y estudiando más de lo que imaginas.

Sin embargo, esta semana estaba hablando con una amiga sobre viajes soñados y ella me hablaba de su intensión de alquilar un barco en Palamós y pasar un día recorriendo la zona de Girona sola con su pareja en un barco.

En-Ferri-Pensando en vacaciones

Oye, eso no suena nada mal. Una escapada de un día con tu pareja con solo el mar acompañándolos y disfrutando del placer de estar solos. ¡Me parece el paraíso!

En estos años en España he conocido varias personas que viven en barcos y veleros buenas partes del año. De hecho, tengo una invitación para ir a Francia a disfrutar de unos días con una amiga y su pareja que pasan todos los veranos en uno 🙂

Debe ser genial la experiencia. No sé si sea algo que me guste hacer todos los años, pero desde luego como experiencia debe ser genial.

El peligro de las vacaciones soñadas

El tema con esto de las vacaciones soñadas es que cada uno de nosotros piensa de diferente manera.

Para algunos las vacaciones soñadas es estar en la montaña y desconectarse del mundo.  No tener ni el móvil prendido, cosa que cada vez es más difícil de hacer.

Para otros es ir a la playa y rostizarse todo lo que pueda y volver a casa hecho un camarón.

Algunos prefieren hacer deportes extremos como tirarse en paracaídas, escalar, acampar en lugares «salvajes», o ir en bicicleta por varias ciudades del país.

Incluso, conocí alguien recientemente que le encanta ir a parques acuáticos, donde hay toboganes y un montón de piscinas a disfrutar de todos los estilos.

Para gustos colores, como dicen por ahí.

Hay personas que en sus vacaciones están en familia, comparten con ellos o simplemente se quedan en casa disfrutando de no hacer nada en todo el día.

Ojo que también los hay que quieren descansar de la familia y prefieren estar solos navegando en veleros, haciendo caminatas largas o simplemente encontrándose consigo mismos.

El asunto es que las vacaciones son para hacer lo que quieras, y ese debería ser el ideal de las vacaciones soñadas. No ese tema de cumplir expectativas, ir a sitios a tomarte la foto para aparentar que eres una persona exitosa.

Adiós, a esos viajes planeados para la foto en Instagram.

Ha llegado el momento de tener vacaciones soñadas de verdad. De esas donde haces lo que te gusta más que nada en el mundo como: leer sin parar, jugar videojuegos, pintar, estar con tus hijos o tus padres sin interrupciones del trabajo. Dormir hasta tarde.

No sé, vivimos tan centrados en los demás que nos estamos olvidando de nosotros mismos y sobre todo de disfrutar la vida haciendo lo que nos apasiona.Y ojo, no caicas en malas prácticas o en perder el tiempo buscando cosas sin sentido. Hay que volvernos prácticos.

Este verano uno de mis mejores amigos me decía que había estado buscando más de 3 semanas donde alquilar un velero en Barcelona pensaba que con todo esto de la pandemia y de que las cosas están empezando lentamente, iba a tener más oportunidades y las cosas iban a estar más económicas.

No fue así, pero tras muchas búsqueda su plan fue un éxito y al final pudo hacer su viaje soñado en velero con toda su familia todo un día, y la experiencia lo dejó con ganas de más.

De hecho, mientras me lo contaba pensaba yo lo afortunado que era, si fuera mi caso y tuviera a toda mi familia por allí, eso sería algo que me gustaría experimentar.

Cumplir sueños es lo mejor del mundo.

Así que no tengas miedo de experimentar, de ahorrar para perseguir lo que sueñas, porque al final está muy bien tener vacaciones soñadas, pero lo mejor de esos sueños es hacerlos realidad.

Cuéntame ¿Cuáles son tus vacaciones soñadas y cuándo piensas hacerlas realidad?

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