Cuando estábamos a cuatro días de cumplir un año en España, por primera vez recibí un paquete enviado de mi país. Bienvenidos a la era digital 🙂
No recordaba lo que se sentía abrir un paquete o un sobre (que no sea algo que hayas comprado o los recibos para pagar).
Cuando lees las cartas, cuando ves lo que te envían con tanto cariño, es algo realmente alucinante, aún hoy, después de varios días de ese suceso me llena de alegría recordarlo.
¿Por qué los amigos ahora a duras penas envían un e-mail? ¿Qué pasó con las postales, las cartas, las esquelas, las fotografías?
Lo irónico de todo, aunque no lo crean, es que mis mejores amigas (de toda la vida) trabajan con temas donde el Internet es importante. Desde hace poco, pero lo están haciendo y me parece que mantienen más ausentes que antes.
Yo seguiré en mi cuento, enviando postales (así no lleguen), e-mails (no voy a decir que no responden, claro que lo hacen), sencillamente porque me gusta, tengo tiempo para ello y a la final porque me parece “la leche”.
Esto lo hago sin esperar nada a cambio, porque yo no olvido que soy de otra época, una época donde nos escribíamos cartas y no sabíamos lo que era un e-mail o un SMS.
Una época donde era genial sentarse a escribir y más aún leer lo que te enviaban, por eso lo sigo y lo seguiré haciendo 🙂
PD: Gracias de nuevo madre me encanto el detalle. Te quiero moito.

7 comentarios

  1. Que bonito, pero si prefiero la era moderna, poco me gusta escribir y cuando lo hago, muchas veces ni yo misma me entiendo, entonces eso de comunicarse por este medio es genial.

    1. Es verdad a mi me duele la mano cuando cojo un lapicero, pero no te causa emoción y felicidad cuando te llega un sobre un paquete de otro país, donde hay alguien que quieres… A mi me encanta y solo lo he vivido una vez 🙁

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