Llegando a París en bus: nuestra primer día
Llegamos a París sobre las ocho de la mañana. Y tengo que decir algo que me sorprendió bastante: el bus fue increíblemente puntual.
Porque sí, a veces salen con retraso, hacen varias paradas… pero aun así suelen llegar bastante cerca de la hora prevista. En nuestro caso, decía que llegábamos a las 8:00… y a las 8:00 estábamos en París.
Y eso que ese día había algo importante pasando en la ciudad. Había una maratón.
Muchas de las vías principales estaban cerradas, lo que normalmente complicaría bastante la entrada a la ciudad. Pero aun así, llegamos sin problema.
Y eso, después de un viaje nocturno, se agradece muchísimo.

Primer momento en París: ubicarse (y no perder la calma)
Una vez llegamos a la estación de bus, nos bajamos, recogimos nuestras maletas… y lo siguiente fue hacer lo que creo que todos hacemos al llegar a una ciudad nueva: abrir Google Maps.
Buscamos cómo llegar al hotel y vimos que teníamos que coger el metro. Y ahí empezó realmente nuestra primera toma de contacto con París y los parisinos, porque todo hay que decirlo, no tienen muy buena fama. Y es que pobres, parece que el resto de Europa los considera unos creídos, mal humorados y mala gente, pero yo la verdad en todo el viaje me encontré con personas maravillosas y en París, no fue la excepción.
Transporte en París: la mejor decisión para moverte sin preocuparte
Antes de empezar el recorrido hacia el hotel, tomamos una decisión que, sinceramente, fue clave: comprar un pase de transporte de 24 horas. Este pase nos permitía movernos en:
- metro
- tren
- tranvía
Y eso en una ciudad como París… marca la diferencia. Sobre todo porque nuestro hotel no estaba precisamente en el centro. Así que es un buen acierto tener transporte para movilizarte libremente durante todo el día.
Cuando viajamos, no siempre el hotel queda en la mejor ubicación. Por más que intento buscar buenos lugares cerca a todo, a veces lo más cerca está muy lejos. Como es el caso del hotel en París… que estaba un poco alejado. Se podía llegar caminando, porque lo hicimos (ya verás), pero al final del día cansadas, está bien tener la opción de volver en transporte público.
Por eso, tener un pase que nos permitiera movernos sin estar pensando en cada billete, en cada trayecto, en cada cambio… fue un alivio.
Por eso, si vas a estar varios días en París y tu alojamiento no está en pleno centro, un pase de transporte vale totalmente la pena, piensa que no es un gasto, es una inversión.

Primer trayecto en metro: empieza la experiencia
Con el pase en mano, empezamos nuestra travesía hacia el hotel. No es mi primera vez utilizando el metro en París, pero si lo era para mi madre y mi prima y con maletas, lo que hizo que la experiencia fuera totalmente diferente.
Además, hay que tener en cuenta que estábamos cansadas, porque por más que dormimos en el bus, no es lo mismo que descansar en una cama.
Y esa mezcla de emoción y cansancio que llega después de un viaje largo la verdad hace que todo se viva de otra manera. Y todo hay que decirlo. No fue tan mal, pues el trayecto fue tranquilo y siguiendo a Google llegamos al hotel sin problema.
El primer hotel en el que nos quedamos fue el Ibis budget Paris Porte De Montmartre, y aunque llegamos temprano en la mañana y no nos entregaban habitación hasta las 2pm, por 10€ nos dejaron entrar antes. Lo cual nos vino bastante bien.
El hotel es súper agradable: las camas muy cómodas, baño privado, con un camarote… estuvo muy, muy bien. No tenemos quejas.
Y mira que, a pesar de que quedaba retirado, caminando podíamos llegar hasta la Basílica del Sacré Cœur ese primer día, que es una historia que te voy a contar a continuación.

Caminando hacía la Basílica del Sacré Cœur
Una vez llegamos al hotel, decidimos alistarnos, dejar las cosas y salir a disfrutar de la ciudad, conocer, perdernos un poco y ver cosas. Así que nos pusimos en camino.
Lo primero fue ir a desayunar. La prima necesita desayunar todos los días… huevos, café y todo el combo, así que había que buscar desayuno sí o sí.
Descubrimos que al frente del hotel, en el barrio, hacen un mercadillo el día domingo (que fue cuando llegamos) y parece que también el lunes, porque ese día también estaba abierto. Así que nos pusimos a caminar por el mercadillo, buscando un restaurante o algo donde pudiéramos desayunar un poco.
Después de desayunar, empezamos camino hacia la Basílica. Supuestamente la ruta era de más o menos una hora desde donde estábamos. Pero claro hicimos paradas, por lo cual nos echamos toda la mañana.
Paramos a ver cosas que nos encontrábamos en el camino, como una iglesia, también compramos fruta, agua, nos dimos una vuelta por una calle que nos parecía bonita, entramos a un parque que nos gustó mucho… así que al final el trayecto se alargó bastante.

Finalmente llegamos, y la verdad es que la Basílica es una hermosura. Además que está ubicada en un lugar muy agradable para estar, tanto fuera como dentro.
La entrada a la Basílica es gratuita, pero hay que hacer una buena cola. Si quieres subir a la torre para ver las vistas, sí tienes que pagar por persona, como 8€ el tiquete.
Ten presente que son muchísimos escalones para subir, unos doscientos y pico. No hay ascensor, hay que subir caminando… y luego bajar caminando también.
Lo bueno es que una vez arriba hay banquitos para sentarse, descansar y disfrutar de la vista. La verdad es que es un paseo agradable que no se hace muy difícil.

Nosotras nos quedamos allí un buen rato: tomando fotos, videos, descansando… porque después de la subida, tocaba recuperar energía.
Después bajamos, vimos la Basílica por dentro, la recorrimos y disfrutamos un buen rato de sus hermosos vitrales, santos y pinturas. Vale mucho la pena, incluso si no subes a la torre.
Algo que descubrimos en este paseo fueron los baños gratuitos en París, los famosos “toilets”. Fue toda una aventura, porque tienen autolavado. Es decir, cada vez que una persona sale, el baño se limpia automáticamente.
Son gratuitos y están bastante bien, pues cumplen su función. Eso sí, hay cola, siempre hay cola, así que nos tocó hacer una buena fila para poder entrar.
También hay baños de pago, cerca a la Basílica (unos 2€ por persona) donde no tienes que esperar. Así que ya tú decides: o pagas y entras rápido, o haces la cola y te ahorras el dinero.
Y claro, si son tres personas, ya son 6€… que pueden convertirse en un helado o un postrecito rico en París. Así que haz la cola y no te quejes.
Después de eso caminamos poco por el barrio que queda allí, que es muy bonito, tipo barrio latino, con muchas cosas para ver.
También vimos la Iglesia de San Pedro de Montmartre que queda al frente de la Basílica. Es pequeña y tiene un Santo que está sin cabeza, la historia es bien curiosa. Te la dejo para que la investigues (o si quieres que te la cuente, me dices) 🙂
Luego nos fuimos caminando, bajando la escalinata grande, a buscar algo de comer. Encontramos un restaurante chino, comimos y seguimos nuestro camino.

Este día como puedes ver fue de caminar. Aunque también utilizamos el transporte público, la verdad no fue tanto. Se puede decir que nos caminamos una buena parte de París.
Y es que así, caminando, sin querer queriendo terminamos llegando al Louvre… Digo sin querer queriendo, pero bueno, sí queriendo también. Las rutas nos fueron llevando hasta allí.

En el Louvre nos quedamos un rato disfrutando del lugar y tomando fotos buenísimas, aprovechando las luces y la noche. La verdad es que es un lugar muy agradable para estar en la noche sin tanto turista. Se siente tranquilo y en paz. Aprovechamos y pasamos también a visitar el Arco del Triunfo, que justo está ahí al frente, así que toca darle una mirada.
Después de todo eso, tomamos un bus que nos dejaba muy cerca del hotel donde nos estábamos quedando.
Así terminó el día. Un día largo, de mucha caminata… pero realmente espectacular en la bella ciudad de París. Y sí, estábamos realmente cansadas, pero esto era solo el principio 🙂



El viaje en París continua, así que no te pierdas nuestro segundo día recorriendo la ciudad de la luz.
¿Qué es lo que más te gustaría ver si tuvieras la oportunidad de ir a París? ¿O qué es lo que más te gustó cuando fuiste?
Comentario del hotel
Este es el comentario del hotel que he dejado en Booking, por si te interesa saber un poco nuestra experiencia en él.


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