Respondiendo la pregunta que hace Elisa en su blog Hoy se han alineado los planetas «¿Por qué decidiste emigrar?” voy a contarles mis motivos para migrar y el por qué decidimos dejar Colombia e irnos a vivir una aventura a España hace ya 5 años
¡Cómo pasa el tiempo! Pues bien, Elisa en su blog da unas razones que me servirán para ir explicando las mías y sobre todo para ver las diferencias, porque no todos somos iguales, cada persona que migra es un mundo y tiene una y mil razones para hacerlo.
Por eso tus razones no se parecerán a las mías, ni las mías a las de ella. Así que no te preocupes, busca tú las razones de tu decisión, tenlas presente, porque ellas te ayudarán cuando creas que las cosas van mal o quieras tirar la toalla. Cosa que seguro te pasará más de una vez.
Pues bien, aquí vamos…
Vida de un Migrante
 Quería vivir en el extranjero – Sí es una razón que comparto. Vivir en el extranjero era algo que nos estábamos planteando. Aunque nuestra idea era irnos para un lugar de habla inglesa, no para España. Pero la oportunidad se dio allí por una razón 🙂
  Todos mis días eran iguales – Ese punto para mi no aplica. En nuestro caso, habíamos decidido dejar Bogotá y estábamos cómodamente viviendo en Sevilla, Valle cerca a nuestra familia, con la calma que un pueblo puede darnos, pero no con unos días iguales, porque a pesar de que trabajar y estudiar es bastante mecánico, con la familia cerca no hay día igual.
Así que esa no es una razón que a mi me hubiese motivado a migrar.
  Mi trabajo no me llenaba en absoluto – Tampoco es una razón que aplique para mí.
Mi trabajo me encantaba, tanto así que cuando decidí migrar me lo llevé conmigo. Precisamente porque hasta hace poco me llenaba completamente.
   Mi inglés estaba estancado – Bueno, yo iba para un lugar donde, supuestamente, hablaban español. Así que esa no era una razón para dejar mi tierra.
Lo era cuando pensábamos irnos a un lugar de habla inglesa. El tema de aprender el idioma en un país donde lo hablen siempre ha sido mi sueño, y algún día lo haré realidad.
Con Ewa Trabajando En Bogotá
   Quería formarme en eventos – Hablando de estudios, yo no migre con la idea de estudiar algo en España, seguía en mi carrera y mi idea y meta era terminarla.
Así que no pensaba meterme en más estudios, por lo que no fue una motivación para migrar.
   Mi novio en ese momento no tenía trabajo – Tampoco aplica para nosotros, Jaime llevaba ya tiempo trabajando en casa en sus proyectos.
Así que temas de trabajo no era la razón principal de nuestra migración. Aunque, nos fuimos precisamente como trabajadores. Cosas de la vida 🙂
  Me sentía muerta en vida – Toco madera, nunca he tenido ese sentimiento, ni cuando he estado aburrida en mi trabajo, en una relación o en otras situaciones.
Sentirse muerta en vida tiene que ser una sensación horrible y espero nunca llegar a eso. Así que tampoco aplica para nosotros.
  Me sentía limitada y perdida – Tampoco. Tenía un trabajo que me daba la libertad de estar en Cali, Sevilla o dónde quisiera. Me gustaba lo que hacía porque no tenía límite, podía crear, proponer, hacer.
En mi estudio estaba contenta, cerca a mi familia estaba feliz… No me sentía para nada de esa manera.
Los siguientes puntos, tampoco aplican para mi: «Era ahora o nunca», «Estaba harta de la crisis», «Me preocupaba mucho la jubilación». Lo dicho, nada de eso. Nunca me ha preocupado la jubilación, eso pasa cuando en tu casa no piensan en esas cosas.
No estaba en crisis. nunca he creído mucho en ella y el momento es cuando tiene que ser, así que…
Despedida con mis amigas
  Mi capacidad de ahorro era casi inexistente – Ese punto hubiese sido una razón si hubiésemos estado viviendo en Bogotá, pero estábamos en Sevilla, precisamente por que queríamos ahorrar y ya lo habíamos conseguido, en nuestro propio país (aunque suene imposible de creer).
  Necesitaba perspectiva en mi vida – Bueno como lo pone Elisa, la verdad, yo ya había salido de esa rueda, así que esa perspectiva no la necesitaba, aunque diré que nunca está de más cambiar de perspectiva, vivir otras experiencias y yéndome por ese lado diré que sí aplica para mi este punto.
  Necesitaba conocer personas diferentes – Pues bien no era una necesidad, era más bien una preferencia. Me encanta conocer otras culturas, otras formas de vida y de pensamiento, pero no era una necesidad para mí en ese momento.
  Necesitaba tomar las riendas de mi vida – Las riendas de mi vida las tengo desde hace años. Así que no era razón suficiente para migrar.
Así pues, tras todo esto seguro sigues sin saber entonces ¿Por qué motivo dejamos nuestro paraíso, si todo estaba bien y nos fuimos al otro lado del mundo?
La respuesta es tan sencilla que seguro no me creerás, pero te la diré igualmente. Porque lo vimos como una oportunidad de aprender, de conocer otro sitio, de viajar, de experimentar y de salir a hacer algo que igual queríamos hacer.
Aunque no fuera el país que teníamos en mente, bien podría ser el inicio para más adelante ir dónde queríamos realmente estar. Así que lo hicimos porque se dio una gran oportunidad, porque las cosas se facilitaron para que pudiéramos hacerlo juntos y porque no teníamos presión, ni económica, ni laboral, ni social o familiar que nos obligara a hacer algo que no queríamos.
Lo hicimos porque éramos libres de decidirlo, no por la situación que vivía el país, no por la falta de trabajo u oportunidades, no por las ganas de un crecimiento personal, laboral, sentimental y espiritual, no por estudio, no porque toda nuestra familia estuviera lejos, no porque tocaba.
[su_heading size=»17″]Lo hicimos porque quisimos, porque gracias a Dios nuestras condiciones fueron otras.[/su_heading]
Despedida con mis cuñados
¿Crees que somos los únicos que hemos tenido esta «posibilidad»?
No te engañes, muchas personas también lo han hecho así, simplemente que en las noticias o en muchos blogs la gente cuenta las cosas «malas» que lo llevaron a dejarlo todo y migrar. Esas experiencias extremas que te llevan a buscar una vida en otro sitio porque toca.
Muy pocas personas cuentan que lo hicieron porque quisieron y sin presión. Al final, esas historias no venden, pero muchos la viven.
Yo la viví, tal vez si le preguntas a Jaime sus razones dirá otras muy diferentes. Al fin y al cabo el que estemos juntos no quiere decir que pensemos o debamos sentir exactamente de la misma manera. Cada uno es un mundo y yo puedo vivir una experiencia diferente a él, así la estemos disfrutando en el mismo momento.
Si le preguntas a mis amigos, dirán que me fui detrás de Jaime porque la oferta de trabajo era para él. Así es, muchas personas me dijeron que dejara de seguirlo, que no podía cambiar mi vida cada que él quisiera.
Dejar Cali e irme a Bogotá, dejar Bogotá e irme para Sevilla, ahora dejar Sevilla e irme para España. Me da risa esas personas que dicen que me conocen y piensan que un hombre puede hacerme darle la vuelta a mi país o al mundo solamente por seguirlo.
Lo siento amigxs pero no me conoces de nada. Cada lugar al que me he ido con él, no ha sido porque él me obligara, ha sido una decisión en conjunto, ha sido porque así yo lo quería.
Además, ¿Quién se siente obligado de estar con la persona que quiere?, el lugar es lo de menos, yo nunca he sido de raíces sólidas. En el fondo soy una viajera, una aventurera que le gusta cambiar no de casa, sino de lugares, de sabores, de colores.
Así que obligada nunca, más bien motivada.
Primera foto en Spain
Así pues, espero que con esto no te desanimes y no creas que tus razones para migrar no son válidas, claro que lo son, cada persona tiene sus propios motivos.
El único consejo que te daría es que lo hagas por ti, no por que otra persona te dice que estar fuera es genial, que hay más oportunidades, más trabajo, más posibilidades de ahorro y no sé que más cuentos.
Cuando lo hagas, hazlo porque quieres vivir la experiencia, porque quieres el cambio y porque estas dispuesta a dejarlo todo atrás y empezar una nueva vida donde, por más que domines el idioma, el cambio se sentirá en cada paso que des, en cada pensamiento que surja.
Así es la vida de un migrante, un cambio constante de experiencias, de sueños de vivencias, de ideas. Un cambio que muchas veces es para bien y que otras, por más que uno lo intente es para mal.
Te gustaría contarme:

¿Por qué motivo estás pensando en migrar? Has migrado ¿Por qué lo hiciste? ¿Te has arrepentido de migrar? ¿Crees que las personas que migran a la final están huyendo de algo? ¿Eres de los que cree que su país es lo mejor del mundo y por nada saldrían de él?

Cuenta, cuenta me encantaría saber tus respuestas…

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