No sé si tú tienes la fortuna que yo tengo, pero resulta que mis padres viven en la casa en que yo nací. De hecho mi padre vive en esa casa desde hace 55 años.
No es que haya cambiado mucho desde entonces. Tal vez tiene algunas pequeñas mejoras, muy superficiales, pero el tema es que es la casa que he conocido toda mi vida y me encanta estar allí.

Mi Vieja Casa - Patio
Esta soy yo de bebé en el patio de la casa bañándome

Puede que no sea el lugar más lujoso del mundo. Puede que aún su piso sea de madera y sus paredes de bahareque, pero te diré que yo en este sitio me siento en casa. Me gusta, me trae buenos recuerdos y sobre todo me hace sentir muy bien.
Obviamente cuando llevas un tiempo viajando y conoces otros lugares, llegas a extrañar ciertas comodidades, así y todo resulta genial estar en un espacio que nunca cambia, que siempre es familiar y en el que te sientes totalmente a gusto.
En estos 14 años que llevo fuera de casa, he vivido en muchos lugares: apartaestudios, apartamentos grandes, pequeños, con un baño, dos baños, en grandes casas, habitaciones. alquiladas y en casa de mis padres y suegros.
Se puede decir que este año 2014 es el año en el que más lugares he vivido. Tal vez antes de que acabe el año te haga un recuento de todos los lugares donde he pasado mis noches.
Sin embargo, sin importar dónde esté ni dónde duerma, la verdad es que a la final uno extraña lo que le es familiar.

Es bueno algo constante en un mundo de cambios

Mi Vieja Casa - Corredor
Con mi madre cuando cumplí 2 años. Imagen del corredor

En este mundo de cambios, donde todo gira y gira. Donde nada de lo de ayer es igual hoy, para mí, que me gusta tanto el cambio, es genial que al menos una parte, una pequeña parte, de mi vida sea siempre igual.
Esto me hace sentir bien. Me hace sentir que tengo los pies en la tierra. Me recuerda que por más que este en diferentes lugares, por más que viva y vea tan variadas culturas, resulta que hay algo que no cambia.
Sí, me gustaría que muchas cosas en mi vieja casa cambiaran, pero también es cierto que a la final si sigue como está no es algo malo, creo que es todo lo contrario.

Recuerdos de mi vieja casa

En esta mi vieja casa de bahareque pasé mis primeros cumpleaños. Celebré muchas navidades, año nuevos. Disfruté de mi familia, velamos a un tío que quise muchísimo y que recuerdo con especial cariño.

Mi Vieja Casa - Calle
Mi cuadra, cuando tenía casi 2 años

Aquí venían mis primos de vacaciones cuando se animaban a venir al pueblo. En esta casa vivieron varias familias, hasta el final quedar solamente nosotros.
En esta casa hice empijamadas con mis amigas, nos reuníamos en las noches a jugar cartas con amigos. Hicimos maratones de películas, nos reuníamos a estudiar y sobre todo en esta casa tuve las caídas más brutales caminando por el corredor.
Resulta que el piso es de madera, toda la vida ha sido así. Cuando era joven, en más de una ocasión se me fue el pie en una de esas tablas y quedé colgando.
Mi Vieja Casa - Corredor
El comedor de mi casa, cuando tenía 5 años. La torta la hicieron mi tía y mi madre, deliciosa 🙂

Olvidé contarte, pero mi vieja casa está elevada a unos 3 o 4 metros, así que sí, quedé literalmente colgando. Me raspé, pero sobreviví.
En otra ocasión mis hermanos, muy pequeños, se pusieron a jugar en el techo.
Estaban a mi cargo. No los encontraba y cuando menos pensé escuché un estruendo. Resulta que estaban jugando arriba, en un techo de tablas de madera, y uno de ellos se cayó desde esa altura y el otro quedó colgando. La altura es de unos tres metros.
Hicieron un gran hueco en el techo de madera que quedó precioso, yo me gané un regaño por no cuidar bien a mis hermanos y debo decir que no fue la primera vez de algo así.
Ellos eran terribles y les encantaba subirse al techo o irse debajo del piso.
A mi hermano no le pasó nada. Resulta que siempre tuvo la cabeza dura 🙂

Dejando las anécdotas de mi vieja casa

Mi Vieja Casa - Habitación
En mi Vieja Casa la habitación la compartía con mis padres

Definitivamente de esta casa son muchas las historias que te podría contar, hasta de fantasmas hay, pero lo que puedo decirte es que me encanta estar aquí, me siento bien y aunque esta semana he estado algo apestada, me encanta sentirme en casa, ver objetos con los que crecí y sobre todo sentir que nada cambia.
Puede ser malo, puede parecer extraño que siendo como soy, viviendo como vivo, me guste tanto que algo sea tan «corriente», normal o igual que antes, pero así es, soy rara y a estas alturas ya deberías saberlo.
Te cuento que tengo planeado, no sé si lo haga a la final, escribir sobre los países /ciudades que he visitado. Son muchos y tal vez a la final me aburra y no lo haga, pero tengo ganas de empezar a ver si puedo. Tal vez haga uno de mis Desafíos que tanto me gustan.
Mi Vieja Casa - Sala del TV
En casa había una habitación para el TV. Solamente había uno y yo era el control remoto 🙂

A la final, tal vez puede que lo logre, quién sabe, solamente el tiempo lo dirá.
Si te preguntas cuándo tiempo estaré en Colombia, te cuento que no lo sé, de momento estaremos lo que queda del 2014 y ya para el 2015 veremos qué pasa, a dónde nos lleva el camino y dónde realmente nos apetece estar.
Qué tal si me cuentas si vives en la casa donde naciste ¿Cómo te sientes estando en un lugar que nunca cambia? En caso de que hayas cambiado mucho de hogar ¿Qué tal es tu experiencia?
 

5 comentarios

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