Hace días no escribo en este blog y no es por falta de ideas, ni por falta de temas para hablar, es porque se me ha ocurrido la loca y descabellada idea de estudiar de nuevo. Sí, así es, estoy haciendo otra carrera.
Creo que estar en este país ha sido una mala influencia para mí, porque recuerdo hace un año, cuando estaba en Kuala Lumpur empezando los trámites para el grado, me dije una y mil veces que no estudiaría más, que bastante duro fue sacar esa primera carrera como para meterme en otra. 

Los cambios que da la vida

Sin embargo, la vida da muchas vueltas y estando aquí y viendo lo que he visto, me he animado a hacer una carrera que tenía en mente desde joven y que siempre, siempre quise hacer.
No la hice en mis dos intentos anteriores, porque cuando llegó el momento de elegir, me fui por aquello que creí me iba a ayudar y servir más en mi vida laboral, y de hecho así fue.
Pero ahora, que estoy por mi cuenta, que no depende de un trabajo fijo y que soy libre para ser y hacer lo que quiera, he decidido que puedo estudiar aquello que quería hacer desde hace mucho tiempo y esa fue la razón por la cual me decidí a estudiar de nuevo.
Había olvidado lo duro que es estudiar a distancia, lo difícil que es organizar tiempos, trabajos y seguir con tu vida como si nada estuviera cambiando. Creo que este año retirada de la Universidad ha hecho que me vuelva más vaga y que arrancar me cueste un montón.
Pero nada que unos buenos hábitos y una rutina clara no corrijan. Así que en esas ando, estudiando de nuevo y muy contenta y llena de expectativas.
Los cambios que da la vida

Recuerdos de un día hace seis años

Además de esa novedad, te cuento que hoy hace seis años (días más o días menos), un miércoles de ceniza, emprendimos nuestro viaje y residencia fuera de Colombia.
Hoy hace seis años, mi vida cambió nuevamente. Ya no iba a estar en la comodidad de mi país, con mi familia cerca. Ya no iba a depender de lo que conocía y reconocía. Iba a empezar una nueva vida en un sitio ajeno para mí. En otro país, en otro continente.
Iba a empezar una aventura que cambiaría la forma en que veía la vida, las relaciones, el trabajo, el estudio, las culturas y no solamente porque lo iba a ver en otras personas, lo iba a vivir en carne propia.
Iba a experimentar cada cambio, cada emoción, cada sensación, cada nuevo aprendizaje y comienzo… Eso hace que hoy sea un día especial para mí. Hoy es un día para recordar, para enmarcar, para nunca olvidar.
[su_heading size=»17″]Porque hace seis años hice mi primer viaje internacional y desde entonces, son muchos los lugares, aeropuertos, ciudades, países y personas que he visto. Son muchas las comidas que he comido, los colores que he tenido la fortuna de ver y sobre todo las experiencias que me ha dejado esta nueva etapa en mi vida, esta nueva manera de vivir.[/su_heading]

Por qué viajar o vivir fuera te puede cambiar

Puedes pensar que un viaje o un cambio de país, realmente no cambia a las personas, pero te diré que sí y te daré un par de ejemplos que he experimentado en mi misma:
Cuando vivía en Colombia, mi verdad era que una mujer que llega a los 30 si no tiene hijos es una “quedada”, más aún si tiene una relación de más de 10 años con la misma persona.
No necesariamente es una quedada porque ella lo crea así, es porque para la sociedad así es. En Colombia las mujeres tienen hijos antes de los 25 años, muchas antes de los 18. Esa es la realidad, no del 100% de la población, pero sí de un número considerable de ella.
Estando en España descubrí que esa no es la única verdad. Que las mujeres pueden ser madres y no sufrir problemas físicos (tanto ellas como el bebé), después de los 30. Y lo mejor, son ellas las que así lo deciden.
De hecho, allí, es normal, ver a muchas mujeres que tienen hijos después de los 35, casi 40 años y no es algo malo. De hecho, es bien visto y muy razonable.
Resulta que en Colombia uno no se ha criado y ya tiene que criar a otro ser, porque es “lo normal”. En España uno primero es: profesional, aventurera, soñadora, mujer y luego, cuando lo sienta (si lo siente), es madre.
Así que sí, vivir fuera, ver otras realidades y descubrirlas por mi misma hicieron que cambiara ese chip de mi cabeza, algo que tal vez estando en Colombia no hubiese pasado. Porque sí, yo ya era diferente, ya pensaba de esta manera, pero no nos digamos mentiras una cosa es soñarlo, pensarlo y desearlo y otra muy diferente es verlo y vivirlo.
Otra cosa que descubrí en España es que allí las personas tienen menos problemas con su cuerpo y su desnudez. Que no es en todo el país, ojo, pero sí se ve más libertad y mucha más naturalidad en esto.
En Colombia, aún es raro y mal visto desnudarse frente a su propia madre. Ni que decir primas, hermanas, amigas o la suegra. Ni hablar. En este país, aún existe un problema de timidez tan grande que la gente no puede decir vagina, culo, tetas o pene sin sonrojarse o sentirse que habla mal.
Vivimos en un país tan conservador que preferimos ocultarnos que mostrarnos o como decía John Lennon:
[piopialo vcboxed=»1″]“vivimos en un mundo donde la guerra se hace en público y el amor en privado” John Lennon[/piopialo]
En España también descubrí que trabajar 8 horas al día es más que justo y que nadie tiene derecho a interrumpir tu descanso con más trabajo.
En Colombia yo trabajaba 10 horas al día (a veces más) y si me llamaban a las 9 de la noche o un día de descanso a las 9 de la mañana para hacer algo de trabajo lo hacía, porque tocaba.
Allá no, nadie te molesta cuando sales de trabajar. La gente respeta tu horario libre, tu tiempo para estar en familia o hacer otras cosas.
Ojo que no digo que pase en todas partes, hay trabajos de mierda en todo sitio, pero lo que yo viví fue eso y por eso lo comento.
Esto hizo que mi visión del trabajo “esclavo” cambiara. Esto hizo que empezará a valorar más mi tiempo libre y a exigir que me dejarán disfrutarlo. Dejé de trabajar más horas y empecé a vivir más relajadamente.
Porque eso esa es otra cosa que me enseñó España, de las prisas no queda sino el cansancio y la vida es demasiado buena para vivirla trabajando y matándote solamente por dinero.
[su_heading size=»17″]Así que sí, los viajes no cambian a las personas, lo que hacen es mostrarnos espejos, enseñarnos que la vida es mucho más que lo que estamos acostumbrados a ver. Nos abre un abanico de posibilidades.[/su_heading]
Así que si tienes la posibilidad, viaja todo lo que puedas. Vive, disfruta y inyéctate de la buena vibra y de la buena vida que se vive en otros sitios.
Porque sí, tu país puede ser el mejor vividero del mundo, pero antes de tomar esta frase como propia, explora y vive, porque el mundo es demasiado grande para uno estar toda la vida en un mismo lugar.

¿Qué has aprendido durante tus viajes? ¿Alguna anécdota para compartir?

Esta es la última foto que tomamos en Colombia, miércoles de ceniza del 2009, antes de salir rumbo a México dos semanas y luego a nuestra nueva residencia en España.

12 comentarios

  1. Te creo lo que dices cuando comparas Nuestros países latinos con España, entre nosotras dos, esta cultura me enamora, nadie va pendiente de nadie, y tu con 30 años eres un pobre chaval. Estamos llenos de prejuicios allí.
    Yo estoy haciendo planes para estudiar mi segundo máster, lo quiero online, hace poco decidí que no quería seguir estudiando y en estos dias estoy con la curiosidad de reiniciar de nuevo.
    Un placer leerte.

    1. Guapa sobre el estudio te pasa como a mi a veces no quiero saber más del estudio y la siguiente semana estoy con ganas de empezar de nuevo. Es una locura. Gracias guapa por tus palabras 🙂

  2. Pues que decirte, creo que tienes toda la razón, viajar y salir de donde uno suele vivir abre la mente y ayuda a ver más allá. Uno aprende muchas cosas por un lado ve lo que no tiene o también aprecia lo que tiene. Yo gasto todo mi dinero en viajar…. es lo más que me gusta. Me alegro que en España encontraras todo eso y que también vuelvas a estudiar, yo sigo estudiando, siempre hay que formándose.
    besos

    1. Ana es verdad, la formación es súper importante, a mi me gusta hacerlo con cierta frecuencia, además siempre hay algo que aprender. Sobre el cambio, es así, los cambios nos enriquecen. Un abrazo guapa y gracias por tu comentario 🙂

  3. Dianita, ultimamente me ha dado curiosidad tus cronicas de traviajar y te he comenzado a leer con más regularidad,
    Me encanta leer tus experiencias y bueno son inspiracion.
    Asi como saber de ustedes a quienes queremos tanto, un abrazo

    1. Sandra muchas gracias por tu mensaje y por tomarte el tiempo de leerme y comentarme 🙂
      Cualquier duda que tengas o sugerencia por favor escríbeme, tienes todos mis datos y estaré encantada de poder ayudarte o seguir aprendiendo de ti.
      Un gran abrazo desde Tierra Santa 🙂

  4. Qué estás estudiando ahora? Lo mencionaste y me lo salté o no lo mencionaste? Recuerdo que alguna vez que hablamos por Skype dijiste que no volvías a estudiar ni loca jajaja…! Bueno, suerte con eso. 🙂
    Pásate por el grupo que creamos. Hace rato no te veo por ahí.
    Saludos!

    1. Hola Dani, Sí recuerdo bien haber dicho eso, tanto así que aún hoy lo recuerdo y no lo creo. No te saltaste nada, no lo mencioné en el artículo (se me pasó). Estoy estudiando Psicología… Debe ser que ya me estoy rallando 🙁
      Me paso por el grupo, tenemos que ir pensando en cómo lo vamos a fortalecer 🙂
      Un abrazo,

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