A la final todo empieza con una idea, un sueño, un imaginario. Sin embargo, como sabes, durante años le he huido al tema de ser madre.
Cuando eres niña y te preguntan ¿Qué quieres ser cuando grande? recuerdo que la mayoría de personas respondían: “casarme”, “enamorarme”, “tener hijos”…
Algunas más osadas decían “estudiar”, “trabajar”. En cambio yo siempre pensaba en viajar.
El tema del amor y tener hijos no estaba en mis planes. No era una prioridad para mi y aunque el amor llegó, el tema de los hijos siguió sin estar en las opciones.
De hecho, logramos sortear esa pregunta incómoda que te hace familia y amigos sobre “¿cuándo van a encargar?” Hasta el punto de que ya nadie pregunta. Lo que me parece maravilloso. No entiendo porqué, aún en esta época esa sea una pregunta “importante” para muchos.

El sueño de ser padres

Pareja con BebéTodos pensamos diferente y yo les cuento que cuando era adolescente, no quería saber nada de hijos y decía:
“si a los 30 no me decido aún a ser madre, ya no lo seré”.
Era mi edad “límite”. Tengan en cuenta que vivía en Colombia, donde el promedio para ser madre en una edad “responsable” es de los 24 a 29 años.
Y esto se debe a que según la voz populy “después de los treinta ya no tienes hijos, sino nietos”.
Sin embargo cuando me fui a vivir a España, descubrí que allí las mujeres tienen hijos después de los 30. De hecho muchas después de los 35 y fue ahí cuando decidí aumentar el margen de mi edad límite.
Aunque eso sí, a los 30 me hice exámenes, y hablé con mi pareja del tema.
Ambos decidimos que no era el momento y dejamos el asunto quieto, pero no olvidado.
Hoy, casi 3 años después de ese primer pensamiento de “será que si voy a ser madre o mejor nos quedamos como estamos”.
Han llegado nuevas inquietudes a mi vida acompañadas ellas de sentimientos, de sensaciones, de emociones y he llegado a considerar seriamente cambiar mi vida completamente y encaminarme en ese maravilloso, inesperado y totalmente inexplorado mundo de ser madre.
Un mundo al que sólo puedes ingresar cuando te animas a traer o criar un pequeño nene que seguramente ha esperado por ti.
La cosa es que durante mucho tiempo he sido muy egoísta, he pensado solamente en mi y el temor de tener esa gran responsabilidad no daba siquiera para pensar en cambiar de vida.
Esto no quiere decir que ya me haya decidido, tengo muchas dudas, inquietudes, pensamientos que debo trabajar antes de afrontar el reto.
Aunque lo que sí es cierto es que las cosas cambian y un día te despiertas y empiezas a hablar del tema y cada vez suena mejor. Al final seguramente llegaremos a ello, al menos vamos por ese camino…
La pregunta que me surge ahora es: ¿Qué es lo primero que debemos hacer?

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